sábado, 23 de abril de 2016



Después de la desazón
que ahoga el alma,
una brisa se acerca:
La muerte dulce,
siempre dulce despertar
de lo eterno...



6 comentarios:

Adriana Alba dijo...

Es lo único que tenemos...
El eterno AHORA.

Cariños y siempre gracias por tus visitas y cálidos comentarios.

Amapola Azzul dijo...

Què bello poema. Es muy bonito. Besos y buen finde.

CRISTINA dijo...

Cuanta verdad encierran tus palabras! En este camino de la Luz, no es mas que aprender a desandar la senda del recuerdo desvanecido en la que se ve inmersa nuestra alma al momento de reencarnar, es resonar conscientemente con nuestro propósito espiritual para la evolución de nuestro ser, pero sin dejar de trascender en este plano de dualidad que nos enseña y nos aporta todos los matices que se expresan en nuestra condición existencial.
Gracias por tus amables comentarios. Un abrazo.

Sara O. Durán dijo...

La muerte, ha de ser muy dulce, no la concibo de los forma. El momento en que se alcanza, sin duda un momento de plenitud total.

Sara O. Durán dijo...

de "otra" forma.

EMBRUJO dijo...

HOLA BUSCADOR JURARIA QUE HABIA DEJADO UN COMENTARIO AQUI, PERO IGUAL ME HE CONFUNDIDO, LA MUERTE ES UN TRANCE QUE HAY QUE PASAR UNAS VECES DULCES Y OTRAS CON DOLOR ES LEY DE VIDA BESITOS