domingo, 25 de junio de 2017

La vida en una película de un segundo



Poco antes de morir, su vida dió marcha atrás hasta sus primeros recuerdos. A golpe de corazón tomo de nuevo plena conciencia de lo que pasaba; de su realidad...Volvió a tomar el peso de su existencia cuando pasaba tanto tiempo de aquello que había noche que le quitaba el sueño y hasta se paseo por sus pensamientos más longevos. Comparó su visión de los acontecimientos cual si fuera espectador y juez de su vida...y fué bajando por los años en el tobogán de su madurez, su edad media, su juventud, su niñez e infancia...A flor de corazón sentía ahora que se iba a morir la revelación de enigmas con una claridad que sólo podía venir de un corazón noble; virgen de impurezas y claro de razón.

Pero ahora le tocaba morir rodeado de sus seres queridos que lloraban su partida. Pero el se sentía feliz, dichoso de ver la sencillez de tantas cosas que Dios le ofrecía. El dolor, la angustia, el no saber, los miedos, su peor lado en la vida como persona...la paz que ahora tenía cuando iba a dejar la tierra como si fuera un hombre sabio.

Escuchaba los comentarios de su mujer y de sus hijos; sus amigos y familiares y hasta discutía con ellos en algún parecer pero, ya no podía hablar. Dias antes temía por su muerte como algo oscuro y ahora la recibía como una bendición...Poco a poco a esa edad senil llegó a su infancia en brazos de su madre que la nombraba: MAMA MAMA MAMA hasta que se quedó sin habla...Levantó su brazo al cielo como si una ventana se abriera en el techo de su habitación con una mirada que se perdía al infinito...y poco después, dejó de respirar...


5 comentarios:

Susana M dijo...

Dulce manera de morir. Un beso.

Abuela Ciber dijo...

Partir asi es de seres bendecidos
Cariños y buena semana

Rud dijo...

Hola, Buscador
Me parece que es la muerte que la mayoría anhela ;)
Cordiales saludos

Maru dijo...

Qué bien describes ese adiós que no sé si será experiencia o es tu imaginación, es bello de todas formas. Un abrazo.

Amapola Azzul dijo...

Se recuerda todo... a veces. Un abrazo.
La infancia y el amor recibido pesan en lo emocional y así se expresa.