Lloro en estos días donde estoy condenado por un dedo acusador o, podría decir por cientos de dedos donde el juicio ya les falta...
Sin saber cómo ni de qué manera, me siento en este banquillo de los condenados a muerte por algo que no hice por las habladurías del gentío pues muchos paisanos lo malinterpretaron por error en mi persona. De esa manera, estoy acusado en las comidillas de mi pueblo sin haber hecho mal alguno...
Alguien acusa, alguien sentencia y ese alguien condenado soy yo, el que paga los tiestos rotos cuando no como ni en un plato de cocina tan solo, en una tape...
Me pregunto qué clase de alimento para el alma es el que alimenta a quien me acusa sabiendo de mi inocencia; qué maldad es la que florece en mi corazón cuando voy a ser ajusticiado sintiéndome inocente en la primera potencia mundial como es E.E.U.U.
Soy la comidilla de un pueblo donde soy culpable de cosas inimaginables. Gentes se frotan las manos, otros sabrán en sus conciencias que piensan cosas peores de las que hice y callan...Así pues soy pasto del vulgo y de la justicia de mi país que me acusa de ser un criminal...
Me sacarán por T.V. y dirán: Un criminal menos cuando en realidad, soy pasto de la mala educación de este país como de tantos otros mas...
¿Dónde puedo reclamar si de la fantasía de alguien que verdaderamente es un criminal, caigo yo como ajusticiado?.
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