domingo, 27 de noviembre de 2016

Corazón piadoso



Ella ya era una mujer laboriosa. Cuidaba de sus hermanitos y se enseñaba a cocinar cuando su padre traía comida que venía del extrangero; necesitaba sentirse útil después de tantos padecimientos vividos en su país de origen...Soñaba con occidente y su Navidad llena de regalos para compartir con Aamal y Aamina, sus hermanitos que tanto quería. Para Aamal pedía a Papa Noel una pierna ortopédica que le hiciera caminar y para Aamina, un médico de EEUU para calmarla en esas crisis de tristeza que tenía después de que una bomba casi la alcanzara...Ella oraba a Dios plena de corazón, sin nada más que pedir que, un copo de nieve para consevarlo en aquellos sueños de los cuentos de Navidad de Occidente porque allí todo era posible de conseguir, incluso la decencia de una vida cómoda. Sabrán ustedes, que la sensibilidad de su corazón bién merecía un descanso cuando se viven cosas tan atroces que intentan destrozar al corazón de cualquiera que las sufre...

Ella se llamaba Aanisa que quiere decir: Corazón piadoso. Su madre se lo decía constantemente a veces abrazándola y agradecida por ser niña bién venida de Alá en el seno de una guerra...A veces sus latidos no la traicionaban y trataba de ayudar a los demás pues entre su gente se vivía la carnicería y el desamparo de una guerra que no tenía fin. Oraba a Alá con todas sus fuerzas y también al Diós de Occidente que según el Corán, son el mismo...Pero llegaba la Navidad de occidente que tantas cosas buenas traía a los niños y ella, quería ver un copo de nieve que era agua bendecida por venir de otro país lejano donde no había guerras; donde la felicidad no tenía trabas con una leyes justas y las mujeres llevaban pendientes de oro y maravillosos perfumes que venían de Oriente; de su tierra con sus riquezas y ahora,  injusta por mandatarios que son una minoría comparados con los millones de desplazados, que sólo buscan la paz...

Anunciaron a todos los refugiados permanecer en sus tiendas abrigados; se acercaba un frente frío que bajaría las temperaturas y pudiera haber nevadas.
Aanisa sabía que vendría su copo de camino y aquella noche mágica era ideal para recibirlo sino era por la tarde...Se vistió con sus mejores prendas, se hizo un peinado y hasta se perfumó para recibirlo y a las 15.30, comenzó a nevar. Ella iba loca de contenta dando saltos de alegria a 5º bajo cero y ropita de primavera. Sentía como se derretían los copos en su frente; había tantos copos que no sabía cual era el suyo. Alguien la hizo entrar en su tienda, tiritando como estaba de frío y ella lloraba porque no había recogido su copo...

Durmió aquella noche triste y al amanecer, cuando el sol brilla en los ojos de los soñadores, Aanisa tiene en su mano un cristal de nieve imposible de descongelar, con un dibujo perfecto y único...Su padre con complicidad le hace un guiño a su madre en aquel día de Diciembre donde los sueños, se hacen realidad...




7 comentarios:

dijo...

Bendito copo,bendita esperanza,benditos padres
Y benditos todos los que padecen este" holocausto " cruel,sin piedad
Besucos

Susana M dijo...

Al menos le quedaba la ilusión. Un beso.

Kasioles dijo...

Una ilusión que permanece intacta al igual que ese copo de nieve que nunca se derretirá.
Benditos sean los sueños que se alzan como castillos de esperanza, ninguna guerra, por muy sangrienta que sea, podrá derribarlos.
Que tengas un buen comienzo de semana.
Cariños.
kasioles

Sneyder C. dijo...

La ilusión de los niños jamas debería de romperse. Aanisa a pesar de tanto sufrimiento confía, desea vivir su Navidad con un pequeño regalo, tener su copo de nieve.
La ilusión jamás debería de perderse en los niños, porque los sueños son eternos en ellos.
Muy duro el sufrimiento de tantas familias que esperan encontrar un lugar donde ver a sus hijos crecer en paz sin guerras.


Un cálido abrazo

Ángela dijo...

Hola Domingo.
Distintas formas de experimentar la vida y el camino.
Y ese algo que trasciende esta realidad.
Ese toque del corazón "piadoso" que le da sentido a todo.
Un abrazo y feliz semana.

maría del rosario Alessandrini dijo...

Bello y muy esperanzador.
Abrazo

Magdeli Valdés dijo...

El amor al fin se demuestra d e mil maneras
la mas valiosa
es aquella que nos entregan nuestros padres aquel regalo que será el cobijo y las alas para seguir adelante.