martes, 25 de noviembre de 2014

Hiperrealidad


El hombre más anónimo del mundo, era feliz. Las gentes pasaban por su lado sin advertirlo y el no tenía la necesidad de comunicarlo. Conocía los desengaños del amor, las traiciones y los robos, la envidia, los complejos por no ser hermoso, la enfermedad del alma  y en definitiva, los más bajo del ser humano...Sin embargo, era feliz y aceptaba la realidad que nos rodea a cada ser.
Era adicto a la lectura para aprender y escuchar de quién tiene algo que decir. También escuchaba a la gente dándole compañía a cada caminante de pasos perdidos...Advierte los mejores deseos en las personas que buscan la felicidad; los sueños por cumplir que se vuelven rotos y frustrados. _ Todo el mundo expresa sus mejores deseos que se vuelven nada en la realidad_ Decía su pensamiento constantemente_ .  Sin embargo él era feliz con las cosas sencillas que parecen ridículas a ojos de los demás...
Un día, llegó a la conclusión de que los mejores deseos, las mejores voluntades, el mejor sueño por alcanzar, era todo hiperrealismo. ¿Estonces los sueños son reales? se preguntaba en su convencimiento. Sin duda la respuesta era que nó pues un sueño muchas veces no es real...Pero los mejores deseos surgen del corazón y el mundo está lleno de los mejores gestos de gente anónima y él tenía en su corazón la felicidad..: El hiperrealismo asomaba de vez en cuando ahogando la mentira.
La gente vive para lo de afuera y no para lo de adentro_ se decía_. Llegó un momento en que a pesar de su felicidad, bislumbraba un futuro incierto para el ser humano pero, él era feliz por ser agradable y cosa tan sencilla parecía al alcance de la persona...
Un día lloró ante el espejo. Sin duda la felicidad, era tan sencilla que no se atrapa tan fácilmente...Pero el arte de la bondad en tantas personas, los gentos mas humildes, Dios, nuestro corazón, TODO ABSOLUTAMENTE TODO LO BUENO DEL SER HUMANO, ES HIPERREALIDAD, sin duda alguna...

Para Rosa M. Martínez.
En busca de la belleza por amar el arte.








domingo, 23 de noviembre de 2014

La nana del tiempo


Descansa esta noche de manos de la ausencia. Echa tu alma a volar lejos de aqui y sueña cuentos maravillosos...allá donde esá tu felicidad. Cierra los ojos y abre los ojos de tu corazón. Vuela lejos, más lejos que el tiempo pasado, donde el amor está por descubrir y los sentimientos son su lenguaje...
Duerme mi niña de ojos tristes con cuentos de nanas. Rompe con la rutina de todos los días y sumerjete en otros pensamientos que allí te espero yo. Olvida donde estás porque ahora estás en el mundo entero sin fronteras...allá donde el olvido no existe pues perteneces a cada persona que te conoce...Vuela con tu experiencia sin miedos ni angustias pues la razón de vivir, esta noche la encontrarás...
 Y en el amanecer un dulce susurro inicia el día, a la luz de tu mirada....

Felices sueños maduixeta




Aquella mujer



Todas las tardes de otoño solía sentarme al lado de aquella mujer. Siempre me llamó la atención su semblante. Parecía como de otro tiempo, aquel donde el olvido se une con el recuerdo en algún lugar de la memoria. Aquella mujer era la protagonista de mis cuentos infantiles; tan dulces como su mirada y tan cálidos que parecía venir de otro mundo. Su pasado era un misterio y su mirada cálida marcaba una extraña frontera entre ella y yo. El nombre nunca lo supe pero podría ser el de cualquier mujer que ama la vida como yo la amé en mi niñez.
Hoy soy mamá de cuentos infantiles y mi hija, sabrá quien soy a través de lo que escribo. Aquella mujer, se parece a mi madre y a mi abuela y todas las madres del mundo.
Cada tarde se sentaba en el mismo banco del parque rodeada de hojas secas y un cielo cubierto de sueños. Yo me sentaba a su lado y ella parecía no estar aunque, aquella expresión, aquella mirada, me recordaba a todo aquello que viví en la infancia por mis mayores
. Tenía un paraguas roto, una ropa usada pero limpia como su mirada y yo, tonta de mí, siempre quise hablarle y aún así no lo hice.
Hoy, pasado el tiempo, aquella mujer ya no está. Hace tiempo que se marchó más allá donde los cuentos no alcanzan mi memoria. Supe que padecía de Alzheimer y no puedo concebir la idea de que aquella mujer sufría. A veces me miraba y sonreía y yo volaba en el recuerdo como tonta ajena de todo. Me he quedado parada unos instantes en el mismo lugar donde ella se sentaba para recordar todo aquello que sentí. He tenido el reproche de no abrazarla y besarla por todo aquello que vivía a su lado y por recordarme cosas tan íntimas.
A veces me da miedo perder el sentido de la realidad. No concibo el final de mis días en ese dulce abismo y me aterra pensar que sea así. De todas formas la memoria es algo pegadizo en el ser humano y de alguna manera, ella vivió su ausencia en mí.

Bambú y Buscador.


Diferencias de sexo



Ropa lavada y planchada
Olor a suavizante
Jabón dermatológico
Huelo a limpio

Todo es vapor espeso
No puedo ver con claridad

Cojo la toalla
Seco cada gota de mi cuerpo
A ciegas me visto pues no distingo...

Tengo trabajo para los calzoncillos
Parecen que son más estrechos
No son mis calzoncillos ni la humedad

Son las bragas de mi hermana...





Tres de la madrugada



Nada es suficiente
jamás me canso de tí...
Nos llenamos de caricias
de abrazos, de besos
de sexo.
A todas horas unidos
como si nuestro sexo
fuera con cordón umbilical
...imposible separarnos...
Despierto a las tres y
abrazo mi nada fría
profunda y sola...

He vuelto a soñarte.


sábado, 22 de noviembre de 2014



Son cosas que despiertas
aún sin palparte.
En mi dulzura te llevo
como flor de tu mirada y,
doy fé de que estás e mí...

Mi verso se abre
como parto de
tus entrañas
por venir de tí el amor...











Sigue un silenco
que se llena de pensamientos.

¿Qué pensamos?

Quizás una paranoia...