Algo bulle en el corazón de la gente para despertar a la guerra. Razones profundas deben de existir para que entre los pueblos o entre personas se enemisten de esta manera. No quiero estar de un lado u otro de los bandos pero por alguna razón, la gente se despedaza gritando el nombre de Dios por una causa que no siento en mi corazón. La locura de la guerra es una realidad que llega entre tu y tu vecino o entre una nación y otra. La cosa la tenemos complicada...
La canalización de nuestros impulsos y de lo que sentimos necesita una educación que a casi nadie llega. La maldad y el crimen, el robo y la mala conciencia son actos muy fáciles de conseguir. La cobardía de un jefe de estado se manifiesta huyendo de su país cuando el enemigo viene directamente por el y entonces, se refugia donde nadie lo puede alcanzar.
Algo sólido e inamovible debe de fraguarse en alguien que busca la guerra para su nación; algo completamente creíble, pienso yo. Sin embargo somos unos borregos ciegos para obedecer a las armas; unos soldados donde si no obedeces según la constitución española, tienes pena de muerte.
El señor Trump sueña con una América poderosa en todos los sentidos cueste lo que cueste donde Dios según el, también tiene parte. Los árabes se abrazan a un Dios que es tajante hasta en tu forma de ser y Israel otro que defiende su patria y su religión por encima de lo que predicaba Dios.
De esa manera vamos viviendo el día a día. Yo también tengo enemigos en mi pueblo pero en la educación de la gente debe de haber una orientación ante tanto desvarío y conseguirlo lo veo dificilísimo. Algún cobarde quiere saber mas que nosotros porque piensa que de otra manera, ya no podría gobernar...
Negocios para unos, muerte y destrucción para otros. No hay mucho más.
ResponderEliminarSaludos,
J.
oh la c'est pas bon cette guerre hélas ,beaucoup de choses vont changées dans le monde ,ont dirait un monde irréel bon lundi a toi
ResponderEliminarPara eso se crea la comida de coco con ideas como patria, religión... Una forma de los interesados de hacernos luchar por unos pseudo valores cuando en realidad luchamos y nos enemistamos por sus bolsillos...
ResponderEliminarCuando empieza el odio se alimenta de sí mismo. Un beso
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