martes, 29 de noviembre de 2016

Nueve acordes






Pasan los días envueltos por un halo extraño; pleno de recuerdos, de sueños, de fantasías...de sensaciones nuevas con la sensibilidad puesta en mi que hacer diario. Me sumerjo en mi ciudad particular rodeado de pensares fugaces, casi mediocres que me ayudan a dar un paso antes de desesperarme y arrojar la toalla a la nada...

Pasan y pasan mis pasos de largo cuando paseo por la mezquita de Córdoba, casi al amanecer con tiendas de suvenir cerradas y bares que recojen suministros. Paseo por la judería enredándome en el laberinto de sus calles,  en lo ya andado pues no atino qué me ocurre en este amanecer donde sólo escucho mis pasos perdidos en un vuelo de palomas...

Tomo café en un barecito acogedor con música de jazz, un jazz tremendamente relajante y reconocido en mi colección de discos. La camarera me dice que estoy muy perdido ¿por dónde ando? y yo sonrío, estoy en mis cosas le digo y ella no me deja pagar. Salgo por la plaza de las Tendillas justo a las 9 cuando una guitarra da sus 9 acordes ausentes de campanadas me lanza al disparo de mi trabajo...La gente, los coches, la maraña de lo moderno me dice que tengo que trabajar, que me esperan los encargos pero me resisto a abandonarme. El sonido de la ciudad se hace cada vez más fuerte pero la planta de mis pies, fríos y sensibles, me dan la fidelidad de por donde piso...

Entro en Ronda de Los Tejares. Señoras perfumadas, hombres con traje y vagabundos que todavía se envuelven y se revuelven en sus mantas en portales de bancos...El Corte Ingles ya mismo abre, a las diez. Sigo mi ruta mañanera casi ausente de todo, envuelto en sentimientos que son de estas fechas pues la Navidad me da un empujón justo en la flor de una lágrima que se quiere derramar...Comienza a llover y una mujer, atenta a cada cual me mira fijamente a los ojos pues sabe que estoy llorando.




domingo, 27 de noviembre de 2016

Corazón piadoso



Ella ya era una mujer laboriosa. Cuidaba de sus hermanitos y se enseñaba a cocinar cuando su padre traía comida que venía del extrangero; necesitaba sentirse útil después de tantos padecimientos vividos en su país de origen...Soñaba con occidente y su Navidad llena de regalos para compartir con Aamal y Aamina, sus hermanitos que tanto quería. Para Aamal pedía a Papa Noel una pierna ortopédica que le hiciera caminar y para Aamina, un médico de EEUU para calmarla en esas crisis de tristeza que tenía después de que una bomba casi la alcanzara...Ella oraba a Dios plena de corazón, sin nada más que pedir que, un copo de nieve para consevarlo en aquellos sueños de los cuentos de Navidad de Occidente porque allí todo era posible de conseguir, incluso la decencia de una vida cómoda. Sabrán ustedes, que la sensibilidad de su corazón bién merecía un descanso cuando se viven cosas tan atroces que intentan destrozar al corazón de cualquiera que las sufre...

Ella se llamaba Aanisa que quiere decir: Corazón piadoso. Su madre se lo decía constantemente a veces abrazándola y agradecida por ser niña bién venida de Alá en el seno de una guerra...A veces sus latidos no la traicionaban y trataba de ayudar a los demás pues entre su gente se vivía la carnicería y el desamparo de una guerra que no tenía fin. Oraba a Alá con todas sus fuerzas y también al Diós de Occidente que según el Corán, son el mismo...Pero llegaba la Navidad de occidente que tantas cosas buenas traía a los niños y ella, quería ver un copo de nieve que era agua bendecida por venir de otro país lejano donde no había guerras; donde la felicidad no tenía trabas con una leyes justas y las mujeres llevaban pendientes de oro y maravillosos perfumes que venían de Oriente; de su tierra con sus riquezas y ahora,  injusta por mandatarios que son una minoría comparados con los millones de desplazados, que sólo buscan la paz...

Anunciaron a todos los refugiados permanecer en sus tiendas abrigados; se acercaba un frente frío que bajaría las temperaturas y pudiera haber nevadas.
Aanisa sabía que vendría su copo de camino y aquella noche mágica era ideal para recibirlo sino era por la tarde...Se vistió con sus mejores prendas, se hizo un peinado y hasta se perfumó para recibirlo y a las 15.30, comenzó a nevar. Ella iba loca de contenta dando saltos de alegria a 5º bajo cero y ropita de primavera. Sentía como se derretían los copos en su frente; había tantos copos que no sabía cual era el suyo. Alguien la hizo entrar en su tienda, tiritando como estaba de frío y ella lloraba porque no había recogido su copo...

Durmió aquella noche triste y al amanecer, cuando el sol brilla en los ojos de los soñadores, Aanisa tiene en su mano un cristal de nieve imposible de descongelar, con un dibujo perfecto y único...Su padre con complicidad le hace un guiño a su madre en aquel día de Diciembre donde los sueños, se hacen realidad...




sábado, 19 de noviembre de 2016



La maraña
tiene verdades y mentiras

En tu conciencia fluyen...

Averiguar la verdad,
es cosa de atino.

No desprecies la mentira
pues también tiene su verdad...





Miles de sueños vuelan por la noche









Dicen que las almas perdidas vuelan en forma de Luciérnagas; iluminando su inocencia por perder el amor que de alguna manera se fué...Vuelan y parece que flotan en la magia nunca jamás vista; portando en su vientre el amor verdadero que se dá para no morir allende de la vida por vivir.

Por la noche en completo silencio, cuando sólo se escucha el respirar, las Luciérnagas iluminan un trocito de cielo en pos de aquel que dió su vida por amor...y yo pobre de mí, en mis palabras busco una explicación para calmar mi hambre, mi sed, mi angustia por todo aquello que soñé y que se perdió en el vuelo luminoso de lo que nunca jamás vendrá...

Las Luciérnagas encienden mi alma en centenares de vuelos sin rumbo portando aquello de lo que nunca fué. A veces, sin sentir soledad, mi intimidad se embarga por aquellos besos no cumplidos pues fueron los más preciados por ellas; portando en su silencio las alas batientes abiertas al cielo en unas horas sin luz solar...y mi corazón vuela con ellas encendido de su luz por dar fé a lo que sentí.

En esta noche fría, las palabras recuerdan y alzan su voz al cielo de las Luciérnagas que seran sueño cuando mis ojos pesados se cierren. Aquel amor vive en libertad y no se imaginan lo mucho que me cuesta dejarlo prender en este insecto que según su naturaleza, es la de recoger los amores perdidos...



En el nombre del sentir
jamás dejen de soñar.
Amarga es la realidad
cuando cierras los ojos
y no ves lo que sientes...









miércoles, 16 de noviembre de 2016

Me llamo María Écija García y estoy sola







Se acercaban esas  fechas malditas cuando el sentir se hace denso como la tristeza y ella, estaba sola consigo misma; envuelta en su mundo de ficción que se mezcla con la realidad también maldita. Sobrevivía gracias a su pensión, sabía que cada mes tenía que ir al banco y que el resto de los días, se los comía ella sola, sola, siempre sola con los sueños por cumplir...Todo le ahogaba y nada en su vida pasaba en balde sin recordarle cosas perdidas, cosas que ya no se alcanzan porque el tiempo ya pasó.

Se acercaba la Navidad y aquel anuncio de la televisión la hizo llorar. Aquel día tenia en la cocina tocino decongelado para hacerlo con unas lentejas. Sensible de corazón aquel pesar se hacía más cercano cuando ya estaba cansada de vivir; de soportar y soportarse a si misma, del engaño del día a día en sus paseos por el barrio con gente ausente para decirle un buenos días...La soledad con sus garras la atrapó y ya no la soltaba...

Pero aquel anuncio con una persona de su edad la conmovió. Las ganas de morir se acrecentaban por acabar con toda la miseria que arrastra la soledad; el dolor que no se ve, el silencio que grita y grita sin tener gente cercana...y pasaban las horas delante de la ventana viendo a la gente pasar. Se inventaba diálogos, monólogos y hasta se enfadaba con los locutores de la televisión. La vida pasaba y pasaba por no saber donde echarla en el mismo día en que asumió su soledad. Antes se engañaba sin que esa fiera la carcomiera pero ahora se sentía completamente atrapada...Lloraba.

Aquel anuncio de TV le rasgaba las entrañas; aumentaba la frustracion de sentirse traicionada en su  intimidad. RNE anunciaba el teléfono de la esperanza que tanto acompaña a la gente en estas fechas y ella quiso llamar. No sabría como expresarse ni de qué manera contar cómo es ese monstruo que cada día la acechaba en sus silencios. Quizá la maraña y su emoción no la dejarían hablar de esas cosas que seguramente al escucharla, la telefonista se reiría de ella...

Marcó 957 47 01 95. La atendieron enseguida y ella lloraba sin articular palabra... La cabeza iba a explotar de un momento a otro y la voluntaria la tranquilizaba en su intento...María lloraba y lloraba porque alguien desde otro sitio de su ciudad, le preguntó simplemente ¿Qué le ocurre a usted?...Pasaban los días sin un buenos días ni un por ahí te pudras...Siempre pasaban los días en su soledad y su anonimato...Me llamo Maria Écija Garcia y estoy sola...



jueves, 10 de noviembre de 2016



Cuando grita el silencio
la verdad está herida...

Cuando alzo mi voz
puedo estar equivocado...




lunes, 7 de noviembre de 2016

Río de La Hoz







Soy un humilde afluente. Participo mientras vivo en el presente según mi cauce; erosióno según transcurro por mi pasado y participo en lo que sucederá. Con mis errores voy transformándome como la tierra me moldea mas, ¿ qué misterio emcierra esta naturaleza para que además de los errores, siempre haya una explicación lógica al final de nuestros días? ¿Por qué debo de equivocarme en mi curso cuando mi afán es la balanza de la justicia?. Hablan de mi como si fuera un fín próximo pues el desierto avanza. Lloro por cientos de años regando huertas de humildes y saciar hasta los lujosas mansiones de los Romanos que antaño moraban a mi orilla.

Mi cauce es humilde, ya nadie peligra y tampoco suben lo peces a desovar...Con la cara alta desemboco en un pantano y de ahí, al Genil que me lleva hasta el Guadalquivir. Me pregunto muchas cosas a la vez; unas desembocan en otras como afluentes del pensamiento y esta vida es un continuo rio de locuras para alcanzar en lo que el ser humano ya en su raiz, estaba inventado...

Durante mi curso también he pecado en remolinos por mi corriente pues alguien se ahogó y sufro mucho por ello. Soy afluente quizá de otro afluente que se multiplica en actos por confesar  pero, ¿qué cosa en esta vida no tiene un juicio para descansar en paz?. .

En mi humildad he conocido la sequía y los desbordamientos; gentes que se bañaban e mí meandro y ganado de cabras para calmar su sed. Sin embargo y lo pregunto con el corazón en la mano: ¿Por qué mis desatínos a la hora de conducir este cauce tanto trae la desgracia así como la infertilidad?¿quién tiene la culpa?; si yo nací de la tierra en un parto de la lluvia y a la lluvia se la debemos gracias al sol...Hermosas son las obras humanas que van en un afluente más importante que el mío a pesar de traer siempre la dicha o el odio; el progreso o la guerra... La tierra nos dió a nacer por ser fruto de la ley natural y eso siempre es sagrado.

Vengo de una montaña donde no existe la ley y veloz bajo al valle donde la gente se pelea por mí, como si fuera un tesoro que se escurre entre las manos...Me dicen que ya esta cerca mi fín, soy afluente del Genil y yo me llamo La Hoz y que uniendo su fuerza con la mía, hacemos crecer un pantano para descansar en el Gualdaquivir...

Cuando muera, la senda que dejo es otra senda de aguas que nunca jamás serán las mismas pues como dijo en filósofo: Nunca es el mismo río que ves. El mar será mi almohada de descanso hasta que el Sol me eleve por los aires y me pose en otra montaña para ser río; tengo la vocación, de crear vida...




En época de lluvia, el Rio de La Hoz es muy caudaloso. Muchísima gente bebe agua de sus entrañas y mis recuerdos se pierden con los años cumplidos...Me he bañado, he pescado, he bebido y he disfrutado. He visto el río de La Hoz salvaje y dócil; con dolor y con alegría...Es un río de corta vida pues ya desemboca en un pantano. Mi pueblo disfruta de un enclave privilegiado tanto en su forma como en sus gentes. Es doloroso ver como la tierra se adapta a la sequía cuando no llueve y sin embargo, como a un niño le da alegría de algo, todo renace cuando la lluvia llega...

NO SE PIERDAN RUTE.

sábado, 5 de noviembre de 2016

Íntimo



Qué me llama
en este oscuro
silencio.
Conozco su lenguaje
ausente de palabra...

Profundo es el corazón
como raiz divina mas
con tesón, el otoño en
en su luz y silencio,

me desnudo a la verdad...



miércoles, 2 de noviembre de 2016

Comienza la cosecha










El fruto de la tierra
en verde de oliva...
Cual mano limpia
la tierra calma
da su fruto.
...y en el fruto,
con trabajo fatigoso,
el aceitunero ...


martes, 1 de noviembre de 2016

El extranjero







Cuando el destino saca a la gente de su patria, la enormidad del camino con sus sin sabores espera hasta encontrar un nuevo hogar...


A el le llamaban "El extranjero". Tenía la piel oscura y manos trabajadas. Fumaba cigarrillos que el mismo se liaba y nunca fijaba la mirada en nadie salvo cuando saludaba...

En el pueblo le decían todos el extranjero porque todos los del pueblo tenían sus apodo o, "motes" y el no iba a ser menos. Los niños intentaban enfadarlo y le gritaban lanzádole alguna piedra pero, el seguía impasible; como una roca o un canto rodado cansado de rodar y rodar pues estaba acostumbrado al dolor.

Cuando alguien le tendía su mano notaba en su palma el calor de la suya, la mirada fija en la otra mirada y la voz suave, ni mas alta ni más baja, sólo voz...se presentaba. Se llamaba Ismael González y cuando le preguntaban su procedencia, decía que prefería mejor hablar de su destino.

Alguien lo invitaba a café o le daba comida. Vivía en un piso abandonado que reformó con la ayuda de la gente o las cosas que se encontraba. Verlo durante el día era ver a la ausencia plantada en su silencio; en su misterio con soledad que curiósamente era agradable al contacto de la gente.

Llego al pueblo un día cualquiera empapado de lejanía; pidiendo como un pordiosero en los huesos como estaba del hambre al que la gente del pueblo y el cura lo atendieron. Trabajaba a cambio de poco dinero cuidando jardines, ayudando al sepulturero o en la plaza los sábados para limpiar los suelos llenos de desperdicios.

Yo quise acercarme más de una vez. Me imaginaba el peor de los destinos con la profundidad de su alma que además se me antojaba llena de luz; preguntarle sobre su pasado y qué era lo que esperaba en aquel pueblo donde los niños lo apedreaban. A veces se sentaba en un lugar apartado del Bar de Benito pero no era para no molestar, era por soledad elejida mientras la gente con la copa o el café, contaba su día a día sin apenas reparar el el.

A María "la tendera" le daba mucha pena su soledad. Sabía que era hombre noble por naturaleza y ella se sentía tán sola. A veces por la calle le daba algun dinero para que se comprara ropa o se tomara un café, no sabía qué hacer para cercarse a el. Ella rondaba los cuarenta años con su sentimiento cargado de soledad, sin familia ni nadie a quién atender. Temía de las habladurías y por eso mismo guardaba a veces la distancia. Era la solterona del pueblo como si aquello fuera su sino delante del televisor o atendiendo su tienda.

Ismael cayó enfermo: un resfriado mal curado y ella se lo llevó a su casa, no importaba lo que pensase la gente.

Pasaban los días con habladurías  y María tenía ojeras de tanto llorar pero, sus vecinas la aceptaron y hasta la ayudaron. Con todo ello Ismael se enamoró locamente de ella y ella de el. Le contaba las historias más increibles de su vida pasada; de como la vida le fue dando una coz de caballo a cada paso donde el tan solo buscaba descanso y ella, escuchándolo con el corazón abierto, le entregó una noche su amor sin condiciones...

A María no le vino la regla. Ismal encontro trabajo de jornalero en el campo y quieran que no, nació a los nueve meses un niño de piel morena y mirada azul. No había más felicidad en María e Ismael que aquella criatura...y pasaron muchos años de felicidad hasta que se hicieron viejos y a sus nietos, su hijo les puso los nombres de los abuelos recordando aquel romance de un hombre que vino de ultramar...









Profundicé en mi corazón
paso a paso
sin dar un paso atrás
en el sótano oscuro...

Allí todo era dominio
estaba yo solo mas
jugué con la imaginación
dominé los sentimientos
eliminé manías y miedos

...y el tiempo,
era mi presente...