El corazón no se deja conquistar fácilmente. Quizá somos masoquistas o quizá debemos de poner mejor corazón a nuestra guerra de fuera o de adentro. Con frecuencia nos sentimos perdidos en nuestro propio dilema o lo que nos acontece en la vida cotidiana. Pero estamos perdidos sin remedio pero eso sí, aprendiendo. Con voluntad intentamos subir una cuesta empinada casi vertical y sufrimos. Sin embargo seguimos aprendiendo de aciertos y errores pero hay algo; un espíritu, un fantasma o un demonio no nos deja tranquilos en nuestro pesar. Ese ser quizá lo hemos inventado nosotros mismos. Conformistas de su estado hay muchos para darse por vencidos. Son tantas las vueltas que dieron que ya se cansaron y entregaron las armas. Sin embargo el corazón sigue esperando integro, puro y me da mucha pena que algún día me de por vencido como hoja seca que se lleva el viento...
2 comentarios:
Mientras sigas aprendiendo no puedes darte por vencido. Un abrazo y buen finde.
Salir del lugar en el que nos hemos obligado a entrar es una de las acciones más difíciles del ser humano.
Saludos,
J.
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