miércoles, 2 de septiembre de 2026

La máquina del tiempo

 

 En vísperas de nada, viajo por el tiempo una noche donde nada se anuncia y mucho menos, para un jubilado como yo, podría esperar tal cosa presa del destino...

Ceno algo ligero, tomo mis pastillas, paso por la ducha y me voy directo a la cama.

Una paz infinita me invade. Entrego mi alma a Dios con una humildad donde mi corazón son el de Dios y el mío. Rezos árabes salen por mi boca suplicando sentirme con esa paz interior en un idioma que no conozco. Levanto la cabeza y estoy en la Meca con miles de personas que entregan su alma a Dios. El día es un paseo en completa armonía con otros hermanos donde nuestra sangre confluye desde un mismo punto...Todo esto es indescriptible para mi sentir. Llega la noche y vuelvo a entregarme a Dios antes de dormir...

Las alarmas suenan en mi portaaviones. Me visto deprisa porque hay misión de combate. Todo son carreras y el mando de dice donde tengo que arrojar las bombas. Mi cuerpo suda y mis músculos están en tensión. El despegue es frenético al amanecer y vuelo sobre poblados de gentes que huyen de las bombas sin saber donde. Sin embargo mi misión se cumple y gentes dormidas mueren en un complejo urbanístico porque un líder enemigo vive ahí...Misión cumplida. Por la noche duermo en mi camarote y no se me va de la cabeza aquella gente que huía de su poblado como quien huye de la muerte...

Soy un pastor de cabras. Vivo en un cortijo de Andalucía y cada amanecer las llevo a pastar a la sierra. Siempre llevo un transistor de radio, una mochila con comida y agua y dos perros que me ayudan en el pastoreo. Apenas veo a nadie en todos estos días donde la soledad se ha hecho mi amiga. En el cortijo hago queso de cabra ademas de ordeñarlas con una máquina que me quita mucho trabajo. Llega la noche y duermo en paz.

  No soporto el aire que respiro porque está contaminado. No quiero esa medicación y todo el mundo me persigue. Me dan ataques de agresividad si encienden la televisión porque los locutores quieren mi alma y a veces me ponen una camisa de fuerzas porque ataco a la gente. Por la noche me dan pastillas para dormir. Así llevo tres años. Duermo y no recuerdo nada...

Despierto por la mañana con angustia. En este sueño creo que he vivido varias vidas y cuando enciendo la luz de mi habitación, frente a mi hay una chilaba, un uniforme de aviación, la ropa de un pastor y una camisa de fuerzas...

 

lunes, 31 de agosto de 2026


 



  Trabajamos en turnos de 12 horas y nos lo pagan pero el trabajo nos deja exhaustos muchas veces. La oficina es milimétrica y en ella trabajamos 3 administrativos: Juan con el que llevo 7 años de compañera y Daniel que se ha incorporado hace dos semanas en defunción de Enrique que era mi mejor amigo.

El nuevo lleva ropa de marca, perfume además de aseado. No habla mucho, solo lo necesario cuando se le pregunta. Es puntual y si puede hacerte un favor te lo hace. Tiene un auto como comprado de 5ª mano pero aparte de todo eso, creo que tuve suerte de no caer con alguien conflictivo. Sin embargo sus silencios me agobian porque es un hombre hermético que se entrega solamente al trabajo...

Siempre trae su comida en fiambreras térmicas y termos.

Nos hemos habituado a su convivencia. Al principio lo taché de antisocial y después me dio tristeza verlo así. Como mujer tenía curiosidad de indagar en su persona porque sea como fuese, creo que era una buena persona y...pasaban los años así de esa manera y a mi el misterio me atrae como la curiosidad de una gata. Le consulté a Juan si por Navidad lo invitáramos a un café con unos dulces porque ya llevábamos dos años y la intimidad personal no existía. A veces soñaba con su perfume varonil, recordaba su atuendo impecable y me hacía imaginar todas las cosas que soñé por un hombre... Sacarle una palabra de su vida cotidiana era poco menos que imposible y mi atracción aumentaba cada vez mas si cabe...

Había días que lo observaba cada dos por tres mientras nuestra convivencia me atraía a el cada vez mas hasta que al fin, rompí su silencio...

Lo invité a mi apartamento un fin de semana para almorzar y el aceptó. Poco a poco se fue abriendo en sinceridad aquella tarde y me confesó que su vida se fue a la ruina por culpa de la crisis y que lo tuvo que vender todo. De esa manera encontró trabajo en nuestra empresa. Es educado, de buenas maneras, culto pero muy reservado...

Pasaban los días y le regalaba a Juan y a el trozos de bizcocho hechos por mi y un viernes, después de tantos años de silencios y años de convivencia, nos tratábamos como amigos.

Llegó un viernes y su coche prehistórico se negaba a arrancar. Quise llevarlo a su casa mas que nada por saber dónde vivía pero se negaba alegando que vivía cerca. Yo insistí y el aceptó.

Tomamos la salida 80 de la autovía y allí no había nada. Nos desviamos a una carretera sin asfaltar que nos llevaba a un puente y al bajar del coche, tan solo había una chabola con dos senegaleses que le saludaron: Esa era su casa...

 

viernes, 28 de agosto de 2026

 

 

Cuentan que cuando una mirada te alcanza al corazón, es que ya estas perdido...
 

Camino por una avenida casi al amanecer; cuando estas sensible como quien comienza a escribir la historia de ese día. Las personas tenemos diferentes destinos en calles diversas allá donde se trabaja o se estudia. Hay quien lleva prisa, quien va tranquilo o quién aún no ha despertado. Con ojo inquieto me cruzo con otras miradas que desvían la mía y si no fuera por el sonido de los móviles, del motor de los coches o de su claxón, todo sería un silencio con el sonido de las pisadas en la acera. Hay miradas azules, marrones, verdes, negras; ojos grandes y pequeños, unos perdidos en su pensamiento y otros vivos como un una paloma en un parque...

Un día me retuviste la mirada y yo aparté la mía por timidez. En ese momento mi cuerpo se electrizó y al día siguiente te busqué y te vi a lo lejos pero ibas con prisa. Pasados dos días entrabas en una cafetería para desayunar y yo entré. Mi viste y sonreías sin apartar la mirada pero no sucedió nada mas. Terminaste el desayuno y cuando pasabas por mi lado me diste los buenos días...

Han pasado meses desde entonces. Te busqué entre las miradas y ya no estabas. Te busqué en la cafetería y no aparecías. De esa manera pasa el tiempo sumergido en la rutina del día a día. La timidez me lleva y me trae en tu recuerdo, me acusa como un juez que me condena a la soledad y... llega la primavera. El parque se perfuma de vida y de flores. Al fondo estás tu paseando. Has cambiado de peinado y forma de vestir pero el semblante es el mismo.

En un descuido un tipo te roba el bolso y yo corro detrás del chorizo. Recupero el bolso y cuando regreso a ti me reconoces y me dices: "Eres tu". Me abrazas y me das un beso en la mejilla. Me tomas de la mano y me preguntas: "¿Quieres un café?". Mi corazón palpita, mi voz sale entrecortada y le digo: "Mas que un café, vuelo en tu mirada como ese gorrión donde me alcanzo en la memoria y tu voz, siempre la soñé tal como es hoy como un milagro ausente del silencio...". "¡¡Qué cosa mas bonita!!, me dices...

Pasan los años y fuimos novios. Al principio todo iba bien; vivimos en pareja y tuvimos un niño. A partir de entonces todo cambió. Discutíamos por nada y te desentendiste de mi como yo de ti. Te vías con otros hombres y yo con otras mujeres cuando solo compartíamos cama solo para dormir...Desde entonces no me fijo en otras miradas cuando voy a trabajar: Nos separamos. 

Un día estoy desayunando en una cafetería y una chica se me acerca. Dice que nunca miro a nadie y eso le llama la atención. Lleva mucho tiempo observándome y quiere desayunar conmigo. Me levanto para salir de la cafetería disparado...

 

 

 

 

jueves, 27 de agosto de 2026

 

 Cumplimos años y avanzamos poco a poco en las tres edades de nuestra vida. Hay quien mantiene sus facultades hasta una edad tardía pero la mayoría de las personas, tenemos una batería que se debilita poco a poco. Llega un día que conoces una limitación nueva o una facultad que se aminora; llega un momento donde no eres joven y comienzan las goteras de la salud. Cada persona es un mundo y con diferencia. En mi caso, suceden cosas o experiencias de mi vida que las cruzo y no sabes qué sucedió porque estas ajeno donde antes eras un lince. El tiempo nadie lo detiene así pues envejecemos que ya es una victoria. Unos destacan en unas cosas otros en otras. Veo a mi madre con 83 años, hablo con mi tío Andrés o observo a un amigo mayor de edad y ya no son los de antes. La cosa es que yo voy detrás como puedes ser tu y, nadie es mejor que nadie...Lo importante es mantener la conciencia tranquila porque de otra manera, ya estamos en esa desazón que no nos deja dormir y eso, no se puede soportar: Lo digo por experiencia...

 

 

miércoles, 26 de agosto de 2026

 

La soledad aparece cuando menos lo esperas; justo en ese momento que te hiere...La soledad es un silencio que intenta matarte porque lo sufres cuando nadie sabe que lo sientes. Te aparta del mundo, te aleja de la familia y amigos aparentes. Lloras con un dolor exacerbado donde no mereces por mucho que lo intentes. Entonces estás aislado del mundo y de todos mientras la vida sigue en ese silencio que no comprendes. Es fácil sentirse solo. Te sientes perdido en tierra extraña y la gente te da los buenos días, las tardes y las noches; finges que estas bien con una sonrisa o una respuesta pero, todo te carcome sin hallar una solución donde una lágrima, tan solo te puede consolar...Todos hemos conocido ese pozo sin fondo, de todos nadie se sabe pero es la comidilla de todos...

 

 

martes, 25 de agosto de 2026

 

 Busqué

en el silencio y

todas gritaban

todas,

menos tú.

 

 

lunes, 24 de agosto de 2026

 

 

 Te estuve esperando porque no había otra cosa qué hacer. Durante 30 años te estuve esperando...Al principio el amor me arrebataba, luego se fue disipando y sin embargo, te seguí esperando.

Pretendientas las tuve en bandeja pero no me convencían como tu. Ocasiones de aventura en una noche también pero no creo en la falsedad del momento. De esa manera, te seguí esperando. Pasaban los años con madurez, hice lo que tenía que hacer te esperara o no; como si no existieras mas si me volvía a enamorar, dejaría de esperarte cosa que no sucedió.

Poco a poco, año a año, mi independencia fue creciendo, la soledad no existía y el aburrimiento tampoco pero yo te seguía esperando...

Aprendí del olvido que consiste en la indiferencia: Todo estaba preparado, todo estaba bien amarrado por si no me querías detrás de un escudo anti-misiles y, llegó el día de nuestro reencuentro. Me miraste, te miré y nuevamente caí rendido...