lunes, 12 de noviembre de 2018




Todo el mundo es un ser especial y único; irrepetible. Basta el conjunto de la personalidad que se va cosechando desde que nacemos, para ser especiales y por lo tanto sin réplica. Pero las personas solemos tener un jefazo que espía cada cosa que hacemos, cada cosa que decimos y por ello pienso que somos injustos con nosotros mismos. A veces tenemos complejos o llevamos un mal día porque otra vez hemos metido la pata...pero aún así somos únicos y mágicos para mucha gente que nos conoce y que por alguna causa, no se confiesan...Me encanta descubrir a las personas en ese momento donde su forma de ser no la tiene vigilada o controlada; cuando la autenticidad se manifiesta de forma natural que es como dejar abierta una ventana a su corazón y en ese momento, la protagonista o el protagonista del hecho, me dicen que son personas únicas y vírgenes sin que nadie les ponga la mano encima. Todo el mundo es maravillo. Vivir la vida es una apuesta para expandir el alma y la razón hasta donde no llega la vista porque cada día que nos miremos al espejo, sintámos ese placer de vernos bellos al querernos un poquito más...







Saber definirte sería alcanzar la sabiduría, pues ignoro esa forma de haberme enamorado. Tal es la profundidad que no acierto atrapar en su base de ser tan segura como yo te soñe...Por donde voy, tu me acompañas y cuando te tengo, grabo en mi alma cada palabra, cada sentir tuyo. Vuelas cual mariposa que atrapa los corazones y yo siento celos de no saber amarte; de dudas que me atormentan cuando no se lo que piensas...y la vida discurre entre lo que percibo y lo que siento mas, no te miento que muero de amor si no estás y de discusiones, cuando conmigo estás...




domingo, 11 de noviembre de 2018

Desnudo en soledad






 Una flor ha nacido en mi corazón. Me habla de cosas bonitas que son eternas y que morirán cuando deje de sentir esta vida por mis venas. Ella es profunda como mi sentir y delicada que me ofrece a la vida todo lo que tanto busqué. Es fuerte como una roca pues tiene una raíz que se ancla en mis ancestros; gritándole a la vida todo aquello que parecía perecedero por un momento efímero y que ahora, es realidad...y fluyo dándome a la gente que se lo merece todo pero a quién no, paso inadvertido por ver en ese corazón mi pasado perdido. Tanto buscar sin encontrar, tanto gozo al encontrar por encontrarme.

Mi corazón se abre ahora desnudo como un adagio que atrapa a los corazones...y me entrego en cuerpo y alma en plena libertad; dándome como un regalo a mis silencios sin esperar nada más. De esa raíz, mi flor ya se asoma para dar luz a esta noche donde alguien le leerá. Camino sensible para no pisar a nadie con mi canción; entregando la fé que me lleva a vivir mucho más allá de lo que soñé...y te envuelves y me envuelvo en el perfume de la palabra, también del silencio; en la magia contagiosa de sentirse identificado a la vez  en la semilla de tu corazón...

Pasan mis días casi solitarios sin sentirme solo ni aburrirme; cosechando pensamientos que quizá se perderían en el olvido; pensamientos que me emocionan al verlos en este texto y soñando cosas bonitas que para mi se quedan... Ahora disfruto del frío de la calle o el calor de mi hogar y no miento cuando confieso que vivo de mi corazón; algo que parecía lejano despues de tantos años de buscar sin encontrarlo...



miércoles, 7 de noviembre de 2018

El cielo protector




Mi imaginación vuela como las nubes y a veces evoco cosas que nacen de la profundidad y de la profundidad afloran a mis escritos...

Todas las nubes tienen una figura cualquiera para mi. A veces es un león, otras un payaso, un árbol, una cara de un hombre o una mujer o, simplemente, la majestuosidad de las nubes navegando por el cielo azul. Son blancos puros los algodones cuando la luminosidad se mezcla con el color del cielo limpio y grises tremendos cuando juegan con la lluvia tentas veces es anunciada...Las nubes son viajeras de contimentes que van transformando su forma; donde el amor de mi vida quizá sueña por tenerme al igual que yo la sueño...y viajan portadoras de salud para el espíritu del poeta además del rudo habitante de la tierra.

Llega el atardecer y el cielo se engalana de poesía con sueños cumplidos o por cumplir. El sol se colorea quizá de roja verguenza en su despedida mientras que las nubes, desfilan en su pasarela de moda instantanea y efímera para esos ojos, que las admiran como quién ve un cuadro en un museo...y se pierde en el horizonte silencioso casi sin decir adiós porque dentro de unas horas, nos dará los buenos días...

... llega la noche; profunda y oscura noche con sueños felices o amargados; con miedos o hermosos sueños...plenos de estrellas fugaces, nuestro pensar se hace íntimo como quién le habla a Dios o a la naturaleza. Algún avión surca el horizonte con gentes que en vez de mirar hacia el cielo, miran las luces encendidas de los pueblos o las ciudades. Nos perdemos en fantasías de otros planetas de ciencia ficción o exigimos una respuesta a tanta inmensidad por descubrir...Salimos por la noche llena de magia para pasarlo bién o dormimos en la azotea con la mirada puesta en miles de estrellas que sin duda tienen su nombre además del que nosotros les ponemos...

El otro día, al amanecer me visitó cuando regresaba a casa. Los gorriones ya cantaban y el sol rojo como el atardecer me dijo: Buenos días Buscador ¿encontraste algo?. Me alegro de que sea así...





lunes, 5 de noviembre de 2018



Las personas tenemos un dictamen invisible. Algo nos dice que el conjunto de hechos o teorías, nos llevan a tomar una decisión que quizá sea definitiva. Puede que sea un sexto sentido o una intuición infalible aquello que nos impide un acercamiento a lo mejor erroneo pero, nos sentimos más serenos tomando esa determinación por estar más tranquilos...Algo hay en su conjunto que desde nuestro subconciente no nos convence. Llama a nuestra conciencia ese no seguir más allá por ser prudentes a esa confabulación que nuestra imaginación fabrica como una catastrofe que quizá, jamás exista...



domingo, 4 de noviembre de 2018




Ella sabía que llegaría y no tenía prisa. Cada paso de su pensar, cada hecho con la realidad y a la vez, sentirse segura a cada momento...todo en ella era serenidad. No había nada que la perturbara y la espera podía ser larga. Sin embargo, vivía cada momento por ser suyo y de nadie más; plena de flores en su sentir, la magia de vivir era un hecho. Lo esperaría ni paciente ni impaciente; viviendo su vida por ser lo mas preciado que tenía...Nada había que la asustara, nada que la preocupara y la nada, se hizo amiga suya...






sábado, 3 de noviembre de 2018

Con vistas al mar










Albada Dos y Buscador.