martes, 3 de agosto de 2010

Me quito el sombrero

Muchas veces he advertido en la gente su verdadera maravilla. Dicen y hacen cosas tan naturales que ni ella mismas se dan cuenta de ello. Se abren a la vida de una forma tan natural y sincera que ese valor como persona multiplica mi admiración por ser lo que son. La vida supongo que no es un control por dar imagen de lo que creemos o debemos ser. Es la inocencia de mostrarse tal cual por entender de una manera u otra nuestra forma de ver las cosas y a eso, yo me quito el sombrero. Hay tantísima gente por descubrir con tantísimos valores como personas poblamos este mundo. Nadie absolutamente nadie, merece en este mundo nuestra indiferencia. ¿No es eso maravilloso?

2 comentarios:

María dijo...

Las personas, por lo general, son como los libros. Puedes conocer su título pero al final siempre sorprenden. Un comentario muy agradable. Saludos.

Buscador dijo...

Encantado de volverte a ver María.
Recuerdo cuando te conocí y me diste el placer de ser el primero en escribir un comentario...
Un saludo.