jueves, 8 de septiembre de 2016

La fortuna sin explorar



En mi negra noche, cuando el silencio de la luz y los sonidos disminuyen, soy sensible a mi pensar y a mi pesar. Desnudo tengo cuentas pendientes que aclararme en mi intimidad. Rondan por mi cabeza miles de entresijos que se postergan durante el día pero que aparecen por la noche, cuando me escucho sin poder huir a ninguna parte...

En algún amanecer, con la luz y el cantar de los pajaros, voy desvelándome de mi profundidad. La razón se va desperezando bañada en sueños y es entonces cuando surge algo maravilloso; una respuesta que en mi mente libre juega con problemas reales y sin duda, halla una solución certera a lo  que era imposible. Es maravilloso el juego de la razón cuando en un soplo de mi verdad, la rapidez y la sencillez dan luz a lo que se parecía algo imposible.

Son curiosas las soluciones que nos asaltan muchas veces. De la claridad que tiene nuestra profundidad, nacen respuestas como por arte de magia; sin esperarlas...La conciencia es una barca austera que flota en el subconsciente. Todo el mundo quiere alcanzar su plenitud en lo profundo pero pocos lo consiguen. Con sacrificio intentamos hallar soluciones por caminos vericuetos  cuando de un soplo, en ocasiones la respuesta está servida.

Alcanzar la verdad no es una utopía. Quizá influyan en ello muchas cosas pero han de saber ustedes, que la verdad existe. Somos tan complejos los seres humanos que si pusiéramos en ación todas nuestras facultades, la vida daría una vuelta de 360 grados...







1 comentario:

Magdeli Valdés dijo...

Reflexionar nunca ha sido fácil...
pues tiene que ver con toda esa historia que llevamos a cuesta
y tantas veces nos pasa la cuenta en la incertezas de lo que podamos alcanzar o no...

mas las respuestas siempre nos sorprenden.

las decisiones al fin son nuestras.