sábado, 9 de abril de 2016

El mar floreció en los naranjos de Córdoba



Cada ola del mar puede tener un nombre con un recuerdo; un sonido que se une a una imagen al despertar de los sentidos. En un momento, esa espuma brilla a la luz de la Luna enamorada; con un erotismo romántico, desnudo y carente de prejuicios. El corazón,  abierto de par en par,  florece como si fuera una ostra que guarda su tesoro justo en tu mundo interior, donde quizá pueda quedarse durante un segundo de vida; cuando aquella ola eterna, se fijó por siempre en tu recuerdo...
Los amantes de abril se nutren de sensaciones, de emociones, de encuentros para hacer el amor al compás con la música de la espuma del mar...algo tan efímero como un orgasmo y tan eterno como un recuerdo... La piel con piel tirita de frío al amanecer; al último beso que recibe al día en un perfume de flor de azahar, cerca de la mezquita de Córdoba.






7 comentarios:

BEATRIZ dijo...

Como el erotismo encontrado entre las olas, ese orgasmo tiene que ver más que con el cuerpo físico. Sugestivo post.

Feli domingo y gracias por todo.

Eva BSanZ dijo...

El mar, su olor y color, nos da... sensaciones únicas.

Un abrazo

Leonor. dijo...

Córdoba me enamora, sus recuerdos como luz que quedo en mi corazón para siempre, fui cosechando miradas encuentros insustituibles, agarre un alma deseosa y ahora se une el tiempo, las horas lejos de Córdoba en el amor, ese que no tiene nombre ni calificación, que va mas allá del tacto, de la precensia, ese que crece contigo en esta vida difícil, uniendonos como hermanos, compartiendo la complicidad de un camino en la vida que elegimos los dos.
Besos buscador

Gladys dijo...

Un bello y muy romántico y dulce relato, no conozco Córdoba pero lo imagino muy bello.

Abrazos que tengas una hermosa semana que recién comienza.

EMBRUJO dijo...

hola buscador aqui llego en la tarde para leerte que bonito relatas, yo fui a cordob solo una vez y se quedó grabada su mezquita en la retina, seguro que el mar y el azahar se encontaron entre tu verso feliz tarde besitoss

Amapola Azzul dijo...

Precioso paisaje. Bs.

Marina Fligueira dijo...

Este texto está envuelto en una preciosa prosa poética.

Me ha encantado leerla: Córdoba la he visitado y salí maravillada de aquella fantástica Mezquita. Y sus alrededores. Un joya de un gran valor arquitectónico, artístico.

Todo un lujo.
Un beso, amigo.