lunes, 30 de septiembre de 2019

Violencia de género Nº 87






 Estimada Carmen, amiga mía:

Te escribo casi a escondidas. Juan me da miedo y me temo lo peor. Últimamente bebe demasiado con gestos que me dan miedo.  Hay muchas cosas que quiero contarte. Llámame por teléfono cuando puedas; cuando él esté en el trabajo.. Sólo te tengo a tí para desahogarme. Mira mi ordenador y ahora te escribo por carta pues lo veo más seguro.



Mi historia es la misma, ya lo sabes. Perdida mi vida criando hijos y mi futuro ya se fue pudriendo...Odio mi destino por ser malquerida y arranco de mi alma ese dolor que me hace sentirme sin fuerzas después de tanto batallar por esta vida, vida que no es vida.

Cuántos sueños rotos, cuantos teatros para decir que era feliz y cuanta mala leche que me da vivir con alguien a quién no quiero. Siento asco cuando me penetra y asco de la vida sin un sueño cumplido...Mi vida está vacía pero ¿qué hago? si ya no me queda mierda para cagarme en Dios y que Dios me perdone...Con qué fé me casé; con qué esperanza lo mimaba y cuál fue mi desengaño cuando regresaba borracho y con un pestazo a tabaco podrido. Cuantos calzoncillos cagados y vomitonas en el cuarto de baño con olor a ginebra....Qué me queda de aquella chica que soñaba y qué queda de esta vieja que no aspira a una decencia para vivir la vejez como siempre quise vivir la vida...

Ahora, cuando he encontrado a Luis, con sus canas y sus pequeñas manías, vuelvo al pasado con esa ternura de la espera y ese cariño que no puedo hacer otra cosa mas que huir. El fué mi pretendiente y no lo tomé porque era muy pobre y porque mis padres me decían que lo dejara; que no tenía dinero ni para mantener su sombra. Me llaman loca. Mis amigas, las pocas que me ha dejado conservar me dicen si estoy chalada, que si no será exponerme a que el bruto de Juan me parta la cara. Que no, que no aguanto más, que ya se acabó, que a mi cuerpo le falta una caricia de terciopelo, y a mis ojos una mirada de ser humano y no de fiera en celo, y a mis entrañas un varón que llene el vacío de mis noches y la sed de mi corazón de gata salvaje. Que no quiero más, que ya no me resigno a que mi futuro sea más dosis de pasado, que no quiero mírarme un día en el espejo y pensar quién será la mujer hundida y mustia que no se atrevió a volar. Que no quiero más de lo mismo, que no me hace feliz, que no quiero  más de su voz de canalla y su olor a tabaco, que no quiero más de sus zarpas raspando mis bragas, que no quiero más aguantar su pedos ni la falta de higiene con ese olor que desprende...

Hace días que lloro con una canción. Es de Diana Navarro y se titula "Sola". Quiero suicidarme si me faltara ese valor; matarme delante de él escupiéndole a la cara y decirle lo que no me atrevo por miedo a esa cólera cobarde de la que tanto presume por macho;  por mierda....

Sí, la maestra ya le decía a mi madre que su hija sirve para estudiar, si es inteligente, si aprende rápido como el viento...y mi padre se negaba y me buscó este novio cuando Luis era un chico que me llenaba la vida...

No tuve una educación aceptable. Valoro a la vida y sé escuchar cosas que no están a mi alcance cuando son verdad. Muchas mujeres toman caminos equivocados como los hombres porque tampoco son perfectos pero, lloro a solas al sentir esas cosas que he perdido y de todas esas cosas, está la decencia de una vida en común con un hombre que si me hace llorar, sea por algo que no sea injusto para los dos. Luis estuvo siempre en mi corazón. Cuando nos cruzamos por la calle me recorren cosquillas y yo sigo por mi camino a veces llorando por dentro....La maldad me acompaña cuando escupo en el plato de mi marido en la cocina por venganza de la vida que me dió: me pesa esto en la conciencia, me siento culpable y sufro por hechos y pensamientos pecaminosos que me hacen perder la cabeza...


Estoy sola en este mundo y así seguiré. Entrada en el siglo 21 pero con las mismas historias que se repiten y se repiten ahogando el corazón de quién quiso volar alto...Ya me faltan lágrimas y el aliento para seguir con este sin vivir. Por favor llámame por la tarde de 4 a 5.



Cierra el sobre y Juán se lo arrebata. Lo lee. Ella se queda paralizada, llorando con un miedo que se hace pánico. El con todas sus fuerzas le da un mal golpe en la cabeza y ella, cae al suelo sin sentido; con un mal golpe que la mata y la libera de ese yugo diario...Intenta levantarla, la sacude lleno de miedo y ve que está muerta. Intenta idear un plan o un accidente que lo libre de la justicia pero, asustado llama a la guardia civil y se entrega. Le falta valor para quitarse la vida...


Albada Dos y Buscador.



sábado, 28 de septiembre de 2019

Interstellar: El amor como respuesta







Hoy es día de Navidad. Una bomba como un relampago a segado la vida de muchas personas. Ha sido sólo un instante, lo suficiente como que para una persona con sensibilidad no deje de repetirsele en su memoria mientras viva...Un silencio aterrador ha dejado sin palabras a la tripulación. La componen de varios paises y de lenguas muy diversas que se entienden en ingles. Este 25 de diciembre los ha dejado mudos a todos y se han mirado en silencio viendo como la barbarie de la guerra cruza en espacio para herir las miradas.

Misha Petrov tiene 27 años y se ha enamorado de John Smith, comandante en jefe de la expedición. Se desean y se aman en el sitio más romántico de la tierra...Las demás personas que forman la expedición son un alemán: Sebastian Müller y el español: José García.

Ya sabían que una guerra se estaba fraguando y el mundo entero estaba pendiente de un conflicto con vistas a que se extendiera por muchos paises.

La estación espacial internacional sigue con sus proyectos científicos. Al parecer, cuando varias personas conviven en un mismo sitio aparecen los lazos de amistad y desaparecen las naciones. Aquella bomba al parecer era una superbomba que los dejó sin habla. Desde la tierra les envían instrucciones y ellos preguntan preocupados que qué es lo que ocurre. Algo aterrador está sucediendo que puede sacudir la vida de muchos inocentes.

Les confirman que ha estallado otra guerra en un país que al parecer no era conflictivo y que se mantuvieran a la escucha de nuevas instrucciones. Hoy es día de Navidad. John tenía un gorro de papa Noel hecho con papel Misha intenta cantar Noche de paz  y los demás sonríen como niños en la inmensidad del espacio...Pero cuando la estación entra en la noche, ese resplandor los ha dejado sin habla. Un miedo les ha recorrido la columna vetebral y se han quedado en silencio...

José Garcia era previsor para celebrar la Navidad y llevaba una botella de Anis de su pueblo para invitar a la tripulación; una botella vacía con el licor sin alcohol para hacerla sonar con una varilla de metal.

Desde la NASA comunican la peor de las noticas y Misha se abraza a John hecha un mar de lágrimas; maldiciendo la tragedia que se cierne por todo el mundo. Al parecer y según las circunstancias no pueden bajarlos a la tierra; que dosifiquen los alimentos y el agua hasta que todo se tranquilice. La comunicación se corta porque acaba de caer una bomba sobre la NASA: están vendidos y puestos en el olvido. Intentan contactar con otros paises y nadie responde: están solos en el Universo.

Pasan los días y los relampagos de las bombas no cesan en ningún país y ellos no tiene ya qué comer ni aqué atenerse. Misha, viendo el final de cada uno y el suyo propio tiene la idea de poner un mensaje en aquella botella de anís con la palabra PAZ en todos los idiomes del mundo y así lo hacen...

Ahora como tantos objetos que formamos la basura espacial, doy vueltas a la tierra con un mensaje escrito en mayúscula: PAZ. Los tripulantes de la estación epacial llevan días muertos y para sobrevivir, con el primer miembro practicaron canibalismo y así sucesivamente. La Tierra se ha envuelto en una nube opaca y yo, pobre de mí, llevo un mensaje de PAZ...




jueves, 26 de septiembre de 2019

El mar de lo pequeño






 De pequeño todo lo inmenso me daba miedo. Todo lo que era inabarcable e impredecible, me causaba una sensación de desasosiego e inseguridad. Me daban miedo muchas cosas así como los miedos inventados e invencibles...Hoy sin embargo, la inmensidad me da paz y sosiego. Me siento pequeño y humilde cuando mi mirada se pierde por el cielo o en el mar o, también, en un hondo sentimiento que me hace viajar a estancias profundas del alma. Todo lo inabarcable merece un respeto y vivimos en un mundo donde la casualidad de las cosas es producto de lo inmenso que es el azar...Vivimos sujetos a la fuerza de la gravedad sin ser a penas concientes de que el cielo empieza donde apoyamos los pies...

No sé desde cuando paseo por esta playa como tampoco puedo retener en mi memoria los días cambiantes de cualquier estación. Sin embargo, a cada paso por la arena bañada por el mar, un sentimiento humilde me invade; un sentimiento de pequeñez y de lo efímero que soy ante la majestuosidad del Mediterraneo... Mis pies desnudos simbolizan mi alma y las olas, la fuerza imperante de la vida...Paseo expectante;  preso de una sensibilidad ajena a mi cuerpo y a un todo donde formo parte de la existencia humana. A veces me falta el aliento con una mente que con olor a salitre me embarga en esta pequeñez tan inmensa como es mi corazón...

Hoy hacía una brisa suave y cálida. El pelo de una chica ondeaba como una bandera. Tenía un pañuelo en la cintura y su perro corría de aquí para allá ladrando o gritando pleno de vida. Una mujer madura sujetaba su sombrero de ala ancha buscando quizá a su marido que andaba perdido y ví a un niño pequeño que estaba sentado frente al mar bañado por las olas, sin miedo, envuelto por un enigma que lo hacía ser un muñeco inmóvil, eterno...Tanta y tanta gente que se acerca a la inmensidad de lo que parece ser infinito y yo, minúsculo entre tantos, soy expectador de un paseo que me llena de paz y buenos sentimientos.

La luz del faro se hace cada vez más nítida. La oscuridad va invadiendo cada rincón de esta playa y mi coche está lejos. La soledad atrae a parejas enamoradas que pasan la noche abrazados y yo, con los pies helados pero con las pilas cargadas, me despido de mi mar hasta mañana cuando la droga de esta soledad me recuerde que todo pasa y todo queda pero lo nuestro es pasar; pasar haciendo caminos, caminos sobre la MAR...



martes, 24 de septiembre de 2019

Learning to fly







 Por buscar siempre te busque y estabas dentro de mi. Fuera todo era confusión o engaños y aún así te seguía buscando mientras la vida se me iba persiguiendo a ese corazón que nunca llegaba...Mi corazón me dió un descanso y pude ver la maravilla de mi interior. Reparé miles de cosas que tenía olvidadas y hasta pedí consejo a sabios y amigos. De esa manera mi vida fué deslizandose en la soledad y en mis silencios; ausente donde ya no te buscaba y menos aún te encontraba. Sin embargo la magia de mi forma de ser se fomentó hasta cruzar fronteras y otra mirada sensible tiró de la manga de mi jersey: ¡¡oye!! que estoy aquí ¿no te das cuenta?. En su corazón vi el mío reflejado en cada palabra, cada gesto, cada detalle...y volví a mi interior y sentí de nuevo la soledad cuando no estaba y hasta me sentí volar cuando en un beso suyo, encontré aquello que anhelaba fuera de un precipicio donde nunca jamás volví a caer...



Otoño en mi corazón



Ayer todo tenía un color diferente. Paseo por las calles sumergido en ese algo que transforma las cosas dentro de mi como espectador a un cambio. Por arte de magia todo en mi interior ha cambiado para ver las cosas desde otra óptica; otro sentimiento...Me dejo engañar por aquello que percibo y la gente piensa como yo, siente como yo y nadie abolutamente nadie, escapa a este embrujo de otoño que me lleva suavemente, sin brusquedad. Los sonidos, los colores, el cielo, mi tacto, el aspecto de mi cara y el de los demás, los perros que defecan lánguidamente...Entro en una cafetería y el café me envuelve de otra intimidad. La gente apenas habla sumida en la hondura de sus pensamientos y la camarera ya no sonríe. Con el efecto de la cafeína un sentimiento agradable se instala en mi cabeza y siento un benestar donde todo lo anterior aumenta reparando en cosas que antes pasaban desapercibidas. Con la memoria voy de aquí para allá contándome palabras perfumadas de otoño. El parque tiene murmullo de hojas suaves y el sonido del agua de la fuente, es más frío e implacable. La gente habla de sus cosas sentada en los bancos y mi mirada es una cámara que graba imágenes con escenas del presente...

Pasa mi día casi en silencio. Me siento fente al ordenador y Albada Dos me sorprende con otro relato. No tardo en responder cuando pasada media hora, todo este día que llevo en la cabeza, da su fruto en en el teclado con otra nueva historia...

Feliz otoño.



lunes, 23 de septiembre de 2019

Hoy tocó en la margarita decir NO







Quiero tenerte en mi corazón pero sin algo que me exclavice a tí. Quiero vivir en plena libertad y lo estoy consiguiendo. Me llenarás de recuerdos, de melancolías...de verte lejana de aquello que pudo ser y nunca fué. Quiero vivir en mi corazón sin inquilinos que me roben el presente y ahora tu estás aquí. Profunda es la verdad del amor mas no quiero vivir de rentas cuando todo esto pase. Mi vida es única y he de vivirla con la autenticidad de un principiante porque se disfruta mucho más. En su momento lo fuiste todo para mí pero ahora, después de tanto tiempo, estoy yo con mi corazón. No quiero dar lastres que me hagan ser un exclavo pues amo la libertad...La siceridad acarrea una humildad para sentirme en paz conmigo mismo. El amor es la unión de dos verdades pero cuando falta una, mi sentido común, mi inteligencia, mi deseo de buscarme o vete tú a saber qué, me empujan a vivir sin rentas a pesar de todo lo maravillosa que fuiste para mi. Ahora no y este no, lo acuso a mi error...


domingo, 22 de septiembre de 2019

El otoño de mi vida









Hoy las nubes de mi azotea llevaban música y recuerdos. Hacía tiempo que no escuchaba a Hergest  Ridge, un disco de Mike Oldfield.

Guardo cosas con identidad propia de aquellos días en que la música se mezclaba con mi juventud al vivir momentos intensos que pueden que sean tontos pero que son una base para ser quién soy. Esta tarde las nubes viajeras van cargadas de peso; preñadas de agua oscura o negra a punto de derramarse... El otoño da sus aleteos con una mezcolanza del verano que se resiste a dejarnos. Miro y me pierdo en la profundidad de esa lentitud silenciosa o esa nostalgia que me detiene en el detalle y vuelvo a sentir a Mike Oldfield de la misma manera que lo hacía con 15 años y vuelvo a sentir la magia de todo lo anterior que se funde o se pierde detrás de aquella nube que me visita venida de tan lejos...

Cada estación tiene su propia luz como la luz de mi salón o de mi cocina, la luz de mi habitación o ese estado de ánimo que me persigue en los días cortos de detenimiento...Hergest Ridge se desliza por mis oidos como esa nube en la mirada de mi interior. Siento emoción no compartida; algo que es sólo mío y de nadie más y abrazo a mi corazón en plena comunión con mi identidad, de todo aquello que llevaré hasta la muerte de mi memoria...

Me hago viejo a pasos agigantados, lo sé. La sensibilidad me arranca una emoción y la emoción un texto buscando ese no se qué que siempre persigo porque nunca lo alcanzo...y Aquella nube oscura me dice adiós con el sol que busca otro atardecer en tierras de América.