domingo, 23 de agosto de 2015



Si por un instante algo cambió mi vida, no fue provocado ni buscado, es tan sólo que mi corazón en su silencio, tomo otro camino...bueno o malo es algo que ignoro en su consecuencia mas es aceptado por venir de su origen como pasos seguros que me dan buén sentimiento.
Quizás las cosas más importantes de esta vida se resuelvan en soledad y silencio; dejando hablar a nuestro corazón sin interrumpirlo. Nos gastamos en palabras llenas de dudas y de vacíos olvidando nuestro lado más sabio. Ojalá mis silencios sigan siendo fructíferos en sus decisiones; impregnando en mi memoria, esa chispa de inteligencia llegada de lo profundo con una dulce sensación...


1 comentario:

Alondra dijo...

A veces ahogan los silencios, entonces hablo en voz alta y últimamente soy muy comprensiva con mis defectos y me alegro de las pequeñas virtudes.Siempre es fructífero escuchar la voz interior.
Saludos afectuosos