Te estuve esperando porque no había otra cosa qué hacer. Durante 30 años te estuve esperando...Al principio el amor me arrebataba, luego se fue disipando y sin embargo, te seguí esperando.
Pretendientas las tuve en bandeja pero no me convencían como tu. Ocasiones de aventura en una noche también pero no creo en la falsedad del momento. De esa manera, te seguí esperando. Pasaban los años con madurez, hice lo que tenía que hacer te esperara o no; como si no existieras mas si me volvía a enamorar, dejaría de esperarte cosa que no sucedió.
Poco a poco, año a año, mi independencia fue creciendo, la soledad no existía y el aburrimiento tampoco pero yo te seguía esperando...
Aprendí del olvido que consiste en la indiferencia: Todo estaba preparado, todo estaba bien amarrado por si no me querías detrás de un escudo anti-misiles y, llegó el día de nuestro reencuentro. Me miraste, te miré y nuevamente caí rendido...
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