Hay un momento donde volvemos la mirada al pasado o a lo que hemos sentido alguna vez para guiarnos en este nuestro camino. Ese momento se puede repetir varias veces pero siempre en soledad porque es el relato de nuestra biografía. Algo poderoso como es el sentir y la sensibilidad nos lleva y nos trae confabulando con esta realidad. No hay mas espectadores que nosotros mismos en este momento donde resumimos nuestra vida con intimidad. Somos juez y parte de todo lo que hemos sido. Hay cosas de las que huimos y que nos persiguen hasta el fin de nuestros días así como anhelos de volver a vivir. Es complicada esta maraña de aciertos y desaciertos que al fin y al cabo, somos nosotros mismos. Hay una canción de Serrat que dice: "Nunca es triste la verdad lo que no tiene es remedio". Es difícil aceptar muchas cosas que nos han sucedido y al fin y al cabo, se hacen nada y pierden peso cuando se superan...
La melancolía es uno de los grandes males de las épocas que se saben sin futuro...
ResponderEliminarSaludos,
J.
Cargamos con el lastre de nuestros errores. Un beso
ResponderEliminarLa cosa es que a veces hay ciertas cosas que no terminamos de superar.
ResponderEliminarAbrazos.
¿Si pudieras, te gustaría volver a vivir? Antes sin dudar un segundo diría que sí, hoy me parece que no ¿y tú?
ResponderEliminarUn abrazo.
"Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio" ¡Qué frase!
ResponderEliminarUn gran abrazo.