miércoles, 24 de agosto de 2016

Metamorfosis



Sus brazos se transformaron en ramas y los dedos en la prolongacion de estas. La lengua en una hoja y la mirada en fruto...Solo podía pensar; pensar cientos de años según viviría en ese árbol y tanto pensó, que se hizo conocedor al cobijo de aquel árbol. La soledad no existía y su corazón, como una coraza invencible, se abría al pensar más sabio de todos los sabios...Lo visitaban los animales y los pastores, los tiempos de bonanza y de sequía; vivía y vivía convertido en árbol tan fuerte como sus raices...

Pasaban los años y las estaciones con miles de nidos entre sus ramas hasta que de pronto, un verano lo convirtió en ceniza un pirómano del lugar...Toda materia vegetal desapareció y el, desnudo convertido en hombre, en medio de la nada, sin nada que comer, murió desolado en un paraje que le daba libertad de movimientos pero, indefenso cual viejo centenario. En la grandeza de su pensar, estaba la indefensión y la nada que la vejez que se ofrece a la tierra que lo vió nacer...



8 comentarios:

jfbmurcia dijo...

Al olmo viejo, hendido por el rayo y en su mitad podrído, con las lluvias de abril y el sol de mayo, algunas hojas verdes le han salido.. Cuánto adoro a los árboles. Un abrazo. Seguimos buscando...

maría del rosario Alessandrini dijo...

Aquellos árboles indefensos es un claro despropósito del hombre, y del tiempo infalible.
Abrazo

Solaire Requena dijo...

Me gusto leerte 😊
Saludos

Sara O. Durán dijo...

Quizá así sea el destino del hombre, dejar de ser árbol para despertar cuando ya es demasiado tarde. Despertar para morir. Me dejas reflexionando.
Un beso.

Pluma Roja dijo...

De hombre a árbol y de árbol a hombre y posible de hombre a cenizas.

Saludos.

Eva BSanZ dijo...

Árbol que da fruto da vida.

Amapolita Azzulita dijo...

Triste.

Magdeli Valdés dijo...

Y es un permanente desafío
saber si soñamos la vida
o la vida nos sueña

con todo quizás árbol quiero ser...
aunque nada es eterno.