viernes, 15 de julio de 2016

Una flor en un desierto



Con sensibilidad vas probando las cosas de la vida. Sientes la brisa en tu piel, a veces te embarga la emoción, tu pensar se hace profundo con fuerza de gravedad, te deslizas por las cosas bellas de la vida y también, sabes de la amargura...Quizá con inocencia ofreciste tu corazón y con inocencia una zarpa te lo arrebató. Supiste de la soledad con todos sus devaríos; llorando sin nadie más que tu llanto y prometiéndote que no volverá a pasar, una y otra vez, una y otra vez maldeciendo ese presente que no merecías...Supiste del amor y del sexo; de volar como una niña hasta caer en el desengaño; abriendo heridas muy lentas de curar y con dolor te ensanchaste en tu mundo interior hasta tocar muchos fondos...Con sensibilidad no te volviste un animal. Con valor vas pisando tu camino y con sueños, la memoria te cuenta tu vida pasada porque ya no duele; eres valiente con el fruto de lo que esperas de ella.

Cuántas vueltas nos da el pensamiento que se impregna de todo. Dios nos acurruca de cariños y de verdades. Con humildad nos consuela y hasta nos emocionamos cuando nos pone su mano en el corazón...Pero ese pasado es árido como un desierto y justo en ese desierto, está la maravilla de nuestro ser cual vergel que emana un agua pura y que se manifiesta en felicidad; donde no hay miedos y estamos seguros de nosotros mismos en ese sótano tan oscuro, donde más de uno quisiera estar.

A lo largo de tu vida jamás te dejó la sensibilidad. Lloraste, pataleaste, odiaste o simplemente te sentías perdida pero con sensibilidad...y llegaste a tus orígenes y poco a poco, te hiciste valer...Las flores se abren después de la sequía dando vida y semillas; perfume con belleza como si fueras una flor extraña en estos tiempos donde el ser humano está perdido.

Todos arrastramos un pasado con un futuro por venir. Si me das la mano, yo te la tomo y si te tienes que marchar, con toda la libertad del mundo seguiras tu caminar sabiendo que aqui, tienes un amigo...

A una flor rara.


8 comentarios:

Sara O. Durán dijo...

¿Realmente crees que el ser humano está perdido? Anda desorientado, pero encontrará el sentido. Ten paciencia.
Un beso.

censurasigloXXI dijo...

Es difícil dar la libertad a alguien que se estima, pero también es una forma de demostrarla.

Un abrazo y buen domingo.

Magdeli Valdés dijo...

Pues es así...ni todo el dolor de lo que nos causan muchas veces otros seres humanos , otros dolores
puede borrar el amor infinito de Dios...
y es lo que vive en nosotros , por eso jamás morirá...

saludos.

maría del rosario Alessandrini dijo...

La vida es bella, el ser humano no a comprendido su valor aún, pero algún día todo cambiara, me encanto.
Gracias por visitarme y por esta bella prosa.
Abrazo

Alondra dijo...

Cómo es posible que las palabras de otros podamos sentirlas nuestras...

Adriana Alba dijo...

buen relato.
Debería ser siempre así.
Cuando hay amor verdadero no hay apegos ni cadenas.
Cariños.

Amapola Azzul dijo...

Es precioso el poema. Enhorabuena.

Amapola Azzul dijo...

Eres un ser de luz.