Quieta
honda y
callada...
Pena
con fuerza de gravedad...
Inamovible
Quieta
honda y
callada.
Tengo recuerdos de lluvia y todos son agradables. Me veo con una camiseta de manga corta caminando entre charcos y frío. A veces el frío es reconfortante mientras no te cale hasta el alma...Me encantan los días de lluvia que bañaban mi niñez entre sabañones y días de escuela. De eso hace tanto tiempo que desde entonces no recuerdo otro invierno como este. Sentir el frío que recorre mi cuerpo es muy gratificante o buscar en las enagüillas el calor del bracero de picón, me llena de recuerdos cuando todo era mas sencillo y la ropa mas pobre. El frío asomaba en la feria de agosto y poco a poco las nubes hacían opaco al cielo. Los días de invierno, entrabas en la cama entre sábanas frías que te daban repelús y la "0bispa" vendía en su carro cañones, hojaldres, alemanes, molletes y no se qué mas. La vía subir por la calle Pedro Gómez sin que pasara un coche y de todo eso recuerdo el frío que hacía en Rute. Tengo detalles que se pierden en el tiempo y mi madre me llevaba a una churrería de un matrimonio gitano que estaban en lo alto de la plaza; como metidos en una cueva y aquella mujer gitana llevaba prendido en el pelo una flor...Me encantaba el perfume de las tiendas de ultramarinos por ser tan profundo entre quesos, bacalao salado, fiambres y zapatos para el campo. De todo eso guardo recuerdos unos mas nítidos que otros pero todo ello forma un entramado de verdades y mentiras que fabrican la historia de mi pueblo...Le comprábamos petardos a Crespo y sobres sorpresa al Rubio los domingos por la tarde cuando mi madre me daba un duro para gastármelo. Las candelarias y el carnaval cuando estaba prohibido, a Frasco que se daba besos en la mano para tocar la espalda la las mujeres o los pitracos de los carniceros que les pedía para mi perra Tula. Cada historia de cada persona forma un mundo y parte de mi mundo encierra recuerdos del invierno frío y crudo pero siempre entrañable...
Cada día de cada minuto, lo cotidiano le acechaba. Era la misma canción de todos los días y eso le ahogaba mucho...La lluvia no cesaba, tampoco su estado de ánimo. Todos los días eran repetitivos con la misma canción que le afligía en su pecho con la angustia. Todos los días era imparables en su ritmo continuo ; indestructibles para encontrar un poco de oxígeno que le calmara de la rutina del día a día. La misma canción se repetía una y otra vez y eso le pesaba cuando sus fuerzas comenzaban a fallar.
La luz del día, la lluvia sin sol, la calle mojada y el camino al trabajo, era algo que le ahogaba y hasta lo desesperaba como si fuera la misma canción. Cada sonido, cada persona con la que se cruzaba, cada soledad, aumentaba el deseo de mandarlo todo a paseo. Entró en el ayuntamiento sin saludar a sus compañeros porque no los podía ni ver. Se sentó en su despacho, sacó un pequeño transistor con un hilo de volumen con la misma música y su compañera se interesó por saber como estaba porque últimamente lo vía muy raro...Antes de responder, miro a la ventana y se echó a llorar porque la vida se le iba como la rutina donde nada sucede sólo, la misma canción de todos los días...
Mi padre se llamaba Miguel y mi madre se llama Matilde. Los dos me han criado según mejor han sabido pero tengo desde mi nacimiento, hay un cordón umbilical que me une a ellos y a mis hermanos. Los genes dicen mucho de nosotros y hasta nos parecemos lo mismo a los padres que los hermanos...Venimos de ancestros perdidos en un tiempo que por perderse en nuestra memoria, ya no sabemos mas de nosotros...
Creo en la naturaleza y lo que mas me maravilla, es hasta donde puede llegar nuestro pensamiento cuando en nuestro día a día intentamos alcanzar o estar mas cerca de la meta que nos proponemos.
Hay una magia que nos persigue. La espiritualidad parece algo intangible y es un misterio que esconde nuestro corazón. Hay quien no sea creyente pero me resulta difícil creer que las personas tengan una seguridad absoluta para negar de Dios. A veces me pregunto muchas veces si alguien ha existido toda la eternidad o si Dios es un marciano el que nos ha creado. La existencia eterna aun no cabe en mi cabeza pero sé que existe Dios. Me asombro ante la maravilla de la naturaleza y su evolución; me hace pensar que hasta los animales tienen alma como las personas. En mi mundo limitado me gustaría conocer el infinito; algo tan inabarcable como tener una idea de hasta donde podemos llegar sin movernos del sitio...
El milagro de los genes no es ninguna tontería. La ciencia crece y sube como la espuma. Supongo que el alma es un eslabón superior por alcanzar y me da miedo tanto progreso y tan poca educación para asimilar lo que la ciencia esconde...Nacemos gracias a un padre y a una madre sin embargo Dios nos ha creado para los creyentes y la naturaleza nos ha creado para los que no creen.
Sentir la realidad del suelo en nuestros pies es igual que conocer a Dios...
Un saludo de Buscador.
Vuelvo a participar con mucha ilusión en los relatos de los jueves. En este caso Neogéminis nos propone hacer un relato al estilo del Oeste Americano. Me ha encantado este reto y agradezco mucho la tremenda labor que supone ser anfitrión de los relatos jueveros.
Os dejo el enlace de su blog porque esta semana va de tiros al estilo de Clint Eastwood.....
https://neogeminis.blogspot.com/2026/01/encuentro-juevero-22-de-enero.html
Mi nombre es Billy Joe. Soy aficionado a la alquimia para buscar remedios contra la calvicie, las espinillas de la cara o los dolores del cuerpo cuando no hay solución. Llevo en mi carreta miles de ungüentos que un indio Cheyenne me facilitó por salvarle la vida frente a un oso allá por los montes perdidos e inhóspitos de esta tierra...
En cada ciudad, cada poblado, cada caravana con la que me cruzo, busco a un hombre apodado "Buscador". Es perseguido en siete estados de la unión por ser mujeriego, jugador y pendenciero allá donde los haya. Ha secuestrado, matado, robado y maldecido todo aquello que tuviera algún valor. Yo creo que está poseído por el diablo pero siempre lo busco y le persigo el rastro para que me de la formula de su brebaje que calma la sed y el hambre en algunas ocasiones.
En su revolver ya no caben mas muescas y según dicen, tienes mas hijos de los que pueden parir 7 conejas en un establo. Yo lo conocí en persona hace 5 años cuando vendía su brebaje y todo el mundo se arremolinaba con el dinero en la mano para comprar tan exquisito elixir...Por la noche, cuando todos duermen, Buscador juega al póker en el Salón. La bella Molly quiere pasar la noche con el y Ronny está preparado para matar a ese tipo nada mas con subir el primer peldaño a su habitación...A la mañana siguiente, Buscador sale del pueblo dejando en el Salón 8 muertos y a Molly se le ha ido la cabeza al ver tanto horror...
Buscador es un hombre sin ley. Alguien me comentó que lo han visto en Calver City vendiendo su brebaje y allá me dirijo yo. Sobre él pesan miles de dólares de recompensa pero yo solo quiero la formula de su brebaje.
De lejos, antes de entrar en la ciudad, se ven edificios arder y sé que Buscador está allí. Entro en la ciudad. Los niños lloran viendo a su padre muerto, las mujeres se esconden y al Sheriff, Buscador lo ha ahorcado. Sin embargo, una bala perdida ha entrado en el pecho de Buscador y está herido de muerte.
Nadie se quiere acercar por temor porque este hombre es la misma muerte. Sin embargo yo si me acerco y lo incorporo en mi regazo. Le pregunto sobre la formula de su brebaje. El sonríe y me dice que ese brebaje vine de España y que se llama "gazpacho" pero muere cuando de su boca, sale un hilo de sangre...
Buscador.
Hay algo que se palpa y es invisible. Todo en esta vida tienen un calificativo que se siente y a veces ahoga...El silencio se derrama en nuestro pensamiento y la soledad nos da la mano para llevarnos a ninguna parte; tal como si fuera una ausencia en una habitación donde la nada campa a su antojo. La muerte con el silencio en vida, es esa soledad que me invade. Es ese sentimiento sin materia alguna como si fuera una epidemia que nace de la nada y entonces, cuando mi silencio grita al infinito, tan solo se recibe un eco donde mi voz, es la nada...
El tiempo se desliza entre mis silencios...Inerte y sin forma, el reloj de mi vida late como mi corazón. La noche oscura me invita a un recogimiento pero las imágenes se suceden una tras otra. Voy de aquí allá en el reloj de los recuerdos y este sentir se perfuma de una masa espesa cuyo peso existencial me hace caer en lo mas profundo...Hoy el cielo de mi pueblo estaba azul y hacía un frío que me congelaba por estar lleno de esos recuerdos muertos del pasado; amarillo como las hojas secas del parque. Me detengo en un instante que lleva a otro tiempo mecido por el viento de mi memoria y levito con esa dulzura que se llama melancolía. Soy un pasajero que se sube otra vez al tren de los recuerdos y me dejo llevar por las vías del pasado. Esta triste dulzura me hace cada vez mas viejo pero en nada, vuelve la primavera venida desde lejos y los almendros ya estarán en flor. Puedo perderme en un va y ven de recuerdos. Los días comienzan a alargarse y esta noche de melancolías, se perderá en el fichero de mis recuerdos tan azules y amarillos, tan espesos y tan tristes...