Ayer nunca será hoy ni mañana. Hoy es el presente del ayer venidero y mañana, siempre será mañana donde no se sabe qué pasará...
La noche me alcanza cada vez mas pronto; dándose prisa en dar paso al otoño que está mas cercano. Hoy hay calma en mi casa y en mi calle. Desde mi azotea se ven luces en lontananza y se siente una brisa que no es cálida sino, de cambio de tiempo. El tiempo nunca se detiene y es puntual. Mi corazón late pasado en un momento y en un presente sin alcanzar el futuro. Me pierdo en mis pensamientos, siento mi silencio y nada mas cerrar los ojos el ayer, me engulle presa de mi reloj natural.
Puedo esperarte años. Sin embargo, si aparecieras después de tanto tiempo, el pasado dejaría de existir...
El tiempo nunca se detiene, y se asegura de que lleguemos allí dónde tenemos que estar (lo queramos o no).
ResponderEliminarSaludos,
J.
Pues pido por que aparezca y se haga la magia.
ResponderEliminarUn abrazo.