lunes, 18 de enero de 2016



...y hay palabras ladronas
robando sentimientos;
haciéndonos complices e
infestadas de imaginación...
Palabras con identidad propia
que al escucharlas,
provienen de tu corazón
...ausentes de imitar...

domingo, 17 de enero de 2016

Un hogar en el corazón


Es inamovible la profundidad. Alcanzarla, a veces se deja con un golpe de corazón; tan necesario como respirar, comer o amar para entregar nuestros sentidos...Procuramos tener una base necesaria para vivir decentemente y, hasta construimos muros que si no están anclados debidamente, sufrimos un mal trago quizás irreparable.

Justo en nuestros sentires, la vida es una algarabía de placeres; un darse al mundo con la brisa cálida que acaricia nuestra piel. A veces, somos felices ofreciendo el fruto de nuestro corazón sin cobrar nada a cambio. Es maravillosa la vida expandiéndose y derrochando profundidades que hacen cosquillas de placer al sentirnos llenos y útiles a los demás...Sin duda la sencillez nos tiende la mano y creemos que todo está ganado de aquí al infinito... Existen días de tranquilidad, noches de bellos sueños y encuentros con gentes inolvidables. En nuestro pensar sensible, el pensamiento nos ofrece sensaciones y experiencias que nos transportan a un horizonte donde dirigir esos pasos por alcanzar lo más divino...

También lo pasamos mal por miles de historias que suceden y si no nos suceden, quizás nos las inventamos porque el ser humano también es estúpido por naturaleza...Pero todo pasa y todo queda mas lo nuestro es caminar dando la mano al futuro que está por llegar. Tenemos una edad maravillosa para emplear nuestro tiempo en ser mejores y en ofrecer lo mejor de nosotros mismos. Así sin más, maduramos como fruta de un arbol de la vida que ofrece sombra en verano. Pero jamás olvides a tu corazón porque despues del verano, llega el otoño y el invierno con las ramas de tu árbol secas en apariencia, entonces debes de alimentarte de tu corazón cuando guardaste en él la solidez que da razón a tu vida...

Jamás construyas castillos en el aire ya se que son necesarios para nuestro regocijo pero nunca en los cimientos de la vida. Estés donde estés, siempre hay alguien que te aprecia y piensa en tí. Quizás un desconocido o un familar, un amigo o alguien que desde la distancia, quiso animarte y en ese caso, soy yo...


lunes, 11 de enero de 2016

Sinceramente suyo



Son innumerables las metas a alcanzar y no se acaba la lista pero, buscamos una solución a todo lo goloso que más bien suele ser belleza...sentimos frustración, a veces envidia aunque sea sana, quizas algún complejo, desengaños y como aderezo, un etc...

Sin duda nacemos y deseamos tener una calidad de vida; exigimos por ley de existencia tener una dignidad hasta con nosotros mismos; exigimos ser queridos, valorados en nuestra identidad mas, ¡¡hay tantísimas injusticias!!.

Miles de cerebros privilegiados perecen en el anonimato y matan con injusticias clamores del alma que fué inocente a la injusticia del poder...

Nos preguntamos muchas veces cual es nuestro camino en pos de realizarnos como personas y la mayoría de la gente anda perdida. Es una inmensidad la cantidad de caminos que son válidos para formarnos y miles de gentes a las que elegir para tener una amistad o un amor; sin duda da vertigo...
Sin embargo, tomar una determinación a veces cuesta la vida misma y nos sentimos perdidos en una borágine de pensamientos que no hacen mas que lanzar el horizonte un poco más lejos; allá donde nunca llegamos.

Pienso que la sinceridad con nuestro corazón para ver la verdad, es la raiz de un árbol con sólidas espectativas para vivir bien. Es seguro y mas que probable que sus efectos tarden en macerar pero ya saben ustedes que todo tiene un tiempo. Sean sinceros con ustedes misnos y hagan el favor de no formar mucho estropicio porque de eso ya estamos de mas en esta tierra.




viernes, 8 de enero de 2016






                        


De inocente profundo
conocí el amor.
Teníamos seis años
con seis primaveras...

Dos años estuve enamorado
con sus días y sus noches.

En los albores de la vida,
conocí el amor extenso;
inmaculado y puro.

La maravilla del amor
la guarda mi corazón y
ella,
a pesar de los años,
dice que aún me recuerda...


martes, 5 de enero de 2016

Carta a los Reyes Magos de Oriente



Mis queridos Reyes Magos:

Son innumerables los deseos de tanta gente para atender y yo soy un rezagado en pediros. Antes de comenzar esta carta, he pensado mi deseo y mi deseo se hace múltiple así como difícil de conceder.

Como siempre pido riqueza de espíritu por ser la base de la felicidad; saber afrontar las tormentas que me deparan en un futuro. La seguridad y la fuerza es algo que siempre me traen de cabeza. A veces, por cosas de la vida no sé que hacer y me pierdo en laberintos donde otras personas salvan la salida...Sin duda, afrontar las cosas comprensa en calidad de vida. Son tantos los valores para defender que si los dejamos en manos de otras personas, no compensa mucho. Hacer frente a la vida es algo noble y sin valor monetario. Da salud, recompensa, tiene autoestima, amistad...largo etc...

Uno se desvive ante los cataclismos de la vida sin poder evitarlos. Cuando una persona desde el fondo de su corazón comprende el sentimiento humano, cada persona de su alrededor es ella misma en su conjunto. La magia de acercarse al mundo que nos rodea e intentar comprender todas las cosas que hacen dichosas y desdichosas a la gente, es una forma de expandirse a la vida. El miedo como traidor, innumerables veces es fantasma y se hace también nada en menos de un segundo cuando se le hace frente...

La maravillosa vida con todas sus posibilidades para el disfrute, está en cada persona.

Ante la enfermedad debido a mi trabajo, he conocido muchos casos. En mi casa entró el cáncer como si fuera un intruso que despierta desazón en la familia. Mi amiga Alondra sabe de estas cosas y también además, de las lecciones que se aprenden cuando una persona cae enferma...Llegarán más y más enfermos con sus vidas puestas a la esperanza de una curación y yo, tan sólo puedo llorar porque algo tan mío desde la infancia, de una manera u otra, nos dirá un "Adiós, os espero en el cielo". Hacer frente a la enfermedad es una gran ventaja pero, os pido Reyes Magos, dejar a mi padre unos años más para disfrutar de su jubilación y su campo con olivares.

Hacer fente a la realidad no tiene mucho secreto cuando no se sabe hacer de corazón.

Dejo esta carta mágica que a partir de ahora, en menos de un segundo, dará la vuelta al mundo por el arte de la magia tecnológica y esperando a quién la lea, mis mejores deseos en pos de aprender a afrontar aquellas cosas que parecen imparables ya que gracias a Dios, vive en nosotros el poder de cambiar el mundo...

Sin más me despido siempre solícito a pedir cosas que mas bién son del corazón. Me pregunto muchas veces de qué manera podeis atender a tantísima gente y cómo es vuestro viaje para alcanzar al corazón de tantísima gente. Cuidaos mucho esta noche de lluvia tan deseada y si Dios quiere, aqui nos volveremos a encontrar.

Un abrazo de Buscador.



domingo, 3 de enero de 2016

El silencio



Anda sin materia alguna por el universo y es compañero recibido y otras odiado. Se hace patente el silencio arrastrando sentimientos de soledad, incomprensión, esperanza, compañía, fiestas; como si fuera una salsa que acompaña a todos los sentires humanos, el silencio se hace presente...A veces, el silencio da sabiduría al corazón, saben ustedes que el corazón carece del lenguaje de la palabra y es tan íntimo como silencio que da una solución con un golpe de corazón...

El silencio se siente en una mirada, en el tacto de las manos, en los besos, en la naturaleza, en la muerte, en las cosas intimas que se nos despiertan, acostados, trabajando y así, infinitamente, el silencio nos llena con su sabor carente de sustancia...

En estas Navidades en especial, hay muchos silencios. No lo tomen como a un enemigo porque es natural en su esencia, tomenlo si quieren como algo para aprender en una borágine de comunicación donde el silencio subsiste a duras penas...

Con el silencio la gente ora a Diós. Con el silencio de comprende al Amor. Con el silencio se madura. A pesar del silencio, no tiene por qué haber sentir de soledad y con el silencio aunque sea una milésima, se toman las decisiones más importantes...

El silencio a veces también trae depresión y deseperanzas; soledades que atacan el alma. Entonces es duro el silencio porque crea tormentas interiores que arrasan las almas de las personas...

En esta noche de silencio, escribo. Adoro mi soledad y mis sentimientos arrasan fronteras sin pasaporte intentando llegar a tu corazón y, todo es silencio hasta que estas palabras, se hacen voz en tu pensamiento...

Aganse amigos del silencio debido a que ustedes son silencio muchas veces...


sábado, 2 de enero de 2016

Jesus, humilde de un barrio de ciudad



En los albores del S.XXI, Dios volvió a nacer. No quiso estrella fugaz en su nacimiento ni tampoco una Semana Santa; tampoco profetas ni discípulos, tan sólo queria vivir una vida cerca de la gente llana sin más...

Su familia era de clase media en un barrio trabajador con delincuentes, malos tratos, droga, paro y mucho corazón para la gente humilde. Sus padres, María y José se querían a pesar de alguna riña o infidelidad ocultada; le pusieron Jesus en nombre al padre de José: su abuelo. A pesar de las tiranteces del poco dinero, Jesus vivió y se educó en una ciudad de un país como cualquier otro país en libertad entre comillas...

Fué a la escuela muy a regañadientes porque no se quería separar de su mamá y fué muy revoltoso para educarlo. Jugaba a las artes marciales y a la guerra como cualquier niño. Aprendía cosas de la vida al ritmo de cualquier compañero y sufría los desengaños de cualquier niño. Abrió los ojos a las injusticias de la vida muchas veces advertidas y otras vividas. A pronta edad conoció el sexo gracias a la televisión y a los archivos de ordenador que le pasaban los amigos cuando sus padres no estaban en casa. A los 13 años se fumó su primer cigarrillo y a los 16, se enamoró de la chica más bonita del barrio. Jesus no sabía que era Diós en su corazón, tan sólo un chico más en aquel barrio de su ciudad...

Antes de ser mayor de edad, le gustaba el Ron con Coca-cola y soñaba una vida mejor para el, sus amigos y toda su familia...No quiso estudiar y tuvo que buscar trabajo por labrarse un futuro y ayudar a sus padres en los gastos de la casa. Sabía que traficar con droga supondría buenos ingresos o, el cotrabando de cigarrillos americanos o alcohol pero, no se decidió...Trabajó de camarero, de carpintero, de portero de discoteca, de lavacoches, asistente de enfermos y barrendero pero, nada le complacía; estaba perdido sin una orientación profesional para llenar su vida...

Con 20 años despues de algunos ligues, conoció al amor de su vida. Se llamaba María Magdalena y antes que el tuvo varios novios. Jesus la amaba y ella a el también. Hacían el amor sin preservativo ni pildoras hasta que María Magadalena quedó embarazada como fruto de aquel superlativo amor.

María Magadalena era costurera y ama de casa y Jesus, pluriempleado sin cotizar a la seguridad social.

Por estos mundos de Dios, Jesus conoció la pobreza y la riqueza de las gentes; la injusticia y lo bajo que puede llegar a ser el ser humano...Recorrió los bajos fondos de la ciudad para alimentar a su mujer y a su bebé exponiendo su vida con valor por ser cabeza de familia pero, se sentía en medio de una jungla donde la gente estaba cada vez más sola y sin recuersos. Se compadecía de los pobres, los drogadictos y de la gente superficial; se entristecía de las personas sin techo por la guerra y de cada sin razón a la que no encontraba razón alguna para desposeer a la persona de algo esencial como el derecho a vivir con dignidad...

Tuvo depresión, ansiedad y hasta quizá en algún momento rozó la locura. María Magadalena sufría por el y su hijo. Le cubría de besos y caricias haciendo el amor con la entrega de lo más sublime...Jesus ya no estaba a veces en el mundo y tenía pesadillas premonitorias sobre el destino del mundo con todos sus avances, cambio climático, guerras y gobiernos...Se le presentó un ángel para decirle quién era y Jesus lloró profundamente hasta que de sus lágrimas fluía sangre bendita de dolor.

María Magadalena no sabía que hacer. Sufría por su marido y su hijo estaba dispuesta a dar su vida en la incertidumbre de un futuro oscuro; lleno de maldad en un tiempo terrible de enemistades, envidias y ostracismo por ser de clase humilde.

Jesus sabía de su condición y también de sus limitaciones para hacer un milagro ya que nació para vivir una vida como cualquier ser humano.

Debido a la tensión nerviosa, Jesus tuvo un derrame cerebral y gracias a ello, vende ahora cupones de minusválido en la puerta de unos ministerios mientras María cose vestidos por encargo...