domingo, 15 de marzo de 2015

...de lo vivido...


Mi pasado es una carretera llena de baches y tramos suaves por donde soñaba con lo eterno...Fué largo este camino justo al borde de precipicios inconscientes por no tener una madurez ni una conciencia.  Dicen que la vida anota solo las cosas concretas para poder calibrarla en su medida pero, NO, para nada...la vida interior de cada persona es muy particular y hasta suceden cosas que por cosa de un segundo, o menos, no se quedaron en la memoria eterna de la conciencia, pero sí en el subconsciente. En la vida me encontré muchisimas veces en una cuerda floja de estar bien, regular o mal...demasiadas para clasificarlas...
Aprendan de su lado oscuro porque nadie se lo enseñará. Su corazón es único en un mar de seres semejantes pero diferentes. Aprendan a amarse y no olviden ese camino pasado donde baches y cosas extrañas sucedieron para ser lo que sois ahora...


5 comentarios:

Oropéndola. dijo...

Precioso, lleno de tu particular sensibilidad, me emociona tu forma de escribir.
Un beso buscador

Inma_Luna dijo...

Me asome a este tu lugar, por que te vi en un blog amigo.
Me gusta esa forma de llegar atraves de tus letras.
Si no te importa me quedo de seguidora.
Un saludo, buena semana.

Alondra dijo...

No creo en el destino, si así fuera no seríamos libres, pero si creo que esas decisiones que tomas por impulsos pueden cambiarte la vida. Quizás pierdes parte de tu forma de ser en el laberinto de la vida, la utopía se vuelve realidad y la realidad rutina, pero al final lo que cuenta es intentar ser feliz con lo poco que te ha tocado en suerte. De lo contrario surge la amargura y esa no es buena compañera.
Y como bien dices: sigamos aprendiendo, quedar parados es morir antes de tiempo.
Un abrazo afectuoso

Águeda Conesa Alcaraz dijo...

Nuestra vida es como dices: a veces es una carretera llana, y otras con baches. En nosotros está el que los sorteemos de la mejor manera posible. Nuestra vida es un constante aprendizaje. Bellos pensamientos. Un beso

mmhr dijo...

Un texto que describe muy bien la aventura de la vida, salpicada de buenas y malas decisiones que van conformando una trayectoria en la que creo fundamental mirarnos en el espejo y reconocer nuestra imagen, lo que nos dice nuestra mirada...El espejo es capaz de devolvernos ese YO que hemos construido; nos avisa cuando hemos tomado el camino incorrecto para que podamos corregirlo; no engaña ni física ni mentalmente, en él podemos contemplar lo que somos.
Saludos.