jueves, 4 de junio de 2015

Necesidad de saber


Beber de la vida, madurar y alcanzar la meta, depende de cada corazón. Por mi cabeza pululan miles de acertijos que no me dejan en paz...Hablé con lo divino pero no hubo una segunda oportunidad para quedarme allá; quizá no lo busqué más en soledad y silencio. En mis enfados conmigo mismo, logré poseer una quietud más veloz que la luz (Radifo Futura) pero no sé muy bién de qué manera o mecanismo no puedo quedarme allí para siempre...
Aún así, soy feliz gracias a que mi corazón es agradable en el detalle simple; acogedor y bueno muy a pesar de mis desventuras...
Incansable en mi búsqueda interior me llamo Buscador. Nunca me siento solo ni me aburro, tampoco tengo necesidades en calmar lo necesario para vivir y, no le debo nada a nadie en lo económico pero sí quizás en el corazón...
Hallar en mi búsqueda se requiere tiempo y sinceridad, valor y centrarme mas que dispersarme...Agarrarse a lo material no es siempre una solución para vivir bién. La persona debe de profundizar en ella misma con sinceridad y valor, y contarse cosas propias para aceptarse tal como es...Nada hay comparable al corazón para enriquecerse. Tu verdad y la mía se complementan formando un red de insustituible enriquecimiento y casi seguro, por alguna causa o mal momento, nos llevemos cosas a la tumba entonces, sería una pérdida terrible para la humanidad...



2 comentarios:

Alondra dijo...

Así es, lo importante es encontrarse bien con uno mismo, y dar valor a las pequeñas cosas, la amistad y el amor llegan y se conservan mediante el respeto. A la tumba siempre llevaremos algo que no queremos compartir, pecados y penitencias con las cuales no debemos cargar a los demás.
El día que perdamos la ilusión de buscar simplemente nos dejaremos llevar y eso sería como perder la libertad.
Un hermoso escrito

RECOMENZAR dijo...

Buen textobuen texto