Los recuerdos nos llevan y nos traen cuando menos los esperas. Ya cumplimos una edad pasados los 55 y muchas veces nos gusta deslizarnos por ese tobogán que nos lleva a la profundidad del sentimiento. Vivir en el pasado de forma agradable es una forma de vivir...Sin embargo, ese recuerdo donde nos detenemos lo perfumamos con tintes inventados. El detenimiento es un ejercicio o una parada que todo lo trastoca en nuestra imaginación. Regreso a ese lugar, a ese momento, a esa estación del año que marca mi edad y aparecen mis amigos, mi familia; gentes que se fueron para siempre o para vivir en otra ciudad o pueblo. Somos esponjas de las circunstancias que almacenan recuerdos y en estos momentos, soy feliz. Disfruto de mi corazón con ese sentimiento que nunca me deja y mi palabra sencilla, se desliza sin mas pretensión que es la de seguir viviendo...
Felicidades por ese número de años vividos y los que te quedan para disfrutar y vivirlos como tú quieras
ResponderEliminarLos recuerdos alimentan nuestros días, pero el presente lo rige
Un abrazo feliz día.
Pues de eso se trata, seguir viviendo sin más pretensión que vivir, que paradójicamente, no es poco. Me alegro.
ResponderEliminarInteresante reflexión. ¿Qué sería nuestra vida sin esos recuerdos? Creo que la respuesta la conocemos todos. Sigamos viviendo por mucho tiempo y gocemos de nuestros recuerdos. Saludos
ResponderEliminarSomos polos opuestos... Yo siempre voy hacia delante, ni voy atrás ni me quedo... Un saludo y mis felicitaciones 🙂
ResponderEliminarRecordar con una recreación en que las espinas, hoy son flores, las rocas, arena fina y los sinsabores, alegrías.
ResponderEliminarUn abrazo.
Somos recuerdos, y los años vividos para formarlos, no hay más, no hay menos.
ResponderEliminarSaludos,
J.
c'est un beau texte que tu a écrit j'aime me replonger dans le passé bon Mardi et belle semaine
ResponderEliminarSon esos recuerdos los que en momentos de añoranza despiertan nuestras emociones guardadas en el corazón.
ResponderEliminarUn abrazo