Vuelvo a participar en los relatos de los jueves. En esta ocasión es Campirela la que nos propone escribir sobre la alegría. Agradezco mucho su esfuerzo pues todo esto conlleva un trabajo. Os dejo la dirección de su blog para que disfrutéis de los escritos de cada participante.
https://campivampi.blogspot.com/
El día era turbio y pesado. Esa mañana me levanté con el pié izquierdo. Al volver por la esquina de la avenida tropecé con una mujer que llevaba la compra y las naranjas se fueron rodando, las cenizas de un puro mancharon mi camisa blanca, me subo solo en un ascensor me tiro un pedo y a la planta siguiente se sube conmigo una mujer que me mira con asco...Piso una caca de perro, se me escapa un poco el pis por cusas de la próstata y para colmo, tengo una entrevista de trabajo donde me lo juego todo.
Recibo mensajes de amigos y familiares para darme ánimo porque dicen que soy un campeón. Voy por la acera de la avenida y un tipo estornuda lanzando cosas asquerosas por la boca; algo así como esputos que caen en mi camisa y me dan ganas de vomitar. ..Y por fin llego a la puerta de mi entrevista de trabajo. Llamo al portero y comunico mi nombre con el motivo de mi visita.
- Pase usted (me dice una voz muy atenta).
Empujo la puerta que me lleva a otra puerta y a otra mas...Un agradable perfume invade mis fosas nasales. Estoy nervioso. Empujo la última puerta, miro a mi izquierda y hay un tipo que me mira cuando los dos nos quitamos la gorra al saludarnos; supongo que es alguien que viene a lo mismo...
- Buenos días le digo al tipo de la gorra.
Me detengo un momento cuando de mi nace una carcajada pues soy yo el que está reflejado en un espejo...
1 comentario:
El final apoteósico, ajá, pero un poco de asquito, ¿no? Gracias, te subí a la convocatoria; esto hay que leerlo.
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