lunes, 24 de agosto de 2009

Limpia

Cuando estoy agotada,
extiendo mis brazos
para volver a ser yo.
Abro mi ventana a la Luna y
siento el beso de esta bendita tierra.

Camino sin miedo...descalza
extendiendo mis brazos y
oxigenando mis pulmones,
tomando la fuerza del aire tal
como si fuera algo primigenio.

Siento volver a esta realidad
a mi vida...
a ser yo como tú me ves y a
sentir aquello que es eterno...
...a ser la magia de ser quién soy...



Para mi amiga Silvia.

jueves, 20 de agosto de 2009

Marinero sin fortuna

Aquel marinero ahogaba su llanto en una botella de ron. Los ojos se perdían en la nada asfixiados por el humo de los cigarrillos y del alcohol; hacía que el sentimiento se hiciera tan espeso que el corazón martilleaba en sus sienes. Era noche de principios de Febrero en una posada de malas compañías. Todo rastro de razón le convertía en un ser pensante desvanecido por el trágico embiste de la vida. Sólo quedaban sus sentimientos, sentimientos encadenados al alcohol y tan oscuros que le oprimían el pecho hasta dolerle.
Bebía para olvidar aquella chica que conoció en el mar del Japón; frágil de osamenta así como implacable en el arte de amar. Con el paso del tiempo vinieron muchos abriles y muchos puertos, muchas mujeres de mala vida y borracheras que terminaban en cualquier callejón lejos de los guardias del puerto pero aquella musa del Oriente, le dejó una indeleble huella en lo más profundo del corazón. Ni el tiempo, ni aquellas mujeres que eran tan voluptuosamente bellas así como otras que rayaban la vulgaridad en la miseria, pudieron ocupar tan preciado lugar.
Cada amanecer, cuando el sol despuntaba en el oriente, su cuerpo temblaba pidiendo un nuevo trago de alcohol como si su destino se viera marcado al fracaso desde aquel día en que se separó de ella. El sol venía cargado de recuerdos y aquella cálida luz hacía hervir la sangre de su cuerpo maltrecho. Ese sol no era el de la esperanza de un marino en alta mar sino, el rayo del poderoso Júpiter atravesándole el corazón para matarlo de nostalgia.
Estaba echado sobre su propio vómito en el puerto de una ciudad que ahora no recordaba su nombre. Aquel día el mar estaba en calma y su brisa atravesaba la piel más curtida. Dejó caer la botella de aquel ron añejo que fue rodando hasta caer al mar...allá donde estaba su porvenir...allá donde chocó con otra botella que contenía un mensaje del mar del Japón: Era la voz de Erin buscándolo en ninguna parte desde el otro confín del mundo. Las dos botellas se rompieron y ahora, mecida por las olas del mar, una hoja de papel llora tinta azul.

Por Erin Sunako y yo

miércoles, 19 de agosto de 2009

El valor de la respuesta

Te pregunto y
me miras sin apartar la mirada.
Sostienes mis pupilas en tus pupilas
con el valor de aún sentirme muy cerca.

No callas ahora y
a pesar de la vida con
a pesar de los silencios,
me dices que me quieres.

martes, 18 de agosto de 2009

Tomates frescos

A principios de los 80 Serrat decía en una canción que las manzanas ya no huelen... La gente mayor a la que escucho no dejan de hablarme de aquellos tiempos en los que no paraba de llover y que se criaban frutas y verduras tan apreciables como la salud. Pero también escucho que la esperanza de vida en la gente aumenta y su calidad de vida también.
Tengo una amiga que trabaja en un laboratorio de medicamentos y me dice que los medicamentos que hacen son para mantener pero no para curar....que el money es el money...a mis 41 años y pasando por donde he pasado, aprecio el ecologismo como fiebre del oro culinario pero podeis estar tranquilos que al comer algo ecológico a estas alturas, no nos quitan lo bailado...o mejor dicho: "Lo consumido".

La mujer de hace un momento

Te sientes sola y no lo estás.
Sufres del silencio y
del miedo a lo que te pueda pasar...
...de la indiferencia de los demás.

Entras en cada corazón pero
olvidas ese calor que dás.
Vives en quién te conoce y
temes de su olvido...

No olvides
que nadie te olvida
pero a pesar de todo,
no olvides que
los dos sabemos del olvido...



Para Ángeles.

domingo, 16 de agosto de 2009

Nacimiento de una lágrima

Después de todo lo que te he dicho me fijo en tu mirada.
Tu pupila se humedece de emoción y...
todo lo que miras se vuelve cristalino... borroso.
El sentimiento se inunda de emotividad y yo,
aun permanezco atento a tus ojos.
Parpadeas porque sientes que tus pupilas necesitan un descanso y...
cuando cierras los ojos, cae una lágrima...

Cuento a Miguel

IMAGINO MIGUEL CUANDO SEA MAYOR Y ME RECUERDE.....
El viento silbaba tan melódico como lo hacia Wim Mertens en una de sus melodías. Las hojas secas, bailaban dentro de remolinos de aire evocando la rebeldía de su niñez mientras que el Otoño de su mirada, languidecía en un suspiro antes de dar paso al Invierno. Todo era cansancio y quietud dentro de su pensamiento. La vida le había enseñado muchas cosas pero el saber más importante, se le había escapado de entre las manos como la fina arena de una playa. Miguel ya era mayor. Su recuerdo volaba como una de tantas hojas marchitas que arrastraba el viento... fue entonces, cuando aparece en el recuerdo su tío Domingo.
Los cuentos de su tito Domin se guardaban en la memoria aunque las más veces, el paso del tiempo lo engañaba y confundía hasta sacarlo de quicio. Miguel ya no era Miguelito y como su tito decía, ¨ La vida es una noria que no deja de dar vueltas y mas vueltas...siempre lo mismo y todo por aprender ¨ (filosofía barata). Los sonidos de aquellas palabras se mezclaban con la fantasía de una persona madura pero la ilusión de aquel niño, siempre perduró. Recordó un cuento que empezaba así:

MOSCAS EN LA CABEZA
Miguelito tenia decenas de moscas en la cabeza !!que digo decenas!! cientos y cientos de moscas. Eso le decía su tito Domin. Las tenía verdes como los mocos de su nariz porque eran ecologistas, azules como el mar porque eran de ciencias marítimas, las tenía negras como la caca de su culo porque investigaban el universo y también, las había perfectas por ser matemáticas. Precisamente estas últimas abundaban más que las otras y podría decirse que en la cabeza de sus padres, también había un gran número de moscas perfectas. En la cabeza de su tío Domingo abundaban más las moscas con forma de letra porque eran literarias y también las que zumbaban melódicamente por ser musicales.
Una noche, mientras dormía con la mosca del sueño, Miguel soñó que tenía en su poder la mosca del saber. Se la había robado al genio de la sabiduría que era un hombre de cabeza tan grande como la rueda de un camión y el cuerpo tan delgado como un mondadientes. La mosca se llamaba Abundancia y era prima de otra que era mas simple y que se llamaba Abundia. Cuando Miguelito quiso incorporar en su cabeza a la mosca del saber, sintió como su cuerpo se ponía cada vez más delgado y su cabeza cada vez más gorda. De pronto, Miguelito comenzó a ver las cosas de una manera diferente y su inteligencia crecía y crecía aún más. La verdad de todo desfilaba ante sus ojos con la claridad que antes no tenía. Sus ansias de saber se mutiplicaban por 20 y la rapidez de su mente, se disparaba a mil por hora. Tomó en cada mano un lápiz y en dos hojas de papel, escribía por separado las ecuaciones más difíciles de matemáticas...Miguelito lo sabía todo.
El genio de la sabiduría estaba muy enfadado por perder su mosca y cuando se enteró quien había sido el ladrón, fue a hablar con la mosca del sueño para que Miguel despertara y se la devolviera. Fue imposible. Miguel no cedía ni por todo el oro del mundo. Llorando pedía que lo dejaran en paz hasta que comprendiera el infinito saber de todo.
Todo termino cuando su madre lo despertó. De un salto, se incorporó en la cama dando gritos y más gritos. Todo el saber que creía tener lo ocupó Abundia y Miguel, llorando como solo el lo sabe hacer, decía: ...!!!MI MOSCA !!! !!!!!MI MOSCA!!!!! ¿QUE ES EL INFINITOOO? ¿CÓMO PUEDO ENTENDERLO AHORA? JUAAAAA JUAAAAA JUAAAAA . Pero cuando se calmó abrazado a ella, sintió el amor protector que se podía tocar y eso, no tenía precio ni ocupaba saber.