miércoles, 25 de diciembre de 2019

Una parte de mi corazón







 
Un canto a la vida siempre se lleva en el corazón allá por donde se vaya. Lo sutil penetra con momentos que nos erizan la piel en un cosquilleo que no tiene nombre...Nuestros silencios son íntimos e inviolables. Vivimos de la forma que podemos o sabemos vivir y guardamos en nuestro corazón esa magia que a veces nos llama o nos descubre en cualquier lugar...Parece ser que el corazón es frágil en momentos de derrota; que no podemos continuar más; que la vida nos ahoga. Sin embargo salimos a flote cuando soplan buenos vientos y el corazón nos canta las cosas mas maravillosas e impensables al estar vivos.

Hoy mi corazón anda como loco de aquí para allá; buscando y revisando, deteniéndome en un suspiro y manchando mi razón con cosas de la vida...Me emociono como lo hacen los viejos con sus recuerdos. La amplitud de todas las cosas que siento forman el canto en mi existir que me empuja a ir más allá, donde una vez fuí. Cada uno de nosotros arrastra una canción y hoy quiero regalaros la mía.

Cuántas veces la he cantado...



Flash - Back






A veces la desventura o la mala vida termina con buenos sentimientos. Al parecer el dolor araña y toma asiento cuando la felicidad a lo más que llega es a un buen recuerdo la mayoría de las veces. El corazón reclama y la conciencia intenta obedecer cuando la razón no responde...Vamos madurando en el día a día entre una maraña de recuerdos, cosas cotidianas y juegos de razón y a veces nos exponemos a flor de piel cuando otras veces nos ocultamos por ver si la tormenta pasa....

Tengo una Navidad y una canción para el recuerdo. Por entonces los 80 daban sus últimos aleteos y una canción en un Pub sonó: era de los Pogues. La melodía entraba por mis venas con un cabata en la mano y supe que se trataba de una canción de Navidad. Aquellos tiempos eran muy difíciles para mi y la mayor parte del tiempo pasaba soñando algo que practicamente era inalcanzable...

A veces me detengo me sumerjo en esta canción con sus letras y melodía cuando llega Navidad. Vuelvo a quel lugar recordando mi pensamiento y todo lo que era mi vida en aquellos momentos. Nunca más volveré a aquella derrota y lo he conseguido. Peroa esta canción le tengo un cariño por ser tán de verdad que por muchos años que pasen, será una de las canciones de mi vida...



domingo, 22 de diciembre de 2019

Cuento de Navidad




Mi madre despertaba al amanecer; cuando el cielo encendía las nubes de rojo y había que ordeñar a las cabras...Yo nací hablando y era precoz en todo, hasta para comprender. Envuelto a la espalda de mi madre, era espectante de la vida de mi tribu y de aquel sol a sol para trabajar. Unos golpecitos de mi mano, bastaban para que mi madre me amamantara en cualquier momento. Chupaba sus pezones con fuerza y la leche corría por mi garganta como lo hace el río de la vida. Ella me cantaba, me protegía y sufría cuando algo no iba bién. Mi padre la abandonó como quién abandona a un perro pero ella nunca me dejó y sacrificó su vida por su único hijo que era lo que más quería...

Llegaron las sequías y las hambrunas; los desordenes sociales y la exclavitud de las personas que nunca hicieron nada, tan sólo existir. Mi mamá me contaba cosas de mis abuelos, de su familia y yo a mi poca edad la escuchaba sintiendo en mi corazón el suyo cuando me amamantaba. Ella era una soñadora valiente...y cuando le daba unos golpecitos, ella sacaba su pecho para darme leche como si fuera una fiesta o la mayor de las alegrías.

La vida en mi país se hizo insoportable. Mi madre perdía peso sin un hombre para ser su señor...Pero yo crecía y crecía de todas las maneras y ella quiso algo mejor para mí.

Con unos ahorros salimos del país unas veces a  pié, otras en tren o en un camión escondidos de las fronteras. Mi madre a cambio de dinero dejaba a los hombres dormir con ella o también a cambio de comida. De esa manera llegamos a Marruecos como dos poldioseros. Los marroquies eran falsos y violentos,; nos trataban muy mal al ser negros y mas con una mujer sola a la que le robaban hasta las entrañas...Con unos golpecitos en el pecho  mi madre siempre me daba la vida pero ya en sus pechos había moratones de aquello hombres...

En mi vida pude experimentar tal experiencia placentera como ver de cerca el mar. Mi madre contaba cosas maravillosas donde los sueños se hacen realidad y las personas son siempre felices. Ella me hablaba y yo la escuchaba con los ojos muy abiertos pues comprendía mejor que nadie que aquella aventura con sin sabores y su dolor, llegaba a buén fín...

Mi madre sufrió abusos de los que fuí testigo a pesar de mis lloros pero ella lo aguantaba todo, hasta las ganas de llorar. Con su vida pagó el derecho de atravesar el mar con su hijo y unos dias antes de Enero,  nos subieron a una barcaza para llegar a España...Con unos golpecitos en el pecho siempre mi madre me amamantaba y en ello ponía su vida y sus besos, sus caricias y el amor infinito de una madre.

En alta mar los días pasaban abrazado a mi madre. Estábamos perdidos. En tres ocasiones echaron al mar a dos ancianos y una mujer que estaba enferma. Mi madre me colmaba de besos y de caricias y yo, con unos golpecitos, chuipaba sus pezones cada vez más hambrientos....

Pasaban los días y madre ya estaba enferma. Respiraba mal y tosía como el hombre que fuma toda la vida. Yo tenía mucha hambre y sed como mi madre hasta que un barco nos recogió. Todos gritaban de alegría pero mi madre ya no estaba en este mundo, había muerto poco antes y yo, entre sus brazos, me separaron de ella con gritos y pataleos; con mis brazos extendidos a su cuerpo inerte como si me arrancaran la vida después de tantas cosas pasadas.

En España me dieron biberones y me colmaron de mimos pero yo lloraba en su ausencia. Se sorprendieron de que un niño pudiera hablar con su razón: algo inaudito y una familia me recogió.

Tengo un cordón umbilical que me une a mi madre. A veces despierto dando unos golpecitos a la almohada como quién despierta con una pesadilla. Aquel día era Noche Buena para los cristianos pero el recuerdo de mi madre fallecida lo llevaré mientras viva pues ella me enseñó tántas cosas con su ejemplo, que se pierden en mi profundidad para llevarme a aquella aldea que fué la cuna donde nací...

Cada Noche Buena deposito en esta playa una flor y una fuerza lejana me grita hasta erizarme la piel ante la valentía de una mujer que lo hizo todo por su hijo; hasta dar la vida...


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viernes, 20 de diciembre de 2019

La Belleza








La belleza es la inspiración del amor. Por venir del silencio, su razón es un misterio que se venera y se sueña por alcanzar...Su precio es incalculable y quién la posee puede despertar muy fácilmente la envidia. Las personas sensibles tenemos una unión personal con la belleza que fluye como la sangre oxigenada viajando por las arterias. Quién busca la felicidad, busca la belleza y hasta el más infeliz de este mundo, el mas desgraciado, el más criminal, posee la belleza en su corazón como algo que lo aguarda hasta el fín de sus días. El símbolo de la mujer se convierte en un mito para todo el mundo que se persigue a veces con la vida. Me detengo y me embriago al sentir de cómo la belleza me alcanza por una mujer ya sea mi madre, hermanas, amigas o amores... Dios no fué tonto para poner al alcance la belleza que entra por nuestros sentidos y de los sentidos, se alcanza al cielo...


domingo, 15 de diciembre de 2019

¡Oh! ¿qué será?





A veces mi pensamiento se vuelve claro. Impera el sentir agradable como quién pasea espectante a cada segundo en un enlace de cosas sin especial consistencia; sin retener nada. No busco nada en especial, no me detengo en nada en particular...dejo pasar la vida con mi música, la televisión sin voz, mi escrito y este sentimiento que se vuelve alma para estar contigo y con ustedes. Siempre me complico la vida cuando la realidad de las cosas consiste en estar de paso. Hoy la paz me visita. Estos últimos años han sido de trabajar mucho y de vivir en este mi salón que está preñado de recuerdos. En unos metros cuadrados me han pasado cosas maravillosas y me ha visitado gente querida. Sé que si dejara de vivir en este lugar lo echaría de menos. A veces entrar en mi casa es respirar tranquilidad pero hoy, un sentimiento especial no me deja mientras doy paseos virtuales por cada corazón que me visita...



viernes, 13 de diciembre de 2019





El viaje de mi vida ahora pasados los años, resulta ser el más conmovedor por ser vivido en primera persona. Tengo pocas verdades al cosecharlas en tan amplia existencia pero, suficientes... Imagínense  la cantidad de cosas que pueblan por nuestra cabeza a lo largo de este camino que confabulan  en la vida; en nuestro viaje interior y con qué pocas cosas nos quedamos...

Cada vivencia tiene un sabor ocupando nuestra memoria pero ese sabor, es solo nuestro y de nadie más. Escuchamos a la gente para comprender aquello que nombran y todo tiene en nosotros un valor diferente y una aplicación que no tiene por qué ser la misma. Desde que tenemos uso de razón la expreriencia es como si fuera un mercadillo como el rastro de Madrid. Vamos caminando y escuchando; viviendo y tomando aquello que necesitamos. El mundo entero hace lo mismo que nosotros. A cada edad o a cada necesidad buscamos soluciones que nos hacen falta y también nos damos o aportamos al que nos requiere. De esa manera formamos parte de una red que se llama sociedad. Nuestro viaje es impredecible casi siempre. En nada, tenemos que hacer un cambio que no se esperaba y nuestra búsqueda se hace como si fuera una secuencia contínua para seguir viviendo.

Somos sensibles en nuestro viaje. Nuesta forma de ser se moldea a veces de forma natural o provocada otras veces. Pasan los años y las etapas de nuestra vida desfilan ante nuestros ojos en un viaje que no se sabe cómo acabará. Me da pena la vejez y la inocencia, la enfermedad o la mala suerte. De todo se pasa o se paga pues en esta vida cuando se hace un resumen,  al final del camino bueno o malo, se divisa esa senda de lo aprendido y lo hecho que forma en su conjunto nuestro viaje...


miércoles, 11 de diciembre de 2019




Cuando mi edad contaba con 16 años, atravesaba esa crisis de angustia que todo el mundo con esa edad sufre. Uno se amargaba la vida con cosas existenciales para terminar con formarme como persona. No me considero tonto, tan sólo, un humano más...En mis años de instituto y viviendo aquellas vivencias, todas fueron un todo y una base para ser lo que soy ahora. Buscaba la aventura, fumar, beber y disfrutar al máximo posible para vivir al margen de lo que estaba supuestamente establecido...Cometí errores garrafales y hasta pecados de los que ahora saldría por televisión ya que están así las cosas pero todo aquello contribuyo a ser lo que soy y eso, es impagable.

Ahora aparece Greta Thumberg como alma caída del cielo para velar por nuestro futuro. Pocas veces la veo sonreir por estar tan metida en su papel de mujer con ideas claras; defendiendo lo que todavía tiene futuro.  Esto parece algo de ciencia ficción. Me da pena esta chica por perderse cosas que yo viví o que cualquiera de nosotros vivimos con esa edad. Viaja de un continente a otro con ese cartel. Millones de personas la siguen y pocas veces la veo sonreir o relacionarse abiertamente con otras personas. No se como soporta esos agobios de la prensa y las masas...Sinceramente pienso que esa chica no está bién. Algo la conduce y la maneja para quitarle el placer de vivir en esa época de juventud que todos vivimos según al alcance de cada cual...

No hay nada peor que detesto como la manipulación de las personas.