Hay miradas que desnudan en su lenguaje y una de ellas es mi mirada. Un detenimiento de pupilas, es todo lo que me hace falta para vivir y saber lo que dice mi corazón en el mismo instante. La duda puede empañarla pero no la verdad. No hay fotografía ni pintura por expresar lo que ahora mi corazón me cuenta. La sensibilidad, a veces es cruda y hace daño pues la realidad en ocasiones, también es atroz...Sin embargo, al recibir, también me desnudo por la empatía del saber pues está tan callada, que los silencios se vuelven palabras donde no hay mas mirada, que la mía en el espejo que me habla de todo lo que pienso para mis adentros; justo en este mismo momento donde ahora te escribo...
4 comentarios:
Las miradas sinceras se agradecen. Un beso
Muy emotivo relato, buscador. Gracias estás inspirado. Un abrazo.
Reflejas profundamente porque habla la mirada como un lenguaje íntimo y honesto, capaz de revelar lo que el corazón calla. Me identifico con esa sensibilidad que, aunque a veces duele por su crudeza, también permite comprender la verdad desde el silencio y la empatía. Es una introspección sincera donde el espejo y la escritura se vuelven testigos de lo que siento y pienso en el instante presente.
Un abrazo
Algunas miradas no hacen más que doler.
Saludos,
J.
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