martes, 12 de septiembre de 2017

Con corazón






 El animal que llevamos dentro no sabe de vocabulario ni de idiomas que se aprenden. Daría lo que fuera para conquistar a mi corazón y que el me hablara de amor, de lo sencillo y de tantos poderes que encerramos sin descubrir por falta de educación...Somos animales parlantes dando un valor a la palabra que es necesario pero que, nos impide conocer directamente la esencia del silencio; de ese mundo interior plagado de verdades que nos esperan. Los animales nacen a la vida viviéndola con la ley que heredaron de sus padres para sobrevivir. Nosotros, tristemente, no podemos prescindir de nuestros propios inventos como es la palabra o la ropa con la que nos protegemos. Sin duda la felicidad nos la dá nuestro corazón cuando comprendemos y aprendemos cosas que quizá jamás le demos un calificativo. Somos animales y nuestra mente con sus posibilidades no lleva años luz. La gente que es espiritual clama al cielo si creyéramos desde su experiencia la maravilla que encierra nuestro corazón...nuestro corazón.











4 comentarios:

Fina Tizón dijo...

Como seres humanos que somos, nuestra herramienta, la palabra, es muy poderosa, poderosa en lo bueno y en lo malo, igual que es poderoso el silencio al que nos obligamos a veces, y ambos, aunque parezcan enfrentados, tienen muchas cosas en común, ambos pueden hacernos subir al cielo y ambos hacernos bajar al infierno...

Un abrazo

Fina

Marina Fligueira dijo...

¡Ay, Bucador! ¡Tenemos el deber de cerrar los ojos sentarnos en una silla cómoda, con la espalda bien recta y mirarnos por dentro! Encontraras muchas respuestas a tus pregusta y reflexiones, si lo heces sacaras todo lo que retiene el alma, y el corazón.
Es entonces cuando borras de un plumazo el animal que a ti te parece, llevamos dentro. Yo si llevo, la niña que fui. Y creo sin miedo a equivocarme, que somos muchos mucho, los que lo llevamos. Solo hay que mirarse con detenimiento para encontrarse uno a si mismo y comprender mejor nuestra existencia.

Un abrazo, chiquillo, a delante.

Magdeli Valdés dijo...

Todo llega a su tiempo
en los momentos menos esperado surge algo
que se revela a nuestro saber
aunque a veces hasta doloroso sea para sacar mejor fruto.

Los sueños van y vienen y esa luz nunca se apaga ...

estés bien.

mjesus dijo...

Si fueramos capaces, que no lo somos, ese animal interior se vestiria con chaqué, no porque otra prenda sea inferior, que no,es algo especial, para todos los dias sean especiales
un abrazo