miércoles, 12 de noviembre de 2014


...cuando el sol se despide
algo mío deja de ser.
Duermo con todo lo que fuí
y al amanecer,
la alondra me despierta
puntual al sol y
al universo de mi ser...


2 comentarios:

Marina Fligueira dijo...

Hola, buenos días: Bueno pues igual que yo cuando el sol se aleja algo me falta que tan triste me deja; y ya no soy yo, soy una alondra acurrucada en su nido.
Ha sido un placer pasar por tu casa.
Te dejo mi gratitud y mi estima, besos azules en vuelo.
Y se muy muy feliz.

María dijo...

Y el amanecer sentirá tus versos que llenan de caricias sobre la piel de su sol.

Un beso.