lunes, 31 de marzo de 2025

 

 La muerte da un paso a lo desconocido y tengo miedo a lo desconocido...Comenzamos nuestra vida en un día para el que no sacamos cita y a partir de entonces, comenzamos a envejecer. La memoria es el tesoro de lo que fuimos y somos. Con la edad madura, vamos soltando lastre y olvidamos muchas cosas que quedan aparcadas en ese sitio de donde nunca jamás regresarán...

Llega la primavera y los días largos a mis 56 años. Me esfuerzo en frenar la muerte de los recuerdos pero, es ley de vida que desaparecerán sin apenas sentir dolor como quién entra en ese sueño profundo donde todo se pierde sin mas explicación que hacerse viejo...y tengo ganas de vivir, de pescar, de tomar un dulce, de escribir, de escuchar jazz, de compartir pero la edad madura me acecha por ley de vida. No quiero asomarme a  esa ventana donde te ves morir en un futuro y espero que pasen los años antes de decir un adiós definitivo. 

Sin embargo, hoy  me hablaron de recuerdos que han fallecido en mi memoria y no los pude rescatar. No hay un ataúd ni una misa de réquiem con saber que todos y cada uno de nosotros, en la conciencia y en la memoria, nos acercamos de forma sigilosa a ese día final donde la ausencia de todo es la puerta a lo desconocido... Quién tenga Fé en la eternidad sabrá que en su realidad todo encaja como una pieza de puzzle pero quién no la tenga, ¿En qué pensará antes de morir? eso me resulta bastante escabroso...

 

 

2 comentarios:

Susana Moreno dijo...

No sé si es peor morir o hacerse viejo. Un beso

Campirela_ dijo...

Un texto donde reflexionas sobre algo que por ley de vida todos vamos a llegar.
Y estoy de acuerdo contigo, la fé nos lo hace más llevadero.
Un abrazo.