lunes, 14 de septiembre de 2026

Popularidad artificial.

 

 Algo dijo, algo comentó que se hizo viral en You Tube. Fue tal la sentencia de un hombre abatido en su presente, que después de You Tube, pasó a Tik Tok...

Televisiones de todo el mundo lo buscaron para entrevistarlo y lo encontraron. Su alma estaba deshecha pero el era de palabra sencilla cuando relataba de sus desamores y de sus desencuentros en un mundo donde no quería vivir teniendo los pies en la tierra. De esa manera, cada mañana, el mundo lo seguía en sus reflexiones pues era tal la veracidad de sus palabras, que la gente lloraba...

En sus entrevistas poseía un buen humor capaz de arrancar la risa a cualquiera y de esa manera, una cadena televisiva lo contrató en cifras millonarias para sacar a la gente de su rutina..

Una televisión privada contrataba su ingenio por la mañana, otra pública, lo contrataba por la noche y así todo el mundo de desternillaba de risa.

Se convirtió en un showman nada conocido. Un mes de enero por la noche, cuando todos esperaban mondarse de risa, Manuel Fernández que así se llamaba en riguroso directo, estaba serio ante millones de personas. Ya hacía dos años de popularidad. Miró frente a la cámara, sonrió con sonrisa forzada y dijo que sus palabras no eran suyas; que su trabajo televisivo solo fue gracias a la cocaína y al dinero; que la sencillez es alimento de quienes nos manipulan para sacar un provecho...

Sacó una pistola y se pegó un tiro en la sien.

En menos de un segundo la TV pasó a anuncios publicitarios...

 

1 comentario:

Susana Moreno dijo...

Nadie sabe lo que hay detrás de una sonrisa. Un beso