A mi corta edad tuve sueños premonitorios. Un don especial me acompañó a lo largo de mi vida y a través de él inicié estudios donde la razón escapaba al entendimiento de mi época...Fue a través de mis sueños y después gracias a mi crecimiento personal cómo y de qué manera pude abrir caminos a la ciencia pues de haber seguido mis enseñanzas, la raza humana daría un salto infinito en los avances y sin embargo, con 33 años, el día 1 de abril, fui quemado por la santa inquisición por cargos de hereje.
Mi final ya estaba predicho en uno de mis sueños. Antes de morir y ser apresado por la Santa inquisición, un ángel vino a mi presencia para anunciarme tiempos venideros.
Antes de dos días enterré mis estudios en un cofre de plomo pues según la anunciación de lo divino, los seguiría en un futuro lejano donde la ciencia crecería y cruzaría fronteras inimaginables.
Antes de ser abrasado por las llamas en mi agonía, alcé la mirada entre el humo de mi martirio y pude ver una estrella brillar...
Año 2025. Tengo 33 años. Con precisión milimétrica viajo a Francia para escavar y hallar lo que un día oculté. Así pues he vuelto a nacer poco antes del siglo 21. Todo está programado con antelación. Mis estudios sobre física,biología, química y medicina han sido muy laboriosos y justo ahora, el día 1 de abril, mi vida continúa para ofrecer a la raza humana todo aquello que una vez se paralizó por culpa de...
Abro el cofre de plomo, miro al cielo y veo una estrella brillar.