domingo, 12 de junio de 2016

Mar, maris



Ella era valiente. Soñaba en vivir lo desconocido con intuición; aprendiendo y escuchando a la gente decir que hay una vida mejor en nuestro interior.

El se apegaba a la tierra que lo vió nacer; conformándose en lo conocido sin voluntad de ir más allá donde ella soñaba vivir en pareja...

Poco a poco pasaban los días y los años con caminos que separa la madurez y ella lloraba por el. Sufría cuando no la escuchaba aferrandose a su alma por hacerle ver una nueva dimensión; una forma diferente de ver las cosas para huir de la rutina, un mundo interior que con voluntad, los llevaría lejos...Pero el se negó pues su felicidad consistía en su vida diaria, en los problemas cotidianos o los que la vida lo conducía sin más. Le dijo de la sencillez de todo lo que lo rodeaba hasta lo más simple para vivir sin complicarse la vida y ella, lloró.

Le dijo adiós a la rutina y se adentró en el mar para cruzar el horizonte. Con ansias de conocer conoció a mas gentes de toda condición, culturas y formas de vivir de lo más variopintas y, también conoció el lado oscuro de la vida...forjó su corazón con valentía pero el camino se hacía largo y más largo lleno de soledades que hieren el alma...Quiso avanzar y avanzar en las enseñanzas de la vida hasta que se quedó sin fuerzas para seguir y, pasados unos años, decidió volver con el amor que dejó.

Con el pelo cano un día apareció por el pueblo. La gente comentaba sobre una extrangera venida de ultramar mas nadie la conocía. Llevaba una vestimenta extraña y el acento de su voz no se distiguía de ninguna parte, La cabeza plateada de canas, las arrugas de toda una vida y la mirada profunda de desventuras. Auquel sitio ya no era de ella ¿y el? ¿dónde estaba el? ¿ dónde hallarlo para volver a sentir la pureza de la sencillez?.

Sentada en el parque donde se besaban, justo en aquel banco, una mano se posó en su hombro. Era cálida y trabajada por los años con una voz que jamás perdió la frescura ni su sencillez...Con manos sensibles al tacto grabo en su memoria cada vena de su mano y la besó mojándola en lágrimas. El le pregunto sobre su viaje, si había llegado lejos. Una paz recorrió su corazón de mujer que hacía años no sentía. Lo abrazó y lo besó. Con un hilo de voz le dijo: Por qué me dejaste ir si la felicidad siempre has sido tú y él con voz calmada, dijo que nunca la quiso obligar pues en la sencillez de las cosas, está la libertad...



11 comentarios:

la_gaviota dijo...

lindo relato, estaba mirando el blog de ambar y de ahi legue hasta aqui, un abrazo y espero pder seguirte y perderme en tus letras

Sara O. Durán dijo...

Suele pasar, pero lo que es para nosotros, ni aunque nos quitemos. De jóvenes queremos recoger mundo, luego entendemos que lo que buscamos está dentro de nosotros, en cualquier lugar.Y bueno, el amor verdadero suele aguantar tiempo distancia, etc.
Un beso. Que sea una feliz semana!!

Fina Tizón dijo...

Tu personaje femenino sintió la necesidad de explorar otros caminos. De hecho, gracias a esa inquietud suya tuvo la oportunidad de saber que es lo que realmente marcó su felicidad.
Un abrazo, Buscador
Fina

Un Colibrí Viajero dijo...

Sublime obra estimado caballero, mis humildes felicitaciones!!! gran abrazo!

icue dijo...

En la sencillez de las cosas está la felicidad, que verdad más grande, muchas veces lo complicamos todo.
Un abrazo

jordim dijo...

Muy bien parido, voy a hurgar más por aquí.

Adriana Alba dijo...

Muy bueno!
La libertad en las pequeñas cosas...
Cariños.

Patricia dijo...

Precioso, me encanto...cuanta sensibilidad y sutilesa en la historia!! El amor verdadero perdura aun en la distancia, en el tiempo, en las experiencias...va mas alla de lo fisico directo al corazon...y la libertad es saber caminar sin miedo, perseguir tus suenyos y jamas arrepentirte de cuanto viviste...jamas regresas porque todo cambia y el viaje interior o exterior bien vivido es como un suenyo hecho realidad...
Besos, feliz fin de semana!

Magdeli Valdés dijo...

lo relevante es que ella descubrió lo que más amaba...después de todo esa es la libertad de saber buscar y llegar adonde pertenecemos...
hombre y mujer sucede lo mismo ...muchos se desconectan de sus raíces, por eso quizás vagan huérfanos por todo el mundo y llorando...cuando todo está ahí en lo suyo, en sus venas...

estes bien!

AMBAR dijo...

El amor es libre, y a la vez se sujeta por sí mismo al ser amado, en voluntaria y pura libertad.
Profundo, cierto y bello relato.
Un abrazo.
Ambar

Amapola Azzul dijo...

No hay más remedio que dejar ir a los demás, el amor debe ser libre y no forzado.
Besos.