jueves, 8 de octubre de 2020

Historias en la tercera edad

 

  Soy un hombre reservado para todo. Mi vida se resuelve en la soledad y mi ánimo se hace cada vez más oscuro...Desde hace un tiempo hasta ahora, la niebla me envuelve durante todo el día. Al principio todo me resultaba agradable en la calle; como si todo se cubriera de un velo de misterio que acompaña a mis pasos y mi estado de ánimo. Normalmente duermo toda la noche sin despertar, cosa que un hombre mayor como yo se devela varias veces por la noche. Al despertar, esta niebla me saluda con la tenue luz del día. Mi cocina, el salon, el cuarto de baño, todo está cubierto por la niebla como si fuera un adagio para mis ojos...Pasa el tiempo y la niebla se vuelve cada vez más espesa; como si las tinieblas me acecharan para llevarme a la profunda oscuridad. A veces tropiezo por culpa de esta niebla persistente y mis pensamientos se vuelven soñadores inventándose historias de nieblas en un Londres fantasmagórico...

Siguen pasando los meses y esta niebla no me deja ver ya con claridad. Sé que alguien de ultratumba o de otra dimensión hace que me desenvuelva ya casi a oscuras y me da miedo de esta luz borrosa donde los rostros se difuminan...Me rodeo de fantasmas del pasado, no quiero despertar por la mañana con pesadillas de bosques oscuros y en la oscuridad de la noche , grito a mis seres fallecidos...

Pido cita a la vidente sanadora del barrio. Le explico cómo comenzó la niebla y de todas las cosas que pasan por mi mente durante el día. Le digo que alguien invisible  espía mis actos y que ruego se acabe esta pesadilla. La vidente sanadora me hace con conjuro con hierbas que dice que son Ibicencas y que en tres sesiones, todo se terminará: "Son 200 euros"dice, porque se expone a peligros...

Hace ya tres años que no voy al psiquiatra y pido número para explicarle al doctor las cosas que me suceden con esta niebla. Casi no puedo ver por la calle mientras me dirijo a la consulta...En la consulta, música clásica ameniza la sala de espera. El doctor me conoce de hace años. Le explico que no puedo ver bien porque un ser maléfico me nubla la vista con una niebla espesa...

El médico me echa una mirada muy atento a mis ojos y me dice que tengo cataratas...

 

12 comentarios:

Campirela_ dijo...

Te vuelvo a comentar esta gran entrada que has hecho sobre Historias de la tercera edad, conforme se va leyendo es triste , pero real , y el final es consolador, ya que es mejor tener cataratas que soledad, las cataratas se curan hoy por hoy, la soledad es más difícil. Un abrazo y feliz noche.

Rafael dijo...

Relato muy bien desarrollado con ese final que hace sonreír.
Un saludo.

recomenzar dijo...

Me has maravillado me gusta tu entrada llena de vos

Meulen dijo...

La decadencia del ser humano...cuando la vida a veces duele y es turbio, aunque hay momentos en que demás se puede recapitular en lo que importa de verdad en la vida...buscar donde realmente manda el buen espíritu.-

Abrazo.

Albada Dos dijo...

jaja, muy bueno. Esa niebla, la catarata en los ojos...pero qué buen juego te ha dado.

Un abrazo, amigo

JLO dijo...

Buenas, te había perdido el rastro porque no se podía comentar en tu blog, ahora veo que si. Cuestión de ánimos. Lindo relato en el que se difumina lo real de lo ficticio. Saludos.

Susana Moreno dijo...

Una buena explicación. Un beso

Sandra Figueroa dijo...

Maravilloso texto amigo Buscador. Asi es la vida. Saludos.

K-rol dijo...

que bueno que esa niebla se puede despejar!!!

saludos,

Flor. dijo...

Hola Buscador, la verdad es que es un poco aterrador ver que esa especie de niebla te acose y te agobio, menos mal que se pudo arreglar y eran cataratas, pero te diré que a mi padre le salieron de golpe por un bajón de azúcar, y casi se quedó ciego, menos mal que unas semanas lo operaron de los ojos, ahora lleva unas lentillas llamadas cristalinos, y han pasado casi 20 años de aquello y veo muy bien.
Me alegro mucho de pasar a leerte, quiero que sepas que no os olvido a ninguno.
Lo que pasa es que últimamente no estoy muy bien spicologicamente, te deseo un feliz fin de semana, besos de V... Flor.

Himawan Sant dijo...

Es de esperar que las cataratas se eliminen con éxito de sus ojos mediante un tratamiento oftalmólogo y su visión ya no sea borrosa.

CRISTINA dijo...

Hola Buscador, enhorabuena por este relato y por esas cataratas. Porque al final es lo menos que se puede tener en la tercera edad, míralo por el lado bueno cuando te operen si llegas hacerlo toda esa niebla desaparecerá y volverás a ser tu mismo.
Cuídate, un abrazo.