viernes, 1 de noviembre de 2013

La forja de un corazón con temple


Tú mi viejo amigo. Persistente en tu verdad sin ceder un paso. Enormemente paciente con mis infortunios y mis desvaríos...voluntarioso en avisar con esa vocecita cosas que no escuchaba a pesar de vivir en mi. Mi viejo amigo de 45 años de edad que ahora, gracias al tiempo, he hecho las paces contigo. Mi maltrecho corazón a cada respiración, a cada latido, a cada pulso de lo de adentro hacia fuera. Amor de compañero de camino por veredas que muchas veces no se conocen en la oscuridad. Pobre de mí Buscador incansable por los frutos recibidos y los que han de llegar. Sinceridad de puertas adentro y afuera, dolor de tiempos pasados como tormentas que te curten y graban en mi piel extraños trazos de artista.
Mi buen amigo mi corazón...



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