lunes, 9 de julio de 2018

La sensibilidad de la crueldad






Pausado voy por la vida; en detenimiento de aquello que fué. Una y mil veces se repite en la imaginación como una película de sesión continua. Perdido a veces voy y no puedo imaginar aquel pasado sin un dolor, sin mi mirada que se refleja como en un espejo del alma. Dolor que se perpetúa en el tiempo sin un feno; como si la experiencia anclara en un pacto de desasisiego que al fin y al cabo, es mi memoria. Podría gritar para echarlo por siempre pero no puedo, se ha adherido a mi alma y a mis visceras como un intruso que profana mi cuerpo...Miles de vueltas le doy a esta ruleta de la suerte con apuestas perdedoras sin remedio ni enfermedad. Soy yo quién lo fabrica por causas extrañas a mi razón...



2 comentarios:

Mujer Virtual dijo...

A veces el pasado se resiste a soltarnos, a cambio nos entrega sus dosis de dolor
Un abrazo

Magdeli Valdés dijo...

Nadie escapa a su historia
pero no queda otra que echarle para adelante

te dejo un abrazo.