martes, 18 de octubre de 2016

Felicidad enlatada con fecha de caducidad.



En los avatares de la vida suceden muchas cosas desde que nacemos. Todo aquello que acontece tiene una explicación, incluso lo que sentimos y no lo tenemos claro. El abismo se hace inalcanzable cuando a ciegas no alcanzamos a nuestro propio corazón. Sin embargo, aquella gente que encontró su luz propia, navega sin miedo en la sabiduría que seguro no se la regalaron y, vuelven a lo simple o a lo que muchos califican como una tontería por ser insgnificante.

Profundo es el sentir en todos sus ámbitos como infinitos son los deseos de cada persona. Tenemos miles de culpables por dentro y por fuera a los que asesinaríamos como causantes de la infelicidad. A veces pienso si la razón es un obstáculo para llegar a un fín sin el cual creo que los demás animales carecen aparentemente.

El ser humano tiene cualidades increibles en su pensar; hasta entra en lo paranormal y sin embargo, miles de personas mueren en la indigencia con ellos mismos además de estar embrutecidas por no fomentar sus valores.

Existen leyes para todo sobre cómo actuar. Las dictan los gobiernos y las religiones, tu familia y tu pueblo o ciudad...Para todo hay una ley que no deja respirar a nadie. Jamás cesan en fabricarlas por un mundo mejor cada vez más complicado donde se cocina en una olla express que cuando menos lo esperemos, explotará.

Nos olvidamos de buscar ese recreto de vivir; algo tan simple como perdida está una aguja en un pajar por perdemos en formulas standar para saber vivir, comer, amarnos y todo lo que ustedes quieran pero, tan artificiales como un plástico...

El ser humano es único como individuo. La vida podría ser algo tremendamente expectacular en todos los sentidos y sin embargo, pocos pueden decir que su vida se vivió en toda su extensión...muy pocos la verdad...




5 comentarios:

AMBAR dijo...

Yo, desde luego que no lo puedo decir, sí puedo aceptar y comprender que todo lo que he vivido en su mezcla de bueno y menos bueno, es lo que he apendido.
Y no siempre me he quedado contenta.
Pero la vida es eso una mezcla.
Una buena semana y un abrazo.
Ambar

dijo...

En las cosas sencillas encontramos los misterios ;esos que a diario nos planteamos.
No ser obediente a las leyes,es liberarte de cadenas puestas e impuestas(no hablo de ser irrespetuoso).
La felicidad son trocitos de instantes en el tiempo.Todos tenemos motivos para estar infelices en alguna o en muchas ocasiones,porque así es el camino:doloroso y alegre,subida y bajada,blanco y negro....
Caminemos pues procurando transgredir nuestros propios miedos(que es un tema muy delicado)y todo aquello que nos paralice ,por el bien de los demás y por ende,del nuestro
Saludos

Fina Tizón dijo...

Una gran lección, este texto que nos dejas. El ser humano es contradictorio. Defectos y cualidades viven enfrentados a lo largo del periplo vital. Es como una lucha continua donde no suele haber un total vencedor porque todos , escondida o no, tenemos nuestra parte mala y buena. Es cuestión de cual deseemos que prevalezca.
Abrazo
Fina

Ernesto. dijo...

“Las cosas del “espíritu” para la mentalidad del hombre es como un sinsentido”. Razón tienes, Buscador, para afirmar lo de la tontería.

Sí, comparto ese punto en el que señalas que la razón puede ser ese hándicap. Por lo menos la razón magnificada y descontrolada.

Cada quien la vive, y no todos los tramos de la misma son iguales, como le “corresponde”. Aunque esta misma apreciación no sea fácil de aceptar!

Un abrazo.

Sara O. Durán dijo...

Grandes dosis de amor y una buena guía desde ser engendrados hasta la pubertad, es ingrediente fundamental para la inteligencia emocional. Con inteligencia emocional, puede pasar lo que sea, que todo se supera. Que es todo. Pero el ser humano busca dónde de antemano sabe que mo encontrará. Hay una soberbia muy predominante, porque hay falta de amor propio, por esa carencia de amor a temprana.
Un beso cálido e inteligente.