En este viaje desde que nacemos, nuestra mente experimenta todo tipo de cosas. Hay quien nace para el mal, hay quien nace para madurar hasta llegar al bien, hay quien nace santo (que todo lo hay) y hay quien necesita convencerse antes de mojarse. Es un camino arduo para llegar al bien por eso ser un cabrón como el demonio resulta ser tan fácil que te promete ganancias en breve.
3 comentarios:
Quién sabe... Yo espero que no sea asi. Hasta ahora bloguer no me actualizaba tus entradas
Ganancias en breve y pérdidas de manera destroza cuando menos lo esperes. Más vale ir despacio, por el camino difícil. La recompensa es muy grande: Paz y satisfacción.
Algunos se salen con la suya. Un beso
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