domingo, 8 de febrero de 2015

Ojos de ciego



Cuando no estaba enamorado, esperaba a mi media naranja como algo que nada más verla lo sabría de inmediato. Pero, sucede que la mujer de mis sueños, tiene a veces una máscara y no la reconozco en la primera mirada. Ojalá nuestro corazón fuera superdotado y dispusiera de un poder radiológico en amores para no equivocarnos.
Cuando se refiere a cosas del corazón, nos volvemos frágiles y sensibles. A la más mínima nos alteramos y hasta estamos inseguros en saber si esa persona es nuestro amor. Quizá el miedo al fracaso o no saber aclarar nuestros sentimientos, dice el destino cual es la pareja de nuestra vida. He odiado a mujeres de las que ahora no podría pasar sin ellas...


2 comentarios:

maduixeta dijo...

El amor según Lope de Vega:

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.

una lluvia de besos de maduixeta, no de Lope ;)


Águeda Conesa Alcaraz dijo...

Ojalá tuviéramos el don de saber si esa persona es nuestra media naranja o si el amor durará toda la vida...pero eso es imposible. Cuando uno fracasa en el amor debe saber levantarse, cerrar esa puerta para que se abra una ventana. Un beso