domingo, 19 de agosto de 2018

Perfume a carne fresca







 En la noche cerrada, un Hombre Lobo aulla a la Luna. Hace días que no come carne fresca. El ambiente tiene perfume de gente acampando a unos dos kilometros río abajo. El perfume humano le hace segregar saliva preparado para el festín...Con el hocico apuntando a la Luna aulla en la soledad mas extrema; desafiante con una fuerza y una destreza descomunal. Baja por la colina y las criaturas de la noche huyen despavoridas. Gruñe como un perro y los ojos se hacen rojos de sangre, de vida, de ser un ser superior a la naturaleza...

Thomas, Jenny, Carlton y Rebeca, están cantado alrededor de una fogata. Desde hace años se comenta en el lugar la existencia de un Hombre Lobo y ellos quieren experimentar con el miedo del qué pasará en la noche de Halloween; quieren poner sus nervios a prueba en esa noche cerrada de Alaska contando historias de terror en medio de la nada...Hace años hablaron de descuartizamientos y de crímenes horrorosos donde las noticias de los periódicos dieron la vuelta al mundo.

El reloj da la alarma da las 12 de la noche. Justo cuando un lobo lanza un quejido a la noche oscura y Rebeca de abraza a Carlton. Todos se rien, se burlan de encontrar a la primera miedica. Se sirven otra copa de whisky para entrar en calor y tener ese sentimiento agradable que engaña al miedo...y el Hombre Lobo ya tiene devisado el campamento. Gruñe como una bestia que lo hace a bajo volumen y sus ojos brillan de odio, de maldición, de hambre y de desprecio...Justo a 20 metros estudia su plan canalla y las dos parejas se han pasado ya con el alcohol. Están borrachos divertiéndose asustando a Rebeca que dice que se va a dormir.

Jenny necesita hacer sus necesitades. La cerveza y el whisky no perdonan y se pierde en la maleza para orinar. Pero el Lobo se acerca sigilósamente y ella, antes de darse cuenta y con pleno silencio, de una dentellada su cabeza se hace añicos...El vapor de la sangre y su perfume aumentan el valor del Hombre Lobo que la arrastra a un sitio seguro; siempre en silencio y preparado para los otros tres.

Thomas llama a Jenny y Jenny ya no responde. Borracho y tambaleándose la busca allá donde ella se fue. Le llega el perfume de la sangre y los otros amigos ya no tienen alegría sino un miedo que va camino del pánico...y el Hombre Lobo salta a sus espaldas con las madíbulas llenas de sangre; ansiosas de otra presa que de una yantada y con precisión le separa la cabeza del cuerpo al primer mordisco.

Rebeca se quire ir de allí cuanto antes. Pierde los papeles y los nevios. Carlton saca un revolver de su mochila y muy previsor, el revolver tiene unas balas de plata como adivinando lo que podría suceder. Se dirije donde los amigos y ya no responden. De la nada como del rayo, hace presencia el Hombre Lobo. Rebeca grita como una loca y el lobo, de una dentellada le saca los intestinos a Carlton. Este aun con vida le propina un disparo y el Lobo hace su retirada herido, pero sin abandonar la pelea...

Rebeca grita ante esa carnicería y toma el revolver con manos temblorosas pero, el Hombre Lobo ya está a su espalda lanzado para arrancarle un trozo de carne en el muslo. Sin saber cómo, acierta con una bala en el corazón y por la mañana, encuentran a 4 cadáveres porque el Hombre Lobo, ya muerto, se transforma en hombre.

A Rebeca la llevan al hospital. Pasa un mes y le salvan la vida. Tiene ansiedad y un hambre voraz de carne cruda. Por las noches de Luna, sigilósamente entra en el mortuorio para comer cadaveres y durante el día, es una chica dulce y encantadora donde las televión y los periódicos la entrevistan pero ella, en secreto, se pierde por el olor corporal de toda la gente que la rodea...




jueves, 16 de agosto de 2018

Con las fuerzas cumplidas







Al borde de la perdición, el náufrago más solo del mundo...Ya no sabe de donde viene y a donde va; tenía tantas ganas de libertad, que a punto está de dar la vida.

Ya casi amanece. Está exhausto, sin fuerzas ni conciencia clara. Las heces de una gaviota le caen en la frente. Mira al horizonte que lo llama perfumado de amanecer y como salido de la nada, EL FARO...



miércoles, 15 de agosto de 2018

Melodía para un final





Mis pasos se acercaban a la vieja casa. La melancolía se perfumaba con olor a tierra mojada y los niños, ya venían de la escuela. Miles de causas hicieron que mis oidos se perfumaran de una tierna melodía; quizá mi niñez traida ahora se fue detrás del ultimo niño que perseguía  hojas secas de otoño o, el mismo atoño con su atardecer tantas veces evocado en el verano pues me llevaba a la emoción cristalina de mi mirar...

Como llevado de la mano de un ángel, la vieja casa y la melodía de aquella violinista hicieron que mis pasos se aceleraran y el corazón bombeara mas sangre a mis sentidos y justo antes de abrir la puerta, la melodía se detiene, la luz del día desaparece, los niños se evaporan y un ángel, me abre los ojos en otra dimensión porque yo ya he muerto en mi sueño...

Buscador.






martes, 14 de agosto de 2018



Si en el silencio
no te hablo,
no lo tomes mal
no estoy callado
es que te hablo
con el corazón
pues el sentir,
a veces es así...
Ojalá estuvieras en mi
y yo en tí.





sábado, 11 de agosto de 2018

El inocente




Nació libre. Un pastor como otro cualquiera en algún lugar perdido de España sin saber leer ni escribir, puro en su esencia. El amor que sólo conoció era el de sus padres... y los perdió a tamprana edad.

En el pueblo le llamaban Tarzán por ser salvaje em honor a Tarzán  de la selva. Vendía la leche de sus cabras a un precio engañoso y lo engañaban por todas partes como si a el no le importara poeque era feliz sin mas...

Hablaba con sus cabras en silvidos inventados; hablaba con sus perros, con los conejos, con las liebres, con los pájaros, con su borriquilla y cuando estaba en casa, hablaba con Dios en una estampita que su madre le regaló y le decía ser mágica...Pasaba todo el tiempo con la ventana abierta de su corazón de par en par y todo era en el natural pues su ser a la vez que maravilloso, era el Don de la sabiduría. Se llamaba Sebastián Ordoñez Marín era salvaje y nunca sintió la soledad. Que el supiera, no tenía a nadie mas en esta tierra quizá algún primo de oidas.

Nadie lo quería de verdad y el que decía apreciarlo, se aprovechaba de él. Con el conocimiento de su corazón, la identidad del amor, la buena conciencia, era tanta su verdad, que atraveso la frontera donde todo era ruido y llegó al silencio; conoció la quinta dimensión como algo natural sin tener que dar una explicación, vivendo su vida con humildad en armonía tantas veces buscada por cualquier ser...Pasaban los años y alguien del ayuntamiento lo visitó al cortijo y le dijo que tenía que hacer la mili y el preguntaba que qué era eso. El funcionario le dijo que era algo así como que dar la vida por su patria, por España.

Se presentó en la capital buscando una cosa que se llamaba cuartel, vestido de traje de domingo que consistía en unos arapos que no llevaba al campo y todo el mundo lo miraba despectivamente y con asco porque olía a cabras y a campo...Llegó al cuartel, sufrió burlas y humillaciones, descalabros por no saber nada de nada en armas o tanques hasta perder la cabeza en un mundo despiadado cuando en la paz de su hogar, hasta la cabra Maruja que era la mas revoltosa, tenía mejor corazón que sus mandos...

En el hospital le hicieron un test de inteligencia y resulto ser mas listo que Einstein pero, el era sencillo y no quería hacerle daño a nadie. Hablaba de sus cabras llorando y de su perra y de su mula y silvaba tal como lo hacía a sus cabras y el capitan médico lloraba porque también nació en un cortijo...cuantos padecimientos desde que fué a hacer la mili si el nunca se peleó con nadie, cuantos sin sabores tiene el ser humano sin conocer a Dios tal como el lo conocía...

En el hospital lo enseñaron a leer, a escribir, a comportarse en sociedad y en una enfermera, a ver la belleza que guardaba su corazón en aquella parte silenciosa que era la quinta dimensión...Estudió una carrera y cuando tuvo un hijo, le enseñó las enseñanzas del campo y los animales, a ver la pureza del corazón que poseía porque sin él, todo está perdido...y en el lecho de su muerte y a avanzada edad; moribundo, solo llamaba a su mamá y a sus cabras, al monte y a su corazón porque Diós nunca le abandonó. En la mesilla de noche, la estampita de Dios estaba ya casi deshecha. Abrió los ojos y Dios le miro y le sonrió abriendole los brazos en una túnica que no estaba manchada de nada. Entonces murió con su inocencia; la de un pastor que lo díó todo y todo lo recibió...hasta el final de sus días...




jueves, 9 de agosto de 2018

Antes del amanecer





En los cortijos mas olvidados de Andalucía, la gente se iluminaba con velas y candiles. A Daniel le encantaba mirar el brillo de sus velas reflejado en los vasos,platos,espejos y ojos de las personas con las que hablaba al filo de la media noche...A veces se recitaban poesías y otras veces, se relataban historias donde los más viejos sacaban a la luz de la vela, cosas que son innombrables a plena luz del día...Las velas eran para Daniel algo mágico y misterioso en donde las estancias oscuras del corazón, le transmitian paz y desasosiego. Cada noche de cada uno de noviembre, el abuelo Martín le ponía el vello de punta con historias de muertos y hasta de resucitados en noches como aquella. La abuela Irene, en cuentos de Navidad, le hablaba de secretos del amor cuando Dios vagaba por estos mundos predicando la pureza del hombre...

Daniel vivía con sus abuelos en el cortijo mas lejano de la comarca. Para llamar al médico hacía falta la mula parda siempre que el río no tuviera crecidas para cruzarlo. Su vida era plena sin sus padres; murieron por cosas de la guerra y la posguerra pero de eso, sus abuelos se guardaban mucho de historias verdaderas...

Con la llegada del verano, su abuelo murió de repente por un ataque del dolor de miserere y lo enterraron con bendición del cura en sus tierras pues no tenían dinero para el campo santo...y la abuela le contaba cosas maravillosas como en Navidad todas las noches de cada día hasta su muerte. La vela de la cocina brillaba mas que nunca en los ojos de la abuela que con cariño, abria su corazón a la soledad de verse solos en medio de la nada...y pasaron más años llenos de magia cada noche y Irene le enseñó cómo trabajar la tierra y hasta cómo ser feliz. Pero como a su abuelo, a su abuela le llegó también la muerte y este dolor, le llego a Daniel al alma hasta atravesarlo por completo.

La última noche del mes de agosto, la abuela Irene agonizaba. Daniel a traves de sus enseñanzas se hizo hombre y recordó que su abuela guardaba una vela que decían ser mágica pues habría las puertas del cielo. Fué corriendo y la encendió para decirle el adiós mas adorable a su abuela...y la luz iluminó toda la estancia con Daniel sentado a su lado y en los ojos de su abuela, vió reflejada la imagen de sus padres que lo miraban sonriendo. Su abuela le dicía: ahora ellos están conmigo mi niño, no temas y Daniel lloraba lágrimas verdaderas besando a su abuela hasta que a las 5 de la mañana, Irene murió y la vela se agotó...en el corral, justo al amanecer, el gallo volvió a cantar un nuevo día...cuando Daniel se sintió el hombre más solo del mundo...







martes, 7 de agosto de 2018



Si te asomas a mi mirada
verás un precipicio....