sábado, 9 de julio de 2016

Historia de amor



Poco a poco la vida se fué convirtiendo en una jauría. La muerte era algo común en las aceras de aquella ciudad. Cada mañana, cada tarde , cada noche, a cada paso, el miedo a salir podría convertirse en un riesgo que se pagaba con el precio de la vida...La humanidad daba varios pasos hacia atrás en una regresión a la ciudad sin ley en la que el alma humana consistía en un sin sentido, donde los sentimientos eran extrangulados y las naves espaciales patrullaban la via lactea con mas derechos que las personas...

Ellos vivían en la ciudad sin ley. El primero que se despertaba, besaba sus labios para recibir el nuevo día. El amor todavía no se había destruido y aumentaba a cada vivencia pero para vivir fuera del hogar, tenías que aprender las reglas de una sociedad de locos sin sentido; como hipnotizados o anulados, vacíos en definitiva...

La libertad era algo entre dos como aquel sueño o aquella película preferida en que todo, se hacía realidad por venir del corazón. La gente sufría como ellos de carestías en todos los órdenes de la vida, a veces con motivos para el suicidio pero, ella y el no, nunca jamás. Quizá fuera por inteligencia o porque todo le vino rodado pero en su amor, el secreto de la vida se abría cada día como una flor que enseña lo maravilloso de cada detalle, de cada beso, de cada caricia...

El lenguaje de la vida era de ellos dos. Ella entraba en el y el en ella compenetrados en la voluntad que solo los separaría su muerte. Se sentían en la distancia y hasta se hablaban con el corazón ausente de palabras...y mientras el mundo se mataba y se maldecía, mientras ellos se amaban sin miedo; entregándose desnudos y con valor en aquella aventura del vivir...

En los albores del amanecer, aquella mañana hacían el amor. Sentían un vacío extraño; como un anuncio a lo que sucedería poco tiempo después. Ella le dijo que tenía miedo, que no fuera al trabajo pero el no le hizo caso...Al salir del metro cerca de la puerta del sol, unos disturbios de la policía convirtieron el centro de Madrid en una matanza de policías y gente que estaba harta de pasar necesidades. El quiso huir, esconderse donde fuera y ella, en casa, con la televisión del noticiario, lo vio corriendo asustado hasta que un disparo lo derribó.

Fue la única victima y ella, encerrada en casa, se murió de pena.
Los noticieros iban a dar el nombre de aquel trabajador pero, eso no sucedió. Un atentado cruel en otra ciudad lo dejo olvidado para siempre para anunciar la muerte en masa víctima de una bomba...

El sentimiento de libertad, el significado del amor, el sentido de vivir..Carece de valor cuando tú no lo sientes y has de saber que esta vida se vive una sola vez...De lo que hagas con tu vida depende tan solo de tí. La muerte nos puede alcanzar en lo más insospechado y cada persona es fuente de vida...Jamás olviden a su corazón por ser más sabio que su conciencia.


2 comentarios:

Sara O. Durán dijo...

Es aterrador, como es que se ha ido violentando el mundo, que cada vez que uno se despide de las personas con quienes vive, puede ser la última vez. Recuerdo la libertad de movimiento que gozamos en antaño, eso de perdió en nuestra ciudad y país. Apareció el miedo, salimos con el miedo como una segunda piel.
Un abrazo muy grande y mil besitos de anís!!

Magdeli Valdés dijo...

Leyendo
solo me hace pensar en que la verdad sea dicha
nacemos con la muerte al lado
o como bien entienden los que meditan y eso
que cada segundo morimos y volvemos a vivir al expirar y respirar...
no somos conscientes de eso porque estamos demasiado pegados a nuestros huesos...

viviremos lo que debemos vivir ...así sea!