sábado, 7 de diciembre de 2019
Hay una luz que me llama y todo está oscuro. Me persiguen y corro por este túnel con piernas que no avanzan; tan sólo se deslizan por un suelo que me frena. Algo viene de la oscuridad; algo tenebroso que me engulle mentalmente pero no sé qué es. Al final la luz como puerta de salida. Atrás la oscuridad silenciosa que avanza hacia mi. Estoy descalzo corriendo por encima de un fango oscuro que se mete entre los dedos de mis pies y esta oscuridad es húmeda con perfume a moho. Intento hacer más y más esfuerzo. Los pies se deslizan sin avanzar y me falta el oxígeno con esta oscuridad que me engulle de forma tenebrosa. Cierro los ojos con paparpados rojos de sangre; intentando alcanzar la claridad. Es un rojo vivo e intenso. Me faltan las fuerzas para abrir los ojos y todo se determina en salir pitando por este túnel con olor a humedad; a pudredumbre...
Mis piernas patalean, mis manos abrazan la nada, el sudor corre por mis sienes y mi cuello. Los ojos se abren en alerta máxima y veo la luz del sol que entra por mi ventana...Estoy en pijama y sin mantas pero respirando a vida...
Es terror psicológico el que tú has descrito en esta entrada.
ResponderEliminarEspero que sea inventado y no un sueño verdadero.
Qué pesadillas más desesperantes se tiene a veces!!
ResponderEliminarLa mente tiene que echar afuera lo que nos hace daño .
Lo has escrito tan bien!!
Besucos amiguco bueno
Gó
Pesadilla donde las haya. Qué bien salir de ellas despertando.
ResponderEliminarUn abrazo
Qué bueno despertar. Un beso
ResponderEliminarescapar hacia la luz pero a veces no podemos antes de morirte ves un túnel de luz que luego desaparecerá
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