jueves, 18 de junio de 2015

El equilibrista ciego



Miles de pesares le atormentaban. Perdido en su pensar, todo le resultaba extraño, angustioso sin una respuesta. La gente con la que se cruzaba con él eran mundos escondidos llenos de dudas a veces sin respuesta. La vida era un continuo enigma con alguna respuesta. El fondo de su corazón era un pozo lleno de dolor, vertiginoso para dejarse caer a Dios sabe donde. La estabilidad subía y bajaba como una noria pendida en las alturas para rozar el suelo sin orden ni concierto y todo era, un círculo completo que se repetía sin cesar no se sabe desde cuando...El miedo plagaba cada temor a merced de su imaginación com potentes pensamientos macabros que no le dejaban dormir...La existencia se reducía al terror de flotar a duras penas por no tocar el fondo de su corazón lleno de poderosos fantasmas y una superficialidad sin sustancia alguna. Insalobre existencia era su locura en tierra de nadie...
Pasaban los años sin unas alas para volar mas, aprendía de todo y todo se quedaba en la memoria. En un sueño, justo antes de despertar, algo le hizo conmoverse por bajar a su corazón. Descubrió su bondad y su verdad, la sensibilidad y la seguridad en él mismo, el amor de su corazón y la estabilidad tantas veces buscada pero, ya era tarde. Despertó y todos aquellos fantasmas alimentados cada día le pusieron la vida más difícil aún. Gritó como un desesperado pidiendo libertad mas, tan sólo encontró locura...Ahora pesea con una camisa de fuerzas para no hacerse daño y, con aquel sueño lleno de vida...




2 comentarios:

Alondra dijo...

Un escrito muy bien logrado que deja sabor amargo ... Quizás hay muchos locos disfrazados de cuerdos y al revés, ¿dónde está el límite? Cuántos defectos escondemos para aparentar cordura? Saludos

Águeda Conesa Alcaraz dijo...

Triste historia, con un final aún más desesperante...u beso