lunes, 29 de abril de 2013
Nostalgia
De todo lo que tuve al perderlo por tí. De mis manos llenas con sentimientos puros. De la plenitud en la flor de mi vida. De todo lo compartido cuando fuimos un corazón. De nuestra poesía, de nuestra música, de cada detalle, de lo simple, de nuestra unión... Donde nos fuimos a escondidas guardando secretos. Del ayer hasta hoy... ¿Qué nos sucedió?. Siempre queda la nostalgia.
En días como hoy, un vacío no se volvió a llenar. Con la ausencia me trae el recuerdo y un dulce dolor, perfuma tu nombre en miradas cristalinas...
domingo, 28 de abril de 2013
Reflejos irremediables
Mi equivocación tiene un acto reflejo y un sentimiento. Errar con o sin meter la pata, me pesa sincéramente. Recuerdo momentos plenamente sublimes de mis meteduras de pata, claro que sí. A veces y sin remedio puedo hacer un gesto con la cara ( como si estuviera estreñido ) al saber sus efectos expansivos....Ya lo dijo el sabio: "Sacarás el clavo de la puerta tratando de remediar y quedará el agujero". Tengo los suficientes años para estar escarmentado pero aún así, de vez en cuando, buscador se busca problemas que no debería de tener. Ya me gustaría tener misericordia sobre todo conmigo mismo y es que ser malo tiene un precio alto.
Me pregunto muchas veces sobre esa forma de vivir que tiene alguna gente; me refiero a ser con plena conciencia una persona con maldad reiterada. Cómo pueden vivir tranquilos teniendo la puerta tan grande de una catedral llena de clavos. Sin duda es para perder la cabeza. Gente de esa calaña suele ser conocida a corto o medio plazo sin embargoles dalo mismo 8 que 80. Pienso que deben de ser fuertes por naturaleza para sostener y llevar esa cruz...¿Qué pensarían si se vieran reflejados en otra persona? ¿ Cual sería su reacción?...Con lo que cuesta en esta vida corregir una falta en la personalidad y verse rodeados y sepultados entre tanta miseria.
Mi sueño de reconocerme y ser mi propio amigo pues es algo que se hace realidad. Aun así, esos clavos que saqué y los agujeros que quedaron, no tienen perdón de Dios. Si alguna vez me veo reflejado, más que avergonzarme, me gustaría darme un abrazo.
sábado, 27 de abril de 2013
En la distancia, mi agradecimiento
Darme a conocer me engloba en un hermoso misterio, pues ignoro saber quién me lee. Mis textos viajan a tierras remotas donde quizás nunca las conozca. Cada vez que escribo, tengo la enorme curiosidad de saber quién comparte este mi mundo. Mis textos y mis poesías, van formando parte de mi vivir diario que crece como fruto de un sentimiento muy especial. En él, viajan a todos los puntos cardinales partes de mi existir que se diseccionan visitando tierras y gentes insospechadas...
Sin duda el placer de escribir así como el de leer, forman la comunicación y el conjunto más bello hecho desde el silencio. Tengo la grata sorpresa de saber que mis principales lectores son de Rusia seguidos de U.S.A además claro, de España. Mi ilusión por compartir se ve fortalecida gracias por esa extraña forma de darme a conocer sin conocer; de hablar y ser escuchado en la distancia. Hoy, desde mi soledad y mi silencio, vuelvo a alzar la voz allá donde me lean.
Gracias.
domingo, 21 de abril de 2013
La mujer que amé
De vez en cuando, atrapar la belleza es cuestión de segundos y a veces, de menos. Se pasea desnuda como para llamar nuestra atención, se cuela en la mirada, penetra en los oídos, nos toma el tacto...Quizás no hay mayor traición que perderse en la ausencia...Con frecuencia, la belleza me saca de mis sueños cotidianos y todo un mundo de sensaciones se desperezan a la vida.
Ahora, más que nunca en primavera, vuelvo a revivir cosas pasadas. También me baño en acontecimientos cotidianos y la mayor parte de todo ello, es en soledad...Mi mundo interior se hace más grande; como si mi corazón tuviera aumentos para los sentimientos y se vieran las cosas ni mejor ni peor, solo diferentes.
El silencio me enseña muchas cosas. Con la percepción de mis poros abiertos a lo oscuro, me sorprende la luz de mi verdad. En momentos determinados me aíslo allá donde puedo estar sereno; cuando mi corazón bombea en mis sienes y lo siento a golpes, cuando hasta el aire que respiro se siente en mi nariz y baja al pulmón. Estos días, no se lo que me pasa pero no puedo evitar pensar en tí...
jueves, 18 de abril de 2013
martes, 16 de abril de 2013
Marinero sin fortuna
Aquel marinero ahogaba su llanto en una botella de ron. Los ojos se perdían en la nada asfixiados por el humo de los cigarrillos y del alcohol; hacía que el sentimiento se hiciera tan espeso que el corazón martilleaba en sus sienes. Era noche de principios de Febrero en una posada de malas compañías. Todo rastro de razón le convertía en un ser pensante desvanecido por el trágico embiste de la vida. Sólo quedaban sus sentimientos, sentimientos encadenados al alcohol y tan oscuros que le oprimían el pecho hasta dolerle.
Bebía para olvidar aquella chica que conoció en el mar del Japón; frágil de osamenta así como implacable en el arte de amar. Con el paso del tiempo vinieron muchos abriles y muchos puertos, muchas mujeres de mala vida y borracheras que terminaban en cualquier callejón lejos de los guardias del puerto pero aquella musa del Oriente, le dejó una indeleble huella en lo más profundo del corazón. Ni el tiempo, ni aquellas mujeres que eran tan voluptuosamente bellas así como otras que rayaban la vulgaridad en la miseria, pudieron ocupar tan preciado lugar.
Cada amanecer, cuando el sol despuntaba en el oriente, su cuerpo temblaba pidiendo un nuevo trago de alcohol como si su destino se viera marcado al fracaso desde aquel día en que se separó de ella. El sol venía cargado de recuerdos y aquella cálida luz hacía hervir la sangre de su cuerpo maltrecho. Ese sol no era el de la esperanza de un marino en alta mar sino, el rayo del poderoso Júpiter atravesándole el corazón para matarlo de nostalgia.
Estaba echado sobre su propio vómito en el puerto de una ciudad que ahora no recordaba su nombre. Aquel día el mar estaba en calma y su brisa atravesaba la piel más curtida. Dejó caer la botella de aquel ron añejo que fue rodando hasta caer al mar...allá donde estaba su porvenir...allá donde chocó con otra botella que contenía un mensaje del mar del Japón: Era la voz de Erin buscándolo en ninguna parte desde el otro confín del mundo. Las dos botellas se rompieron y ahora, mecida por las olas del mar, una hoja de papel llora tinta azul.
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