miércoles, 13 de enero de 2021

El dolor de la nada

 


 

  Todo se fué cuando pensaba que te tenía. Mi corazón rebosaba de sentir de vida; con la mirada puesta en la belleza. Pero llegó el vacío y con él, la nada...Miles de cristales se rompen en mi corazón. Qué fría es la nada cuando no florece ni la palabra; cuando el silencio es frío en un cementerio donde nadie grita por estar muerto. Te fuiste y yo me quedé con este silencio que araña, que muerde, que hiere...Me siento solo; ajeno a la vida cálida de un beso cuando la luz entraba por mi mirada...y eras tú.



domingo, 10 de enero de 2021

La ley del corazón



 Por problemas afectivos, la vida se le hizo cuesta arriba. Por entonces contaba con 30 años y la locura no se la llevó por tener una forma de ser sencilla y sincera. La sensibilidad iba de puntillas por la vida. No entendía a la humanidad ni por qué sufría tanto cuando se enamoraba. Padecía de silencio y soledad, nadie quería saber de ella pero tenía unos valores arrebatadoramente perfectos...

El médico era un hombre de media edad. Casado y sin hijos pero con un corazón dispuesto para ayudar al necesitado. No contaba con muchos pacientes a pesar de que no cobraba una cantidad excesiva. El le llevaba la medicación además de una psicoterapia donde la chica le desnudaba su interior y la forma maravillosa de ver la vida. La citaba todos los jueves a la misma hora...y ella mejoró de forma rápida. La dulzura, la sensibilidad, el buén atino de su corazón de mujer fue minando la razón del psiquiatra: el amor se hizo presente en su día a día.

Su mujer era su confidente cuando algo le sucedía. Le escuchaba casi todas las noches y estaba acostumbrada a escuchar los renglones torcidos de la razón pero, el amor que sentía por su marido no era correspondido y hubo una separación.

La paciente como cada jueves, llegaba a la consulta con ilusiones renovadas para contarle cosas de su vida: de cómo se sentía feliz gracias a el pero, la consulta estaba cerrada aquel día laborable. La placa de médico ya no estaba en la puerta de la calle y el portero de la vivienda le entregó un sobre.

Inquieta lo abrió y así decía:

Tu nombre se enreda en mi pensamiento hasta hacer florecer lo mejor que hay en mi. Nunca pude esperar que el amor que siento por mi profesión, pudiera ser empañado por una paciente al enamorarme de ti y me siento derrotado. Jamás nos volveremos a ver pero te por seguro que lo más difícil de un hombre es encontrar el olvido cuando la maravilla se descubre en su corazón...

Ella se sintió culpable y lloró amargamente porque también lo quería.

 

viernes, 8 de enero de 2021

Una mente maravillosa

 


 

 Su cabeza estaba llena de ruido...Pensamientos y sentimientos le angustiaban la existencia sin orden ni concierto para llevarlo al borde de la locura. Las manías dominaban sus actos y sus intenciones. Las reglas de adentro y afuera excedían con creces sus posibilidades para hallar un equilibrio. La vida era un tormento desde que despertaba hasta que por la noche se echaba en la cama para dormir. Todavía podía aún dormir y a ratos; era lo que añoraba para evadir ese precipicio que lo empujaba a la sin razón. La mirada a veces estaba perdida en la nada cuando la noción de realidad jugaba con su mente en extrañas formas de visión...y era un adolescente de 16 años.

Poco a poco su razón se fué minando de fantasías y de sueños inalcanzables. Suspendía los cursos y se llevaba las reprimendas de sus padres. Huía de la realidad fría con la soledad que lo acuciaba apartándolo de los demás chicos. Una bomba se fraguaba en su mente y nadie tenía idea de lo que le pasaba. Al parecer es un chico raro, sólo eso, comentaba el profesor con otros compañeros. Poco a poco se fué aislando. La obsesión le angustiaba, los complejos se hacían más patentes y una voz, el día menos esperado, le ordenaba en su cabeza cosas absurdas que debía de hacer. Entonces llegó el cataclismo.

En el recreo comenzó a hablar solo, a reirse solo, a gruñir solo, a gritar, a llorar, a dar patadas al aire y los niños lo tomaron por un payaso al verlo de aquella forma tan estrambótica. Por un momento, tuvo un atisbo de razón. Su mente entró en calma y el ruido cesó. La voz profunda y clara de su corazón le habló por un momento. Era la pureza de su espíritu quién vino a rescatarlo para que tuviera conciencia de donde estaba metido. Se puso de rodillas en el suelo cubriéndose la cabeza con sus manos y los niños se reían aún más inconscientes. El ruido de nuevo comenzó a sacudirle, la voz enferma de su cabeza le hablaba con ordenes absurdas y un grito de pedir auxílio salió de su boca implorando un: ¡¡SOCORROOOO!!. Todos los niños reían; todos menos una niña que se abrazó a el llorando... 



miércoles, 6 de enero de 2021

Rutina pasada por agua

 

 


 

 

 Hace nada que era de día; un día gris que te hiela la planta de los pies y nunca se calientan. Los charcos son espejos que reflejan la vida cotidiana con agua sucia. Voy sumido en mis pensamientos y me tropiezo con un perro que quiere pasar desapercibido pegado a la pared. Va a paso rápido, alzando los ojos para vigilar con miedo a quién se cruza por si tiene que correr. Todo es frío. Todo es triste. Como una nube gris, el silencio va cubriendo las calles de este pueblo. Se escucha la vida cotidiana de alguna casa, los últimos pajaros de los tejados, un coche lejano o un niño que llora amargamente. Hacía años que el invierno era invierno y mis recuerdos de niñez vuelan lejos de esta rutina. Tengo el corazón caliente y los pies fríos. Al volver la esquina, está la puerta de mi casa. Me quito la mascarilla y lleno mis pulmones de aire...lejos en el horizonte el sol se va escondiendo buscando otras tierras donde quiza ella, se cruce en mi mirada con su pensar...

 

 

martes, 5 de enero de 2021

Carta a los Reyes Magos de Oriente

 

 Queridos Reyes Magos:


Como cada año, me dirijo a sus majestades con una carta y varios deseos. Ha sido un año que según mi noción del tiempo o los años que ya tengo, pasó rápido, muy rápido. Como cada año y por ley natural se fué para siempre gente querida ya sea por culpa de este virus u otra enfermedad. Mis momentos de ocio han predominado mas que los de trabajo. Ello me ha permitido tener un tiempo valioso para mi crecimiento personal. Mientras la televisión, la radio, la gente...todo el mundo se volcaba día y noche siguiendo los pasos de un bichito que de infectarnos, podría llevarnos al otro mundo. A mucha gente se le han cerrado espectativas de futuro como es el trabajo o la economía que ha menguado bastante. Por las calles de Córdoba como las calles de otra ciudad cualquiera, se ven personas que no deberían de estar pidiendo pero que por necesidad ya lo están haciendo...2020 ha sido un año para el recuerdo y para el olvido.


Por estas tierras ha comenzado la recolección de la aceituna. Trabajo no falta. La campaña de Navidad toca a su fín en mi pueblo que es famoso por sus anises y dulces de Navidad. El Belén de chocolate no tenía colas para entrar ni el museo del azúcar pero sí se ha vendido bastante aunque menos que en otros años. Ahora el frío cubre las calles desiertas de Rute y sus majestades están a punto de llegar. Esta noche es la noche de los sueños que sueñan hacerse realidad y yo, os pido dos deseos imposibles como siempre. Ojalá que este virus de un cambio de las naciones a como estaba distribuida la sociedad porque de esa manera sería prolongar el fín. La tierra necesita un cambio urgente y los gobiernos al parecer se empeñan en volver a lo anterior. Sé que algo sucederá y os pido que no sea catastrófico. Mi segundo deseo es que nunca el olvido cubra a la gente venidera para no apreciar el valor de las cosas. Para ello se necesita una educación y no una manipulación.


Ya casi es de noche. De lejos se escucha a la banda de música que va recorriendo las calles...y todo está tranquilo, casi en silencio cuando la banda se pierde y deja lugar a la soledad. Alguien verá luz en mi ventana mientras os escribo. Cuando una persona pide desde lo profundo un cambio, nada se pierde en su corazón...


Me despido de sus majestades deseando también a la gente que visita mi blog un Feliz 2021 y no se olviden que no los olvido.



jueves, 10 de diciembre de 2020

Noches azules

 


 

 

 El pasado es un monstruo que me engulle; una estantería de mi biblioteca personal donde guardo los recuerdos de cosas aprendidas y otras por desentrañar...todo un mundo se me viene encima en lo cotidiano en fechas especiales como las que se acercan. El futuro siempre se apoyará en nuestro pasado y sin él, no somos nada.Cada cual capea el temporal de la mejor manera que sabe


Se acerca la Navidad y los días de lluvia;  son esos momentos de soledad donde el detenimiento crea un sentir especial y a la vez esa forma de ver las cosas con una lupa de aumento embriagadora. Llegan a mi casa el silencio y la soledad que arropan en la intimidad; como si en este final de año tuviera que rendir cuentas a un punto y final del 2020. Los años desfilan engarzados formando una cadena y mi memoria sin orden ni concierto, rescata detalles que unas veces me hacen reir y otras llorar.

 

Con mirada inquieta busco recuerdos como si los viera ahora mismo; recuerdo voces del pasado, músicas olvidadas, gentes que no volveré a ver más y hasta pensamientos y sueños que tuve que no vieron la luz... todo tiene la nitidez de la realidad pues ahora mis ojos se detienen en esta pausa del pasado.

 

Hoy vuelve la imagen de mi padre de forma especial. No hay Navidad que no me emocione ni Nochebuena donde las lágrimas se me salten cuando mi familia se queda en silencio sin decir nada. He luchado en esta vida mas que nadie porque la defiendo pero a veces, uno se hace frágil ante las circunstancias y, llora. Estos días de pandemia son caldo cultivado para mis recuerdos. Prefiero quedarme en casa, escuchar discos y dejar que el tiempo pase como pasan los recuerdos; sin hacer ruido ni armar escándalo. Poco a poco vuelvo a lo cotidiano. Cierro los ojos y mis manos buscan un disco perdido en mi estantería para escucharlo: ha salido Ike Quebec. La verdad es que hace años que no lo escucho y tengo la ilusión de volver a un saxo romántico mientras la noche se deja caer entre la lluvia de la calle y la de mi corazón...

 

domingo, 6 de diciembre de 2020

Vengan sabios y doctores

 


 

  Cuando un corazón se abre y es correspondido, nace la magia; la magia de hallar la sabiduría donde todo lo complicado se vuelve sencillo y simple...

Hace un tiempo que Dios anuncia su llegada de vuelta. Recorre el mundo entero con la buena nueva en cada corazón que lo sabe escuchar con esa magia de abrir la ventana en el corazón...Lo sabe un pordiosero, una prostituta, un agricultor, un ministro de Dios, un aparcacoches, un tendero, una tejedora, un vendedor de cupones, una maestra etc etc...todo el que habla con el altísimo, sabe que él vendrá. A cada corazón humilde que se ofrece, Dios le anuncia su llegada. Las calles y los campos se llenan de gentes sencillas pero sabias por conocer el secreto del corazón y sin embargo, nadie sabe dónde nacerá. El Papa Francisco está inquieto, los Cardenales y los Obispos saben de la buena nueva, el Imán de Iran también lo sabe pero, DÓNDE NACERÁ ¿en qué país? ¿en qué religión?.


De María han abusado muchos hombres en los portales de edificios o Bancos. Ella es una vagabunda que recorre las calles de una ciudad a la que no pertenece. Tiene familia pero ella es problemática porque su salud mental tan solo crea la discordias y las peleas en un ambiente que poca gente puede soportar. Ya lleva un año por las calles de NY no sabe ingles ni tampoco leer ni escribir. Nació en Bolivia en una casa de cartón. Vino del Sur huyendo con su familia de la miseria y la miseria la encontró en esa ciudad. Ahora está embarazada y no sabe de quién. Como una luz que ilumina su razón, ella sabe que es la elegida para parir al Salvador; pero nadie la cree.

El padre Brown en su oración vespertina es el primero en saber que el 6 de diciembre Dios nacerá pero, ¿DÓNDE?. Sus ojos se cubren de lágrimas ante la emoción. Llora postrado ante el altar e impotente con una humildad que cegaría a un agnóstico. Alza su mirada al cielo implorando el lugar pero tan solo encuentra silencio y pasado el sielncio, tiene una revelación...

María está para dar a luz y la noche de antes un mendigo tuvo relaciones con ella después de invitarla a unos tragos de whisky. Ella dice que en su vientre está el hijo de Diós pero todos pasan por encima de ella porque está loca como una cabra además de ser una sucia latina.

Ya tiene contracciones y a las 3 de la mañana rompe aguas pero, dónde ir en esa sucia ciudad. No la atienden en las posadas ni hoteles, tampoco en los albergues y los hospitales quedan demasiado lejos para sus piernas pues antes nacería su hijo en medio de la calle. Quiere parar a los viandantes y nadie le hece caso. También quiere parar a taxistas o autobuses pero tan solo halla la nada de la indiferencia...

Un tipo llamado José viene por una calle sola con su borriquilla después de andar con su carro para buscar chatarra. Le da pena de la chica y la sube en su carro. El vive en una especie de establo abandonado con otra mula y allí, María dá a luz.

María es la mujer más feliz del mundo cuando lo escucha llorar nada más nacer. Sus pechos hinchados dan vida y José llora por tener el mismo pasado humilde. El era carpintero en su ciudad natal y quiso probar fortuna en una cuidad donde solo hay miseria...

Al amanecer, un cura llama a las puestas del establo: es el padre Brown. Se arrodilla ente María jurando que la historia no se volverá a repetir.