domingo, 5 de febrero de 2017

Añoranza



A veces respiro hondo y mi mirada se llena de oxígeno. Antes mis sentimientos se van llenando de recuerdos intemporales, quizá de niñez. Mi pecho se llena de silencios cargados de emotividad por cosas que quizá no fueron pero que aún viven en mi. Con los labios cerrados y con compañía me preguntan muchas veces porque suspiro tantas veces y sonrío sin saber qué decir...Pero la añoranza se apodera de mi en la dulzura del sentimiento. Quizá la pena muchas veces es la antesala de la añoranza y mis lágrimas, ese río con sabor de mi pueblo en un río de imágenes donde yo soy el protagonista. La añoranza en este momento es el beso que no dí en aquel instante que se perdió quizá por error mío. quizá por esas cosas de la vida que aún no se comprenden. Hace nada he respirado hondo y me he sentido bién. El pasado con ese recuerdo, teje una red enmarañada de cosas que además, también fueron inventadas...


2 comentarios:

dijo...

Inventadas o no ,ese regocijo en la infancia ,me trae tambén recuerdos muy hermosos.Época para mí muy feliz.
Añorar esos tiempos es necesario para saber que aún tenemos un pasado de infancia ,que el niño está dentro de nosotros,afortunadamente
Besucos

Magdeli Valdés dijo...

Sucede
el amor o el recuerdo que permanece no se desgasta
v a y viene por el carril de la vida...

y nos sirve para seguir adelante.