lunes, 4 de abril de 2016

El quid de la cuestión



Dice una canción de Battiato: Busca un centro de gravedad permanente que no varie lo que piensas de las cosas, de la gente...
Dice una canción de Radio Futura: Una quietud más veloz que la luz...sortea los fantasmas.
Es cierto que los defectos con raiz tienen mala solución pero aun así se pueden evitar siempre que nuestra voz interior, posesiva y radiante, se levante con nuestra verdad ferrea. Quién desde su fondo no se alza en su espíritu de vencer los defectos, no tiene más que aprender a base de golpes y más golpes hasta que aprende.
La educación del buén pensar rompe muchas fronteras. Tan sólo unos pocos de forma autodidacta triunfan personalmente. Con "Una quietud más veloz que la luz", no se camina paso a pasito sino que consiste en un vuelo de triunfo con saltos superlativos.
...y cuantos valores se pierden casi siempre en el fracaso...



7 comentarios:

censurasigloXXI dijo...

Pues para ser mi primera visita voy a pensar lo contrario :)
El buen pensar, creo que precisamente cierra fronteras por que el cosmos está lleno de mediocridad y el buen hacer o el buen pensar, aumenta el número de enemigos. A mí me lo dirán que salí de docente universitario por un jefe inútil y mediocre.

Un abrazo.

Verónica

Amapola Azzul dijo...

Me gustaría tener esa luz.

Un beso.

Gladys dijo...

El buen pesar y los buenos principios siempre triunfarán, por sobre cualquier fracaso.

Abrazos que tengas una buena semana amigo.

sabores compartidos dijo...

No se si el buen pensar o mejor tener buenos principios te conduce a algo positivo en la sociedad actual en la que estoy convencido de que contra peor eres mejor visto estas.
un abrazo

icue dijo...

EStoy convencido de que elbuen pensar y tener buenos principios tiene una recompensa, quizás tarde en llegar pero el bien hacer siempre tiene su premio.
Un abrazo

EMBRUJO dijo...

hola buscador los valores no deben perderse asi que la persona que los lleve llegará por supuesto a alcanzar lo que se proponga feliz tarde besitoss

Ángeles dijo...

Los valores arraigados en el alma no se pierden, Buscador, la Historia de la humanidad nos demuestra como muchas personas han dejado una huella imborrable, a pesar de las diferentes etapas de la vida.

Pueden juzgarte, hacerte prisionero, incluso masacrar la vida que nos habita, que la huella de luz que dejas siempre brillará. Lo que ocurre es que hoy el mundo está deshumanizado y enfermo de prepotencia.

Un abrazo.
Ángeles