El poder que pasa de generación en generación está en el árbol genealógico de toda una familia a través de los siglos...
En lo mas profundo de la selva, habitaban los SAW. Era un pueblo entregado al sentido espiritual de la naturaleza, la familia y a unos Dioses que vinieron del cielo volando de otras estrellas con luces que se apagaban y se encendían una noche oscura.
Cada nacimiento era una celebración por todo lo alto pues la vida se prolongaba con la memoria de lo que acontecerá en un futuro...
Nao Thú, se puso de parto cuando el viento del sur era tórrido. Su hijo se alzó en ofrenda a los Dioses que vinieron de las estrellas como si fuera una señal del mas allá pues tenía los ojos azules y eso, nunca se conoció en la tribu.
El padre espiritual señaló que aquel nacimiento era un punto de partida para las generaciones venideras y durante cuatro días y tres noches, se adentró en la selva para consultar con el infinito...
Al regresar, llevaba en la mano un pequeño amuleto en una bolsita de cuero. Anunció en asamblea general que aquel niño debía de llevarla en el cuello hasta el día de su muerte y así, cada primogénito suyo hasta que nazca otro SAW con ojos azules...
Pasaron generaciones y cada primogénito llevaba en su cuello aquella bolsita sin saber qué ocultaba. Llegaron los españoles saqueando el poblado y abusando de las mujeres además de matar a quien se revelaba. Llegaron los portugueses y hasta gente de piel negra que los esclavizaban como a ellos. Sin embargo aquella bolsita seguía cumpliendo su cometido en cada primogénito de aquel niño de ojos azules. Aprendieron otro idioma, vivieron guerras y se supo de lo que es hambre. Hablaban de guerras mundiales, de progreso con máquinas que sustituían a los hombres y de aparatos que volaban allá donde la vista no alcanza...
Ismael Martínez es informático en España. Sabe de sus orígenes pero, ha pasado tanto tiempo, que solo conserva colgada en su cuello, una bolsita venida de generación en generación y que no se debe de abrir. El es de piel morena y ojos negros como su pelo. Su mujer pronto dará a luz en un verano donde el viento del sur es tórrido...Una noche de agosto, Lucía se pone de parto. Ella es tan morena como el pero el niño que viene al mundo, tiene los ojos azules.
Una llamada venida del otro mundo altera a Ismael. Las noches son eternas y sin dormir, los días le hablan a su conciencia de que debe de salir al bosque porque algo le llama. Así pues, una noche parte a la oscuridad. La noche está estrellada hasta que un rayo de luz lo detiene y en su pecho, un calor le quema. Abre la bolsita y allí solo hay arena que guarda un diamante azul. Una voz le habla en otro idioma que no entiende y una nave espacial viene del cielo con infinidad de luces que se encienden y se apagan anunciando que el rey del mundo, ha nacido...
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