martes, 24 de febrero de 2015

El que se crea libre de pecado...



Una persona va caminando sumida en sus pensamientos. Sus pasos son humildes al pensar en sus semejantes, en sus enemigos y la gente comun, en su familia y amigos. No levanta la mirada de la acera y a cada paso que le sigue hay otro más. En lo profundo descubre parte de su mentira, por ser muy  extensa... Levanta la mirada y la fija en otras miradas que van en silencio o con acompañante.
La estanquera, la chica de la ONCE que pasea sus cupones, los medigos, las dependientas de la farmacia, los taxistas y conductores de coches, los buses urbanos llenos de gente callada, las oficinas...  gente que se roza con él en la cafetería;  todo un mundo bulle en su interior como una colmena de abejas y él entre toda la multitud, como uno más...
Al fondo hay una chica haciendo una encuesta para no sé qué estadística. Lo detiene con educación y una sonrisa para hacerle una sóla pregunta: ¿Conoce usted a muchos sinvergüenzas en su vida?. El sonríe y dice que sí muchos y que, de todas las personas en esta vida cada cual conoce al sinvergüenza más grande jamás pensado...Ella le pregunta por saber curioso a quién se refiere usted y el dice: No es más que nuestro pensamiento...y sigue:
-  "Pasamos años con manías invencibles que no sirven de nada. También años de cosas que se creían y jamás existieron. Nos equivocamos en hacer cosas irreparables y hasta tropezamos dos veces con la misma piedra...No conocemos realmente a la gente más cercana y nuestro pensamiento a veces, nos hace creer en cosas de las que la demás gente no duda en reirse. Nos equivocamos en creencias y credos sin una base sólida y no pararía en contarle a usted cosas de las que aún ignoro por no tener conciencia. Sin duda, nuestro pensar con sus zorrerías y artimañas, está lleno de tanta falsedad, que cada uno de nosotros somos las personas más sinvergüenzas y ladinas que conoceremos jamás..."



4 comentarios:

Alondra dijo...

Un escrito realista, la gente pasa sin mirarse y ve nada más que lo que tiene delante. Vemos la viga en el ojo ajeno y somos incapaces de limpiarnos las legañas que se acumulan en nuestros ojos, vamos por la vida presumiendo de lo que nos gustaría ser. En el fondo tapamos las carencias con prepotencia.
Un saludo afectuoso

maduixeta dijo...

Anda! menudo rapapolvo nos hemos dado con tu escrito. Pero tienes razón. Como dice Alondra es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio.
Buena reflexión.

una luvia de besos

Adriana Alba dijo...

Una gran reflexión.
Todos formamos parte del TODO.
Abrazos Buscador.

Águeda Conesa Alcaraz dijo...

Muy buena reflexión l que nos "regalas" con tu escrito. Todos hemos metido la pata y hemos tropezado dos o más veces en la misma piedra, pero hasta que no te das cuenta tú mismo...por mucho que te digan no te das cuenta. Es más fácil ver los errores de otros que los nuestros. Un beso