sábado, 29 de agosto de 2009

Mis miedos

La limitación de ser quienes somos y de sufrir por ello puede ser cosa del miedo. Tengo que reconocer que en mi vida hay varios miedos pero, lo más triste y despreciable, es que esos miedos hacen sus vacaciones en el fondo de mi corazón. Parecen ser una barrera infranqueable cuando aparecen y aun más, cuando intento vencerlos. Da verguenza reconocerlos y hasta nos engañamos para evitar aquello que solo tiene cura con un poquito de valor y sinceridad. Pensaba que superarlos era una obra titánica; una cadena que se arrastra hasta el fin de los días...
Es sabido que todo el mundo tiene miedos porque forma parte de la naturaleza humana. La persona más valiente de este mundo tiene sus miedos y quizás la más inteligente no sepa como afrontarlos cuando aparecen. Pienso que el paso más importante y difícil es localizarlos con sinceridad y reconocerlos para poder vencerlos. Muchos miedos desaparecen de esta manera por no tener una consistencia escasa con la realidad. Sin embargo hay otros miedos más reales que se alimentan con el tiempo y más que vencerlos, nos paralizan apuntando donde más duele para manejar nuestra vida a su antojo. Rodean lo mejor que hay en nosotros marcando una frontera y se adhieren en el sótano del pensamiento de tal manera que para vencerlos, es como entrar en un laberinto. Crea sus propios fantasmas hechos a medida tal y como lo hace un sastre con la ropa y viven en nosotros quizás hasta la muerte.
Vencer el fantasma del miedo se puede mitigar hasta dejarlo en una cosa puntual pero, tener una voluntad por ser cada vez mejor y superarse en el día a día...llegar a la sencillez de nuestra personalidad, hace con toda seguridad que muchos miedos se evaporen sin mayor esfuerzo.
Esta vida cotidiana esta hecha para atletas de la prisa y la importancia de la persona queda en segundo lugar. El miedo nace y crece como la mala hierba; como la mentira de unos falsos cimientos que nos anulan como personas. Hoy con todos mis miedos y sin saber darles un remedio inmediato, llego a la conclusión de intentar conocerlos y aceptarlos pero nunca jamás darme por vencido para llegar a lo que yo considero, MI LIBERTAD...

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