lunes, 26 de diciembre de 2016

De regreso


22.15

Este día ha sido de dar un paseo. He recorrido con mi memoria gentes y lugares que conocí. Me he visto con 20 años en aquella mirada que por magia de la fotografía aún tiene 20 años...Recuerdo de mis recuerdos que se enlazan con los de ahora y de los que tendré si no enfermo de memoria. Me he mirado al espejo con la indulgencia de aceptar la realidad que me ha tocado y con la gratitud de mi corazón, me he aceptado. Me he emocionado porque sigo siendo sensible a pesar de los pesares y me he prometido seguir siendo el mismo muy a pesar de los acontecimientos que me deparan

La película de mi vida tiene tempestades y momentos de gloria; recuerdos de mi vida interior, de mis amigos, de mi familia y de las mujeres que amé... Con densidad los sentimientos se hacen espesos con su peso y el peso de mis lágrimas. Sin esconderme de nadie, ni de la verguenza siquiera, he llorado a mi pasado, a mi presente y a lo que vendrá. A fuerza de voluntad soy quién soy pues con un mínimo de valor la mirada de mi espejo está casi siempre está de acuerdo conmigo...

Siempre viví en la misma calle y hasta nací en ella. Se fué transformando poco a poco y también muchos vecinos que fallecieron así como vinieron nuevas gentes con las que me saludo. De todo lo antiguo, queda una casa, la de mi amigo Luis; pobre como la que más pero que siempre estuvo llena de vida por su familia. Con emoción recorro a gentes de Rute, de Córdoba, de Cabra y de tantos sitios que he frecuentado gracias a mi trabajo. Todo ello forma un conglomerado del sentir que cuando se unen esas redes enmarañadas, afloran en lágrimas.

Hace nada aún había claridad, pasaba algún coche o se escuchaba algún vecino. La noche de mi calle se inunda de silencios que en estas fechas son intimidad con recogimiento para todo aquel que siente la Navidad.

Ahora tenemos vagabundos en este pueblo. Uno va como ausente extendiéndo la mano cuando te cruzas con el y escondiendo su pasado porque podría estar mejor y no quiso estarlo; escuálido y lleno de frío por la enfermedad mental. También tenemos otro por verguenza de las drogas. Va vociferando o cantando día y noche y en cada estación. Hay quién lo quiere ayudar pero al parecer tiene vocación de vagabundo, así que sigue sigue y sigue hasta que le pase alguna cosa...

Siempre vuelve la soledad a esta casa. La siento como amiga igual que el frío de esos vagabundos que si no te haces amigo de el, te mata. Poco a poco me retiro. La madrugada me espera a las 7  y el trabajo no espera a nadie...

Buenas noches y sueñen con ustedes mismos pero, si les toca llorar, háganlo.

 23.04




5 comentarios:

Maru dijo...

Caramba qué melancólico tu escrito, espero que al leer este comentario se te haya levantado el ánimo,por lo menos es lo que desearía...siempre hay momentos así, escribir ayuda y compartirlo también. Un alma sensible la tuya, por eso tanta lucidez. Un abrazo.

dijo...

Ese paseo por tu pueblo y tu mundo interior es la viva imagen de la melancolía(sana melancolía)de la relaidad,de otros tiempos y los presentes,de las cosas que cambiaron y ya no están,fisicamente...pero se llevan en el recuerdo,en el corazón .Y uno,
vuelve a casa.....SILENCIO.

Besucos

jfbmurcia dijo...

Llorar es muy higiénico. Desahoga. Un abrazo.

Marina Fligueira dijo...

¡Bravo Buscador!!!

Es un texto precioso con tantos recuerdos vivencias que nunca se olvidan por más que pasen los años porque forman parte de nuetra vida y, nos sirven para siguir y mirar hacia delante. Feliz año, compañero. Suerte mucha suerte.

Un besito.

Magdeli Valdés dijo...

......()_() ('')
.....(=';'=) / /
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[ SALUDOS!!! ]
[___PAZ Y AMOR____]
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Momentos intensos...cada quien debería revisar su camino
más a menudo y darse cuenta de lo que ha creado y lo que es relevante en la vida
lo importante...con los tuyos o los demás...

te dejo un abrazo