Vuelvo a participar en los relatos de los jueves. En esta ocasión Campirela vuelve a proponernos un tema relativo a la fama. Así pues participo con este texto.
No quiero dejar de agradecer a Campirela el esfuerzo que hace en estos momentos donde creo que se le complica la vida. Os dejo el enlace de su blog para que leáis la riqueza de expresión que tienen los escritores que en esta ocasión participan.
Espero que os guste mi participación.
https://campivampi.blogspot.com/
La fama es algo que lo quieras o no, tienes que pagar un precio que a veces es alto...
Gente famosa daría cualquier cosa por pasear tranquilamente por su ciudad sin ser asaltada por los besos de la gente. Darían cualquier cosa por tomarse una cerveza o un café rodeados de gente tan anónima como ellos; entrar y salir de cualquier sitio a cualquier hora del día porque ser famoso, te condena a cadena perpetua sin cargo alguno.
He conocido gente importante en mi vida; gente que vive en un barrio de clase media. He conocido a una persona sabia que podía ser famosa pero no quiso serlo...
Un día caminaba por su calle. Delante de mi había tres o cuatro personas y el salía de su portal. Se paró antes de salir a la acera y la gente pasaba delante de el casi ausentes porque no lo conocían. En ese momento comprendí el gran valor de lo que es ser anónimo.
- Buenos días Don ángel. Le dije
-Buenos días Domingo. Me respondió
Desde entonces he dejado de soñar con la fama y si me tomo una cerveza, lo hago con toda mi libertad sin que nadie me conozca y eso, vale mas que todo el oro del mundo...
Buscador.
Debe ser molesto pero tiene sus ventajas. Un beso
ResponderEliminarLa libertad de no ser famosos, no tiene igual. Es lo máximo!
ResponderEliminarAbrazo.
No está malo soñar con algo que no se eligirá. Puede ser una momentánea evasión de la realidad-
ResponderEliminarTiene sus ventajas.
En cierta forma, los blogueros somos famosos dentro de nuestro círculo.
Para mi, no hay nada como pasar desapercibida..Hacer las cosas por el solo placer de hacerlas..sin seguir reglas, sin importar si eso gustará o no...La fama tiene un precio muy alto al cual yo no estaria interesada..y de hecho no debe ser nada bueno, porque los que adquieren fama luego estan rogando por su liberrtad..Yo seguire siendo la siva de noche que escribe porque le gusta...bssss
ResponderEliminarEsa primera fama que ciega a muchos les hace buscar luego el anonimato. Mejor nos quedamos de anónimos y nos evitamos un paso, digo yo... Feliz semana, compañero.
ResponderEliminarBuscador, gostei de te ler. Eu nunca saberia lidar com a fama, gosto muito de minha privacidade e liberdade de andar sem ser incomodada,rs... Ficou ótima! abraços, linda semana, chica
ResponderEliminarLa fama es la cárcel más absoluta... no solo por la falta de anonimato, sino por la falta de saber si la gente que te rodea es un sí o un interés simplemente. Buena reflexión
ResponderEliminarGracias por tu relato.
ResponderEliminarLa fama no es buena consejera y mucho menos saberla llevar. A cuántos suicidios ha llevado no saber administrarla bien.
Cuando se está en la cúspide de la cima, los amigos salen de debajo de las piedras, pero cuando se cierra el telón, el silencio es abrumador. Gracias por sumarte. Un abrazo.
Pues si que tiene que ser un coñazo que te vayan parando por cualquier sitio aunque solo sea para pedirte un autógrafo. Yo me he encontrado con gente de esa famosa sobre todo una época en que tenia que vivir en un hotel por trabajo en otra ciudad pero nunca se me ocurrió incluso en el ascensor dar por enterado que lo conocía, incluso por la cara alguno pareció extrañarse de que tan solo le diera los buenos días.
ResponderEliminarEl reflejo de la fama está por lo que hiciste, y no es casualidad que tenga un precio que pagar... sino , no lo seguirías haciendo.
ResponderEliminarCoincido totalmente con tus palabras, la fama tiene su precio y muy alta que pagar, sin dudas, prefiero la libertad que te da el anonimato y como bien dices tomarme una cerveza o un café entre otros desconocidos.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho, saludos.
PATRICIA F.
El relato desmonta esa idea tan brillante y engañosa que tenemos de la fama. Siempre pensamos en el éxito, en el reconocimiento, en los aplausos… pero casi nunca en el precio que se paga: la pérdida de la intimidad, de la libertad más simple, la de pasear sin que nadie te mire.
ResponderEliminarLa escena de Don Ángel, en ese momento en el que nadie lo reconoce y puede caminar como uno más me hace entender que el verdadero lujo no es que todos sepan quién eres, sino que puedas ser anónimo cuando quieras.
Un abrazo
Creo que los famosos son como la punta del iceberg, conocemos a los que están ahí en la superficie, pero son anónimos todos los que se quedan bajo la superficie. Esos han pagado un precio mayor. Desgraciadamente muchos, los famosillos, tienen que vivir de su fama. La han ganado sin más mérito que aguantar en una casa con cámaras, haberse liado con o llevar los cuernos de...Pero a ellos le compensa, los que se la han ganado renunciarian a ella pero mantendrían su mérito, acaban estando menos expuestos que los anteriores..
ResponderEliminarUn saludo.
La fama amigo mío es un plato agridulce. Cómo bien expresas no hay nada mejor que pasar desapercibido y poder tomarte un café o una cerveza con la tranquilidad del anonimato. Lo he vivido y la recompensa de esa fama fue un estrés que me llevo al hospital y a dejar mi vida pública y retirarme de todo. Hoy por hoy mantener mi blog y compartir mis escritos es lo único que me permito: la tranquilidad no tiene precio.
ResponderEliminarUn abrazo
Lo mejor es pasar en silencio por la vida, porque las contraprestaciones que tiene la fama son duras de llevar
ResponderEliminarUn abrazo
Por eso Walhol se equivocó en lo que dijo, y en lo que hizo.
ResponderEliminarSaludos,
J.
Um belo conto com ótima reflexão caro Buscador, pois a fama tem seu preço e a liberdade de ir e vir é sagrada e se a perde, a vida perde seu brilho amigo.
ResponderEliminarAbraços e feliz semana.
Buscador, yo personalmente pienso que no se cómo pueden soportar tanta presión, los debe de gustar, pero eso es el precio de ser famoso.
ResponderEliminarUn abrazo.